30 enero, 2009

Crisis sanitarias

Durante una crisis sanitaria, la comunicación ocupa un papel muy importante. ¿Cuáles piensas que son los aspectos más relevantes en este campo?

92 comentarios:

A las 2 de febrero de 2009, 13:02 , Anonymous Anónimo ha dicho...

He conseguido un articulo muy interesante titulado “EL SISTEMA SANITARIO ANTE SITUACIONES DE CRISIS. CRISIS EN TORNO A LAS INFECCIONES” por Francisco Javier Sada Goñi. Director General de Salud (1996-1997).

Donde da una serie de indicaciones sobre la comunicación en crisis sanitaria:
1. La pieza clave para poder conducir debidamente cualquier crisis sanitaria es la comunicación y todos los aspectos que la rodean. La gestión de la información sobre la crisis es casi tan importante como la gestión de la crisis misma.
2. La información se obtendrá y analizará con claridad y transparencia, recopilándose de diversas fuentes.
3. La comunicación a la población, la realizamos a través de los medios de comunicación, y hay que ser conscientes de que nuestros intereses y los de ellos, no son los mismos (para ellos todo aquello que genera alarma social es una noticia que vende).
4. La sociedad a la que va dirigida la información es una sociedad madura, bien informada, que responde adecuadamente, pero que tolera muy mal la incertidumbre y la sensación de ocultación de información, rellenando rápidamente las lagunas informativas. Este hecho, se nos olvida con mucha facilidad a políticos, gestores, técnicos y clínicos sanitarios.
5. Otro aspecto a tener en cuenta y que habrá que manejar adecuadamente es la credibilidad de la sociedad en sus responsables sanitarios. Existe, habitualmente, una desconfianza en políticos y gestores sanitarios, mientras que la confianza en clínicos y científicos es máxima.
6. Hay una serie de características que son fundamentales a la hora de comunicar. La comunicación no solo deberá ser veraz sino parecerlo, deberá ser exhaustiva, asertiva, fluida, continua y comprensible El comunicador en ocasiones será el responsable político (sobre todo al inicio de la crisis, demostrando que toda la organización se ha puesto manos a la obra) y en otras, el técnico cualificado o incluso el clínico.
7. buena política de comunicación a la población, evitando paternalismos, incertidumbres y lagunas informativas, así como una buena comunicación con la propia organización, haciendo participes a los clínicos de la problemática existente.
8. Una buena comunicación, dentro de la propia organización, es fundamental para conseguir que todos los miembros de la organización se impliquen en el tema. En ocasiones será preciso organizar mesas redondas, jornadas, etc., revitalizar los diferentes comités y comisiones asesoras, dándoles el debido protagonismo
9. Resulta fundamental “tener la tarea hecha”, o lo que es lo mismo, poder contar con datos adecuados, protocolos perfectamente desarrollados, actualizados y en funcionamiento. Todo ello genera tranquilidad dentro de la organización y credibilidad en la población.

el 1,6, 7, 9. son para mi lo más impòrtantes. que comonicar, como comunicar, a quien vamos a comunicar, son las 3 primeras perguntas que debemos plantearnos luego es impotante mantener la calma decri la veracidad o mejor no mentir y por supuesto nombrar un comuniucador que será el encargado de llevar a cabo elk proceso de comunicación de crisis.

A pesar dese un articulo antigua para mi es relevante y claro sobre la cuestión citada.

enlace:http://www.fcs.es/fcs/pdf/javier_sada.pdf

PAULA C. ESPINOZA SERRANO. ENFERMERA
H. TORRECARDENAS.

 
A las 2 de febrero de 2009, 13:14 , Anonymous Anónimo ha dicho...

VR/DICYT El responsable de comunicación del madrileño Hospital La Paz, Juan Carlos García, manifestó ayer en Soria que después de los atentados del pasado 11 de marzo ocurridos en la capital de España se demostró que “la administración, las instituciones y los medios de comunicación están preparados para informar adecuadamente sobre este tipo de crisis”.

(DiCYT - Castilla y León SORIA Sábado, 05 de febrero de 2005 a las 13:54)

Esta afirmación es un articulo sobre el atentado de madrid del 11-M, este ha sido un hecho muy importante en la historia sanitaria española,

mi pregunta al resto de compañeros: ¿estais deacuerdo con esta afirmación?

yo creo que no estaban prepàrados pero que mejor o peor, salieron del paso a pesar de que aquello fuera un caos.

por cierto a ver si alguien encuentra algo sobre comunicación y el accidente de spanair de agosto 2008.

PAULA C. ESPINOZA SERRANO. ENFERMERA
H. TORRECARDENAS

 
A las 8 de febrero de 2009, 17:37 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Hola Paula, he leído el artículo que has colgado realizado por Francisco Javier Sada. Me parecen muy interesantes los nueve puntos que trata como indicaciones sobre la comunicación en crisis sanitarias. Al respecto de estos puntos y a tu invitación a indagar sobre el accidente de Spanair, he de decir que es todo un reto.

Me gustaría recalcar los puntos 2, 3 y 4 del artículo que has colgado en relación con el accidente de Spanair.

* “la sociedad tolera muy mal la incertidumbre y la sensación de ocultación de información”

Pocos sucesos en nuestro país crearon mayor incertidumbre en la sociedad respecto a las causas del suceso y a las consecuencias de éste en relación al número de fallecidos y heridos.

“El periodista de la agencia Efe, Javier Lascurain, aludió al "bloqueo" de la información por parte de los organismos oficiales respecto a dos aspectos: las imágenes del suceso y la cifra de fallecidos”(1).


“Por eso sorprende tanto que Spanair negase, antes de conocerse la grabación, haber siquiera pensado en la posibilidad de cambiar de avión, en contra de lo que había dicho el viernes en el Congreso Magdalena Álvarez. ¿Por qué desmentir a la ministra de Fomento cuando habla a tu favor y cuando, además, dice la verdad?”(2) .

“Esta es la tercera vez desde el accidente que Spanair queda en evidencia por ocultar o manipular información. Antes de este episodio, aseguró a los familiares de las víctimas que el avión no había sufrido ningún problema anterior, cuando apenas un mes antes el mismo aparato tuvo que abortar un despegue en Palma de Mallorca. Y también ocultó que, tres días antes del accidente, un problema en uno de los dos motores había obligado a desconectar la reversa –el sistema de frenado–. La Guardia Civil tuvo que volver a interrogar a los mecánicos porque habían omitido este detalle en su primera declaración”(2).

“El subdirector de informativos de Telemadrid, José Antonio Ovies, indicó que las audiencias obtenidas la misma noche del accidente por las cadenas que ofrecieron una información "más amplia", demostró que "conocer las causas del siniestro era una demanda social"(1).

* “La información se obtendrá y analizará con claridad y transparencia”

Fernando Sanz, jefe del Área de Sociedad de Telecinco, reconocía que “todos hemos cometido muchos errores en la rápida interpretación de los hechos”(1).

Javier Lascuráin, de la Agencia EFE, apuntó que “sin datos ni imágenes, hubo que buscar otras fuentes. Y, a partir de ahí, depende de la profesionalidad de los medios”(1).

* “ La comunicación a la población, la realizamos a través de los medios de comunicación, y hay que ser conscientes de que nuestros interese y los de ellos, no son los mismos”.

¿ cuál es el interés de los medios? ¿ informar objetivamente de lo ocurrido o crear alarma social y aumentar la audiencia sensacionalista?

Juan Carlos Lozano, director de Comunicación del ente público Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA: “Hay falta de responsabilidad cuando se apuntan deficiencias en los aeropuertos; falta de contraste, cuando se informa sin preguntarnos a nosotros; y de rectificación, porque en AENA hemos sido los primeros en rectificar. ¿Por qué los medios no lo hacen?”, se preguntaba. “Se habla mucho de autorregulación, pues ésta ha sido una gran oportunidad perdida para aplicarla”(1).

Estuvieron de acuerdo los portavoces de los gabinetes con los periodistas que intervinieron en la segunda sesión del acto, moderada por Magis Iglesias y Mamen Mendizábal, presidenta y vicepresidenta de la FAPE, fue en que debe ser en los informativos donde se transmitan estas noticias, no en los programas de entretenimiento. “Seguimos reclamando que los periodistas de los informativos, que son los que tienen la profesionalidad, la práctica y las herramientas necesarias, sean quienes se ocupen de esto. Ya bastante difícil es entretener como para hacerlo a la vez que se informa”, aseguraba Fernando González Urbaneja(1).

Cruz Morcillo, de “ABC”, estimó que “ha habido una fuga de información con unos intereses muy concretos”, mientras José Antonio Ovies, director adjunto de Informativos de Telemadrid, se cuestionó “por qué no se ha dado información a todos los medios por igual”(1).

Por último, Josep Vilar, director de Informativos diarios de TVE, aseveró que “cuando se habla de las malas prácticas de algunos medios, hay que empezar ya a poner nombres"(1).

¿ Porqué se tardó tanto tiempo en tener datos concretos sobre las causas del accidente? ¿ porqué se dilató la espera para saber el número de afectados? ¿ qué intereses tienen algunos medios de comunicación a la hora de ser los primeros en dar una noticia, al margen de la existencia de datos contrastados? ¿ cumplen las cadenas informativas su código deontológico?

Lo que no podemos negar es el gran debate que existe en torno a la comunicación, en un siglo XXI donde todo gira en torno al cuasi asfixiante bombardeo de información.

1. Las noticias del accidente Spanair. debate entre periodistas en la FAPE y APM. 30 de septiembre- N24h.com. Noticias24horas.com. http://noticias24horas.com/node/5618
2. Ignacio Escolar. Spanair en Madrid: La mala comunicación es un desastre.01/09/08. Urgente24.com. http://www.urgente24.com/index.php?id=ver&tx_ttnews%5Btt_news%5D=107127&cHash=3bb0a14333

RAQUEL CORONADO ROBLES. ENFERMERA.
H.VALL D'HEBRON. BARCELONA

 
A las 8 de febrero de 2009, 19:11 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Pienso que algunos de los aspectos relevantes en la información de una crisis sanitaria son:
1º-informar de forma inmediata,antes de que lo hagan otros medios de comunicación, y creen alarma social.
2º-que la información la realice solamente la persona o personas asignadas para ello por el gabinete de crisis, con el fin de evitar dispariad de criterios, esto cera tambien alarma.
3º-que la información sea veraz, sincera y creible que comunique tanto los riesgos de la crisis, como las medidas que se estén adoptando,siempre intentando no alarmar.
4º-informar sobre la evolución de la crisis tantas veces como sea necesario.



Encarnación Sáez Molina

Hospital de Huercal-Overa (Almería)

 
A las 8 de febrero de 2009, 22:20 , Anonymous Anónimo ha dicho...

De nuevo con el accidente de Spanair quería dejaos un artículo sobre cómo cubrieron las diferentes cadenas de televisión el accidente. En él hay una crítica a aquellas cadenas que utilizaron como medio los programas de entretenimiento/ sensacionalistas y a la posiblemente insuficiente cobertura que realizó Canal Sur.
Este artículo está publicado en un blog. Hoy día un gran fenómeno de masas, donde cualquier ciudadano puede dar su opinión de forma libre, sin necesidad de requisitos previos. Por ello entiendo que no es información contrastada y en muchos casos puede resultar de poca calidad. Pero en el caso de este blog y de algunos otros, las personas que aquí escriben son estudiantes de periodismo o periodistas que aún no tienen la oportunidad de trabajar en diarios. A mi parecer, este artículo es interesante a la hora de contrastar qué información se dió y cómo.
Os dejo el enlace... como menos, es curioso.

http://sinfuturoysinunduro.com/2008/08/20/canal-sur-no-cubre-el-accidente-de-spanair/

RAQUEL CORONADO ROBLES. ENFERMERA.
HOSPITAL VALL D'HEBRON DE BARCELONA.

 
A las 10 de febrero de 2009, 10:27 , Blogger RMG ha dicho...

Respecto a las técnicas de comunicación (1) que se deben de tener en cuenta en una crisis sanitaria son:
- Comunicación no verbal: Impresión de profesionalidad y cercanía, acercarse, sentarse cerca, el cuerpo completamente de frente o inclinado hacia adelante, brazos y manos gesticulando, piernas y pies relajados, contacto ocular,
- Comunicación verbal: Escucha activa, empatizar, resumir lo que dice el otro, reflejo emocional, afirmación de la capacidad, dar información útil, ayuda a pensar y elegir el lugar y momento adecuado.

Ante una crisis (2) el papel de la prensa debe ser más informativo que participante. Debe de recoger y revelar información sin empeorar las cosas, no poner vidas en peligro ni comprometer la seguridad. Se deben de evitar discusiones entre policías, sanitarios y medios de comunicación.

En este sentido pienso que deberían de limitarse a dar información veraz y objetiva, evitando todo interés especulativo y de aumentar audiencias. A veces suelen sacar todo lo negativo de una catástrofe cuando existen otros lugares anejos que no han sido afectados. Con esto la gente se hace una idea catastrófica aun mayor. Todos recordamos el atragantamiento de Spanair que estais comentando, donde solo falta que hagan una película (si no la están haciendo ya) de la catástrofe, me extrañó que no pusieran la película de "Viven" la verdad. Y después empezó una obsesión persecutoria de los errores que cometen en los aeropuertos, que estoy seguro que antes se cometían. Está bien perseguir todo esto para que no se repita, pero hasta cierto punto y con una visión informativa más que especulativa.

1- Ramos Álvarez, Rodolfo et al, Psicología aplicada a crisis, desastres y catástrofes, UNED-Melilla, 2006, 156-159
2- Muñoz Arteaga, Domingo et al, Asistencia a múltiples víctimas. Catástrofes para Enfermería. Alcalá de Guadaira, Madrid, 2006, 103-104.

Rubén Mirón González
Enfermero

 
A las 11 de febrero de 2009, 14:02 , Anonymous Anónimo ha dicho...

He encontrado en una página Web de la Organización Panamericana de la Salud, cuales son las 5 Reglas de oro para los comunicadores y las autoridades ante una crisis sanitaria según la OMS. Son las siguientes:

1- Confianza: Será la meta mantener y recuperar la confianza. Cuando las personas no confían en quienes deben protegerlos, son más temerosas y menos probable que adopten las medidas recomendadas

2- Anuncios tempranos: La oportunidad del primer anuncio y el mensaje franco y completo, reconociendo, puede dar cambios a medida que se obtiene más información. Evitar rumores.

3- Transparencia: Comunicación veraz, comprensible, completa, permanente y acorde a los hechos.

4- El publico. Se debe conocer y comprender las creencias, opiniones y los conocimientos de la gente. Conocer y responder a sus inquietudes. Dar mensajes que aumenten su seguridad, como son las medidas preventivas personales.

5- Planes con antelación. La comunicación, debe incorporarse en la planificación para los sucesos de gran envergadura y en todos los aspectos de una respuesta a las crisis.

Por último añadir otra afirmación que añaden que me parece bastante interesante sobre los medios de comunicación, comentando que no se nos olvide que son empresas comerciales de carácter lucrativo, pero sin embargo la importancia de estos que tienen una enorme responsabilidad social por el servicio público que brindan.

Aquí os dejo dicha página es una presentación en PowerPoint:
http://www.paho.org/Spanish/AD/Col_Workshop_Presentation_XiniaBustamante_Sp.ppt#39


Mª Mar Rodriguez
Enfermera

 
A las 12 de febrero de 2009, 10:28 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Tengo un artículo que me parece interesante, se titula "MEJORAR LA COMUNICACIÓN DE RIESGOS EN SALUD PÚBLICA: SIN TIEMPO PARA DEMORAS", y entre lo que detaco es:
El objetivo estratégico de la comunicación de riesgos es disminuir la preocupación del público sobre ciertos riesgos para la salud y llevar el riesgo percibido en línea con el riesgo real, de tal modo que las políticas resultantes sean razonables. La percepción ciudadana del riesgo es una realidad legítima que debemos aceptar y aprender a manejar mejor entre todos.
Hay tres principios fundamentales que subyacen a la comunicación de riesgos5:
- Las percepciones son realidades: Lo que es percibido como real, incluso si no es cierto, es real para la persona y real en sus consecuencias.
- El fin es establecer confianza y credibilidad: Cuando estas son bajas, hay que centrarse más en acciones y comunicación que las incrementen y menos en la transferencia de información técnica y hechos..
- La comunicación efectiva de riesgos es una habilidad: Requiere una gran cantidad de conocimiento, preparación y práctica.
Habría que aprender técnicamente a comunicar riesgos a la población, a los media y a nuestros propios colegas, del mismo modo en que aprendemos a diseñar un estudio o a analizar datos.
Pese a que todas las situaciones de crisis parezcan nuevas es útil, en base a toda la experiencia acumulada, señalar algunos aspectos de cómo comunicar riesgos sobre la salud a la población. Es necesario recordar que los mensajes van a ser juzgados en primer lugar por la fuente. En segundo lugar por el contenido. Por tanto, crear un clima de confianza es la base para que el mensaje se escuche más que se interprete. Además, tres aspectos son especialmente destacados:
1) Las acciones que se lleven a cabo son más elocuentes que las palabras.
2) La confianza se va a ver reforzada por la transparencia.
3) Los mensajes no sólo dependen de su contenido sino de la forma en que se comunica. Y así, dar el tono emocional adecuado (empatizar con los sentimientos y emociones de las personas que escuchan) puede facilitar ser escuchado.

En breve, las claves del mensaje deben:
a) incluir todos los puntos de vista (por ejemplo grupos de afectados, industria, administración, consumidores, etcétera); b) ofrecer un tratamiento respetuoso y dar respuesta a todas las partes implicadas; c) reconocer que ciertos grupos sociales necesitan mensajes diferentes que permitan juzgar el nivel de confianza, implicación, juego limpio y responsabilidad por parte del que comunica; d) hacer de la percepción del riesgo una ciencia más participativa y democrática, más transparente y accesible.
Adicionalmente se consideran elementos útiles en la comunicación de riesgos: a) hacer una declaración clara desde el principio, de que el objetivo del comunicante es proteger y promover la salud de la población; b) expresar la independencia respecto a la industria y a otros departamentos de la administración; c) claridad, apertura y sinceridad sobre qué es lo que se conoce sobre un riesgo específico para la salud y qué es lo que no se conoce; d) ofrecer oportunidades para el encuentro con personas y grupos afectados siempre que sea posible e implicar a grupos de la comunidad de personas afectadas en los objetivos de estudio y en el diseño; e) acceder rápidamente a bases de datos toxicológicas y medioambientales para obtener información basada en pruebas.
Por último, hay que recordar algunas cosas que han demostrado su carencia de utilidad en la comunicación de riesgos: a) responder asegurando que no existe ningún riesgo en ausencia de información basada en pruebas científicas; b) proporcionar diferentes recomendaciones o informaciones a partir de diferentes interlocutores: es imprescindible un comunicador único, previamente consensuado; c) dificultar el acceso a datos de investigaciones previas sobre los riesgos para la salud del factor que ha desencadenado la crisis; d) caer en la tentación de utilizar estudios inadecuados que sólo conducen, a largo plazo, a una pérdida de credibilidad.
A la situación tecnológica actual, que favorece la comunicación y la inmediatez en la circulación de la información, se une la aspiración social de recibir respuestas a las demandas, razonadas y razonables, ante situaciones de las que se considera que ponen en riesgo la salud, la de generaciones futuras o la del medio ambiente, para muchos sustento básico de su salud. Ser conscientes de este cambio es una oportunidad. Aprovecharla, cuestión de formación y de voluntad.
El artículo completo se encuentra en la Revista Española de Salud Publica vol.75 no.1 Madrid Jan./Feb. 2001
FRANCISCO JAVIER LAO BARÓN
HOSPITAL TORRECARDENAS. ALMERÍA
ENFERMERO

 
A las 12 de febrero de 2009, 20:08 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Estoy de acuerdo contigo Rubén, ante una crisis el papel de la prensa debe ser meramente informativo. Debe emitir la información tal y como ocurren los hechos.
En caso de una noticia de crisis debería dar la noticia la persona que sepa realmente sobre el tema y sea designada para tal fin, me refiero a un especialista del tema. Y que sea siempre la misma persona. Y ante todo lo que decís:
• Informar de forma inmediata, no crear incertidumbres, no dejar que los medios de comunicación creen alarma social.
• Que la información la realice solamente la persona o personas asignadas para ello por el gabinete de crisis, con el fin de evitar diferencia de criterios, esto crea también alarma.
• Que la información sea veraz, sincera. Mostrar trasparencia.
• Informar sobre las medidas a tomar.
• Informar sobre la evolución de la crisis.


Mª Teresa Sánchez Barroso
Matrona deHuercal Overa

 
A las 14 de febrero de 2009, 9:13 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Visto lo visto y leido lo leido me parece en en una situación de crisis los puntoa mas relevantes e importantes serian:
1.- que la informacion que se tenga circule cuanto antes sin silencios, contradicciones -como el tema de spanair-...
2.- Trasmitir confianza a la opinión publica "se esta haciendo lo que se tiene que hacer y se sabe lo que dicen, ni mas ni menos" "son nuestras autoridades sanitaris y hay que confiar en que haran lo mejor para nosotros"
3.- Diseñar un plan de crisis y un comite de crisis donde se encuentren aquellas personas que puedan y sepan afrontar la crisis o tengan experiencia en las mismas. Este comite guardara la mxima confidencialidad
4.- Nombrar un portavoz que periodicamente de ruedas de prensa y se adelante a los medios o a la especulación o sospecha. Este sera un buen comunicador que en todo momento trasmitira tranquilidad, control de la situación, ni mentira ni alarmara innecesariamente


Un saludo para todos

Jorge Díaz Saez
Enfermero
Servicio de maternidad
Hospital Huercal-Overa

 
A las 14 de febrero de 2009, 9:26 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En la pagina web del colegio de medicos de Madrid hoy aparece ne su portada un articulo titulado "Claves para gestionar con éxito una crisis sanitaria: la coordinación entre profesionales y administraciones, y la transparencia informativa", se hace eco de unas jornadas organizadas por la fundación de ciencias de la salud y tituladas "El sistema sanitario ante situaciones de crisis", donde insiste en dos puntos fundamentales:

- buena coordinación entre los profesionales y las administraciones
- transparencia informativa

Como ejemplo de crisis reciente sobre la que nada se sabía, este especialista señala la suscitada a raíz del asesinato del ex-espía ruso Alexander Litvinenko con la sustancia radioactiva polonio 210, “que no cabía previamente ni en los manuales de espías”.

Basicamnete no aporta nada nuvo a lo ya dicho, solo comentar como novedoso, ya que no se ha dicho aqui, y cito textualmente: "el concepto de crisis es subjetivo y comenta que “paralelo al crecimiento en las expectativas del usuario de los sistemas sanitarios, ha habido un descenso en el umbral de tolerancia al sufrimiento”. Por lo tanto, en ocasiones se pueden denominar crisis a situaciones relativamente normales".

Me parece un tema a reflexionar ante esta sociedad cómoda, insolidaria, egoista... donde basta que me muevan un poco la silla o me incomode algo minamente para liarla. Me viene a la memoria el año pasado en las noticias un incendio que hubo -creo fue en un pueblo de Sevilla- donde cuando llegaron los bomberos la gente pensaba que llegan muy atrde y se liaron a golpes, rotira de los cristales del caminon de bomberos... fue increible la violencia...

Enlace: http://www.icomem.es/noticias.php?do=extend&idcont=1341

Un saludo para todos y todas

Jorge Díaz Sáez
Enfermero
Servicio de Maternidad
Hospital Huercal-Overa

 
A las 17 de febrero de 2009, 2:57 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Creo que en sanidad todos los aspectos son relevantes en la comunicación de crisis sanitarias, por lo que se ha de tener mucha precaución a la hora de manejar esta información. En el artículo "Crisis y Medios de Comunicación" del periodista e historiador Pablo Martínez Segura, hace referencia a determinados aspectos, así como, la percepción de una misma información va a ser muy diferente dependiendo de estos aspectos, cita sobre todo tres:
1º. La proximidad, citando algún ejemplo, como: a una persona española le va afectar más la caída de un edificio con cuatro muertos en España, que un terremoto con 1000 muertos en China, por cercanía.
2º. Magnitud y número de afectados, nos preocupa más una epidemia que un caso aislado, no es lo mismo decir que una persona ha muerto de meningitis en un lugar determinado que 10 personas.
3º. Implicación personal: la cultura, la profesión, etc. Nos interesará más si somos sanitarios la comunicación de algo que afecta a la sanidad que otro tema, así como, si temenemos hijos en edad escolar, nos afectará más las noticias referentes con las vacunas que si no los tenemos.
De ahí, la importancia y la rigidez, y adecuación con la que hay que llevar a cabo las crisis sanitarias y la comunicación de éstas a la población, para evitar en la mayoría de lo posible alarmas injustificadas.

LUIS MAGAÑA HERNÁNDEZ
ENFERMERO UNIDAD MEDICINA INTERNA
HOSPITAL DE PONIENTE (EL EJIDO)

 
A las 17 de febrero de 2009, 11:34 , Anonymous Anónimo ha dicho...

He estado buscando que hacen los medios de comunicación cuando hay una epidemia o pandemia y hay que alertar a la población y me a gustado, un articulo que hay en la red que hace Luis Fernando Páez (periodista Universia Colombia) a Thomas Tufte, profesor de comunicación de la Universidad de Roskilde de Dinamarca, que estudiado de cerca la comunicación de temas de salud. “Para el académico es necesario encontrar estrategias comunicativas que permitan aproximar más a la cotidianidad de los ciudadanos temas como el sida”. “Muchas veces el problema del público no es de carencias de información. Lo que falta, de acuerdo al académico, es desarrollar estrategias que, a la par con la información directa y concreta, introduzcan en la cotidianidad de las personas los problemas de salud pública”.

El articulo lo tituló “comunicar sanamente” y habla sobre un proyecto comunicativo para tratar el sida desde un punto más cercano en Sudáfrica donde casi un 20% de la población adulta esta afectada con el virus del SIDA y a pesar de tener la información adecuada y correcta siguen habiendo casos.

"La televisión y la radio se utilizaron para difundir las novelas, pero además de eso, se hicieron alianzas con los periódicos más grandes del país para publicar escritos sobre los mismos personajes y temas que se presentaban en los otros medios. Se creó un mundo ficticio en el espacio público mediado como un vehículo para poner el tema y las problemáticas, y con cada medio se alcanzaba una audiencia diferente y de diverso origen social. Luego se hicieron materiales educativos en asocio con las autoridades de educación y con ONG para las comunidades".

El enlace del texto completo es el siguiente: http://www.universia.net.co/vih-sida/social/comunicar-sanamente/Page-2.html

Muchas Gracias por contestar a mi pregunta por el accidente de spanair, ahora lanzo otra… ¿Qué ha pasado con la comunicación y la gripe aviar, las vacas locas, etc? ¿crean el pánico a la sociedad en vano?

PAULA C. ESPINOZA SERRANO. ENFERMERA.
H. TORRECARDENAS

 
A las 26 de febrero de 2009, 10:23 , Blogger Comunicacion Sanitaria ha dicho...

test1

 
A las 2 de marzo de 2009, 12:11 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Respecto a un aspecto relevante me gustaría hacer mención de las características que debe tener la transmisión de información en situaciones de crisis a través de los medios de comunicación. Hay que reconocer el poder mediático y su influencia en la variabilidad de la opinión de la población a la que se dirige.

Según Emilio Moreno Millan, en Gestión de la información y la comunicación en emergencias, desastres y crisis sanitarias, publicado en la Revista Emergencias 2008;20:117-124] Debe hacerse a través de los tres medios habituales: la prensa escrita, la radio y la televisión, lo que no excluye el empleo de otras tecnologías como el correo electrónico o los blogs. En cualquiera de ellos puede adoptar formatos convencionales (declaración, nota informativa, rueda de prensa, entrevista, debate, tertulia) aunque se recomienda que, en estas circunstancias, se utilicen preferiblemente las vías unipersonales más directas y rápidas. Se pueden aprovechar modelos múltiples (rueda) o individuales (mensajes a cada uno de los medios, incluidas las agencias). Dada la necesidad de informar en tiempo real y con un cierto grado de inmediatez, a fin de evitar que lo transmitido quede rápidamente obsoleto, es preciso hacer las manifestaciones en directo. En los modelos no escritos se obliga al portavoz de la organización a conocer perfectamente el incidente, el escenario y las instituciones intervinientes, pero también a poseer unas determinadas propiedades (voz, expresión, gestos, empatía) que satisfagan al público receptor e incrementen la credibilidad de lo relatado. Un comunicado escueto, centrado y sencillo es mucho más efectivo que otro más prolongado, difuso y complejo.

El portavoz debe utilizar frases cortas, con un lenguaje cercano y casi familiar, sobre unas ideas fuertes que han de ir previamente concretadas, debe hacer pausas pero no demasiado largas, emplear mensajes positivos, que adelanten las buenas noticias, y poner titulares al principio de cada intervención o cada punto clave. Debe demostrar seguridad y transmitir confianza, coherencia en el estilo, ir de lo más a lo menos concreto (nunca abstracciones) y modular el tono de voz y expresividad. En la televisión se debe mirar a la cámara –en definitiva, hay que dirigirse al ciudadano– utilizar un buen soporte gesticular (no exagerado), y tratar de impactar en la presentación. Es imprescindible hacer una pequeña pero correcta presentación de qué cargo se representa, indicar el nombre y apellidos.

Por si queréis echarle un ojo al artículo, lo encontré en la pagina oficial de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias. Este es el enlace: http://www.semes.org/revista/vol20_2/9.pdf

Mª Mar Rodríguez Martínez
Enfermera

 
A las 4 de marzo de 2009, 11:02 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Respondiendo a tu pregunta Paula, los medios de comunicaión, principalmente los no especializados, tienden a provocar el pánico y hasta alimentan sus publicaciones de eso con aumento de tirada y todo. El problemas es quién maneja la comunicación y cómo. Además la mayoría de los artículos que he manejado hablan de que se necesita investigar más en este tipo de comunicación, si bien los últimos acontecimientos han provocado un avance importante.
Posiblemente se deba investigar más debido, entre otros factores, a que la respuesta humana es decisiva en la transmisión de esta información, y las respuestas humanas están mediadas por varios factores.
Hay un artículo en Scielo España " Información a la población en situaciones de emergencia y riesgo colectivo " que hace una revisión del proceso de comunicación pública en emergencias,muy interesante, os invito a que le echeis un vistazo. Además llega a conclusiones como que las falsas alarmas, según algunos estudios, no reducen la disponibilidad de la población para responder a futuros eventos sino que ayuda a los gestores de esa información a conocer esas respuestas humanas que se pueden dar y preparar futuras y reales amenazas.
Mª del Mar Vergel Rodriguez. Enfermera
Hospital de Poniente

 
A las 5 de marzo de 2009, 6:07 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Como aportación, me ha parecido interesante la información que he encontrado sobre gripe aviar en el enlace siguiente "http://www.anisalud.com/ficheros/gripeaviar.pdf"
Y lanzo una pregunta... ¿sabemos los profesionales de lo que hablamos cuando hablamos de gripe aviar?

Fernando Estévez González
Hospital de Poniente (El Ejido).

 
A las 5 de marzo de 2009, 13:23 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Leyendo algunos artículos sobre situaciones de crisis sanitarias, encontré un artículo de Francisco Ruiz Boada,titulado Bioterrorismo ¿crisis sanitaria?, donde se habla del auge del concepto de bioterrorismo como un riesgo emergente, desde los últimos atentados terroristas, el desarrollo del “arma biológica” y la posibilidad de atentados con agentes biológicos es algo que se ha socializado y generalizado.
Los atentados ocurridos el 11 de septiembre de 2001 en Nueva York pusieron en alerta al mundo entero, posteriormente, en diciembre de 2001 en EE.UU se habian producido 22 casos de carbunco como consecuencia del envio intencionado de cartas que contenían esporas del Bacillus anthracis. Estos hechos causaron en muchos países muchas falsas alarmas.
Todo esto puso de manifiesto la necesidad de realizar una planificación previa, no dejando a la improvisación las tareas de actuación una vez producida la acción terrorista.
En cuanto al manejo de la información aquí plantea que debe realizarse de la siguiente manera:
– Uso de sistemas de alerta ágiles y eficaces.
– Agencia de información de afectados.
– Sistemas de traducción a diferentes lenguas.
– Información a la población sobre medidas de salud pública, seguridad alimentaria y otras que se entiendan necesarias.
– Gabinetes de coordinación informativa con los medios de comunicación social

Además habla de la importancia de la adecuación del sector sanitario, de vital importancia a la hora de dar una respuesta sanitaria Es importante que una crisis no desencadene otra y aquí juega un papel muy importante la comunicación sanitaria para evitar situaciones de alarma y pánico, y conseguir realizar actuaciones efectivas a las demandas concretas que se generen.

También leí que algunos autores consideran 6 aspectos esenciales en cualquier crisis sanitaria: los sistemas de alarma y de detección de problemas, la movilización adecuada de medios proporcionales a la crisis, la capacitación y el uso apropiado de los profesionales sanitarios en todos los ámbitos, la toma de decisiones y la respuesta global ante la crisis, la relación con la población general a través de los medios de comunicación y, por último, la capacidad de mejora a través de la experiencia. Como veis la comunicación con la población esta entre ellos, no podemos negar su gran importancia.
El artículo se encuentra aquí, dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2139784

Verónica Tortosa Salazar
Enfermera

 
A las 6 de marzo de 2009, 13:57 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Sobre la gripe aviar he encontrado dos apuntes interesantes. El primero es parte del resumen que os cito ahora de un artículo de una revista de pediatría chilena:
En el siglo pasado hubo tres pandemias graves de influenza humana causadas por distintos subtipos de virus A que se extendieron por todo el mundo. Según las evidencias clínicas, de laboratorio y epidemiológicas disponibles, existe un riesgo real de una nueva pandemia que eventualmente afectaría al hombre derivada de la epidemia aviaria, A/H5N1, cuyo principal reservorio son aves migratorias. Se inició en Hong Kong en el año 2003 propagándose con gran rapidez a la población avícola en varios países de Asia, Rusia, Macedonia, Colombia y Turquía. Chile no ha sido afectado. La trasmisión ave-hombre está documentada en un número reducido de casos pero se teme que el virus, mediante recombinación genética con cepas humanas, adquiera la capacidad de infectar y trasmitirse al hombre dando curso a su diseminación explosiva... ¿ qué os parece, a que asusta ? Aquí teneis la dirección por si quereis leerlo entero:
Influenza humana y aviaria: pasado, presente y futuro.Rev. chil. pediatr. v.77 n.1 Santiago feb. 2006.
Para saber qué podemos saber sobre la gripe aviaria, aquí dejo una dirección de internet de la Junta de Andalucía que explica de forma extensa la gripe, espero os sea de ayuda.
http://www.csalud.junta-andalucia.es/principal/documentos.asp?pagina=gripeaviar

Mª del Mar Vergel Rodríguez. Enfermera
Hospital de Poniente

 
A las 7 de marzo de 2009, 20:25 , Anonymous Anónimo ha dicho...

He encontrado las memorias del “I Curso de Comunicación y salud: La necesidad de comunicar honradamente” realizado en Madrid en 2005.
Aporta ideas que me han resultado muy interesantes, como por ejemplo, cuando se habla de “honradez” a la hora de informar. Se debe informar de forma veraz y correcta sobre los productos, los servicios o las situaciones de crisis que impliquen a la salud del ciudadano, y esto me ha parecido esencial.
En cuanto a la comunicación en situaciones de crisis se perfilaron algunas ideas que creo son parte de los pilares básicos:
- En la comunicación en situaciones de crisis se debe demostrar honradez a la hora de informar. La gente puede perdonar un error, pero no perdona la indiferencia, la falta de información o el maltrato. (1).
- Lo fundamental a la hora de informar en estas situaciones es hacer que no cunda el pánico, por lo que la información debe ser la adecuada. Una población informada es siempre una población segura.(2)
- No existe una manual que te enseñe como informar cuando se produce una crisis, aunque sí existen unos protocolos de actuación que pueden ayudar a asumir el control. El problema de las crisis no es sólo que la mayoría de ellas son impredecibles, y por eso se producen, sino que las crisis no tienen descansos, a lo que se añade que la comunicación mediática es hoy en día constante por lo que no puedes dejar de informar.(3)
- No se deben olvidar el papel que en las crisis y en la necesidad de informar desempeñan los nuevos medios híbridos conocidos como “logs” o “weblogs”, que dedican mucho espacio a estas situaciones.(4)
- Respecto al comienzo de la crisis y el momento de informar cuando esta se produce, la crisis comienza en le momento que el periodista llama para preguntarte sobre el asunto, por esto es importante informar correctamente a los periodistas, para que la situación de crisis no se descontrole y no aparezca información confusa que pueda agudizarla.(5)
- Los periodistas no saben de ciencia y los científicos no saben de periodistas, si bien los medios de comunicación pueden ayudar a informar en situaciones de crisis para no provocar la alarma social, en otros casos como el de las vacas locas por ejemplo, su acción ha provocado el agravamiento de la crisis y el pánico en la sociedad.(6)

(1) José Manuel Velasco. Director de comunicación de unión FENOSA.(2) Javier Ayuso, portavoz de emergencias del Ayuntamiento de Madrid.(3) Miguel López Quesada, consejero delegado de Weber Shandwick)(4) López de Losada.(5) Oriol
Güell, periodista de El País.(6) Rafael Álvarez, redactor de la Sección Nacional de El Mundo.

Verónica Tortosa Salazar
Enfermera

 
A las 8 de marzo de 2009, 21:50 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Muy interesante el artículo que nos colgó Mº del Mar de "Gestión de la información y la comunicación en emergencias, desastres y crisis sanitarias"
EMILIO MORENO MILLÁN, donde se nos dice el Plan de comunicación: secuencia de intervenciones que se debe seguir ante una crisis.
En la fase precoz de la crisis debe significarse al portavoz, definir claramente dos o tres mensajes claves, coordinar la periodicidad con que van a ser emitidos y programar las posibles visitas a la zona de las autoridades. En la etapa de mantenimiento es cuando ya se hace obligada la facilitación de la información técnica a los medios, vigilar lo publicado para corregir –con enorme tino y prudencia– cuanto antes posibles errores, y transmitir confianza y capacidad de respuesta. En la fase de resolución, donde se reduce drásticamente el interés social por la reiteración de la información, deben reforzarse los mensajes, obviarse lo negativo y enfatizarse lo positivo. Finalmente, en la de evaluación hay que aprovechar las lecciones aprendidas para formación de nuevos responsables y para planificar estrategias de mejora.
Asumir ópticas políticas y triunfalistas conduce inexorablemente al fracaso más rotundo. Es preciso recordar que el silencio siempre es negativo y que los primeros momentos suelen ser críticos, informativamente hablando. No se debe improvisar, exagerar o subestimar, sobreentender, revelar confidencias, retener datos, opinar, adelantarse a la investigación, especular ni, mucho menos, mentir o culpabilizar. No es oportuno mezclar mensajes de múltiples expertos, facilitar una información tardía, enfatizar una afirmación (se pierde credibilidad), dejar rumores sin corregir o utilizar portavoces deficientes.
La sociedad requiere información veraz y en tiempo adecuado, lo que emplaza a las organizaciones responsables de la salud a facilitarla correctamente.
Las repercusiones sociales y políticas de pequeños errores en la comunicación pueden ser –de hecho han sido– enormes y trascendentales.
Hay que recordar que no todas las crisis pueden ser reconducidas, que una vez transmitida una información errónea o que induzca a ser malinterpretada es prácticamente imposible resolver la situación.
No se debe olvidar que Vidal-Beneyto42 ha recogido recientemente lo ya afirmado por el Comité
Internacional de Comunicación, Conocimiento y Cultura, en 1978, que “la comunicación mediática no reproduce ni representa la realidad, sino que la fabrica y acaba imponiéndola, porque resulta más creíble que la convencional, ya que es más productora de efectos…”. La sociedad responde no reconociendo lo que no le interesa, prioriza los cauces informales (sobre todo el rumor, que sólo adquiere plena eficacia cuando es legitimado y magnificado por los medios), es más sensible a lo que le afecta negativamente, es favorable a instituciones que inspiren inicialmente confianza y suele estar muy influenciada por líderes de opinión.
Un saludo a todos.

Mª Teresa Sánchez Barroso
Hospital e Huercal Overa

 
A las 9 de marzo de 2009, 13:24 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La comunicacion durante la crisis es diferente por lo que los canales o formatos por los que tradicionalmente nos comunicamos con la poblacion, puede que al momento de una emergencia o crisis cambien.La comunicacion en situaciones de crisis es de vital importancia, por eso antes de llevarla a cabo y evitar alarmas sociales deberian plantearse algunas preguntas como:
1) Durante una emergencia publica de salud, ¿es la comunicacion diferente?
- Las personas reciben y procesan la informacion de forma diferente y actuan de manera diferente.
- Algunas encuestas aseguran que en el momento de una emergencia la poblacion tiene mas credibilidad en autoridades y/o actores locales.
2) ¿Sabemos que hacer.... pero sabemos que decir?Proposito:
- Retroalimentar inquietudes, preocupaciones, disminuir la ansiedad (escuchar a la gente).
- Informar al publico para que se prepare, participe en el control y prevencion (familia, comunidad, centro de trabajo).
- Comunicar claramente, ¿que se puede hacer? y ¿que no se puede hacer? y porque!!!!
- Incrementar el nivel de discusion publica alrededor de los riesgos.
El publico no quiere verse en la necesidad de tener que elegir cual es el mensaje con las recomendaciones que seleccionara. Ellos quieren recibir el mejor mensaje, el mas apropiado.Cuando la gente se enfrenta a un peligro quiere recibir un mensaje con instrucciones claras y correctas, para cuidar su salud y la de sus familias. Por eso, algunos errores en la comunicacion en situaciones de riesgo son:
- Mezcla de mensajes de multiples expertos (¿a quien creo?).
- Informacion tardia (y ahora para que me lo dicen).
- Actitudes paternalistas.
- No atender a rumores y a los mitos a tiempo.
- Luchas públicas de poder y confusion.
- Aparentar estar mal preparado o desorganizado.

- Organizacion Panamericana de la Salud. Taller de capacitacion en situacion de riesgo,La Paz, Bolivia. 2008. Sesion tecnica 3.

Victor M. Barbero Lopez
H. poniente. El Ejido

 
A las 13 de marzo de 2009, 18:53 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La comunicación entre los profesionales de la salud y los periodistas es crucial antes, durante y después de un desastre o de una crisis sanitaria. El público a menudo depende de los medios de comunicación para obtener información, y en situaciones como huracanes, otros desastres y crisis sanitarias, la gente no se despega de la radio o del televisor para enterarse de las últimas noticias. La manera en que el personal de urgencias se conduce y trata con los medios de comunicación en estas situaciones tiene una gran repercusión en la percepción pública del desastre. Existen cuatro tipos de comunicacion:
1- Percepcion de riesgo bajo/ peligro alto
2- Relaciones de interesados directos
3- Percepcion de riesgo alto / peligro bajo
4- Comunicacion de crisis
La cuarta clase de comunicación de riesgo es cuando tenemos un peligro alto y la indignación, miedo y/o molestia del público también es alto. En realidad el público muestra más molestia y hasta sufrimiento que enojo. La tarea consiste en ayudar al público a soportar ese temor. Algunas de las estrategias claves son evitar que la gente sienta confianza en exceso, compartir los dilemas, mostrar empatía, reconocer la incertidumbre y proponer a la gente cosas que puedan hacer.
La comunicación de crisis utiliza los medios masivos a gran escala. El público presta atención a las comunicaciones, hay que tener cuidado de no confundir estas comunicaciones y hacer relaciones públicas, es importante adaptarse a las circunstancias y al stress.

Víctor M. Barbero López
H. Poniente. El Ejido

 
A las 16 de marzo de 2009, 23:11 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Bajo mi punto de vista cuando se comunica en situaciones de crisis refleja unas deficiencias que dejan entrever muchas de las imperfecciones de nuestros sistemas, aunque debemos clarificar algunos conceptos. Una cosa es difundir adecuadamente las recomendaciones como resultado del análisis de los datos recogidos, y otra, muy diferente, es lo que hoy día conocemos como «comunicación de riesgos para la salud». La utilización de medios de comunicación impresos (informes o boletines) ha sido tradicionalmente la forma de difundir información de nuestros sistemas de vigilancia, y los resultados, la verdad, no son muy halagüeños. La comunicación electrónica (correo electrónico o páginas web) permite ofrecer actualmente información más rápida y, por tanto, con mayor interés, pero no soluciona el verdadero problema. Se requiere que la información y la difusión de recomendaciones tenga un cierto impacto en el entorno del profesional sanitario, y eso tiene que ver no sólo con que la información ofrecida sea relevante y se presente de forma correcta y atractiva, sino con algo más que escapa por ahora a nuestra realidad: la unión de la vigilancia con el mundo clínico y el prestigio de esa vigilancia, o lo que es lo mismo, el prestigio de los propios profesionales de la vigilancia. Pero aún más deficiente es el otro aspecto al que antes aludíamos: la comunicación de riesgos para la salud detectados mediante los sistemas de vigilancia. La comunicación, tanto a los profesionales del sector sanitario como a la población, requiere no sólo una difusión sino asegurar que el receptor reciba y comprenda la información. Muchas de las situaciones de «crisis sanitarias» son modelos de fracaso de una política de comunicación y, aunque se señale a veces que de los fracasos se aprende más que de los éxitos, la verdad es que no parece que se haya aprendido mucho hasta ahora en esta tarea que todavía se presenta como un reto.

FRANCISCO JAVIER LAO BARÓN
ENFERMERO
HOSPITAL TORRECÁRDENAS

 
A las 20 de marzo de 2009, 11:46 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Después de todo lo que leído sobre crisis sanitarias, es muy curioso pero los que salimos peor parados somos las instituciones santiarias, de hecho y como todos sabreis, con desticuiones hasta caídas de gobiernos en la nación en la que haya acaecido la crisis.
Pero para este resultado tan desfavorable para la sanidad participamos todos un poquito:
Las instituciones, a pesar de estar descritos en más de un artículo y guía de actuación, en algunas ocasiones tiende al ocultismo o a la no transmisión de información de la forma más adecuada ni por la persona más adecuada y/o preparada. Es más las instituciones en algunas ocasiones, toman decisiones sobre ciertos aspectos ( como pasó con el cambio del compuesto de los piensos en las vacas ) sin tener en cuenta ciertos aspectos que se podían acaercer ( como fue el caso ) y sólo tomando como referencia la reducción de costos.
Otra fuente que pone su granito de arena a que esto no funcione del todo, son los medios de comunicación, que España como en otras naciones, venden mucho con el morbo, la confusión y ya sin entrar en publicaciones que son afines o no al gobierno que la nación tenga en ese momento, de manera que aprovechan la situación para fines políticos sin tener en cuenta, en ningún caso, el riesgo y la alarma sanitaria, y por supuesto las repercusiones en la población.
Y, a mi parecer, la población es la menos tiene que aportar. al fin del a cabo, la población está mediada por respuestas humanas más que conocidas, estudiadas y recogidas, a pesar de que pueda existir un componente no predecible.
Por lo que pienso que para que la comunicación en crisis sanitarias funcione debemos aportar todos un poquito, y sobretodo, que las instituciones y los medios sean más conscientes de su papel y actuar en consecuencia.

Mª del Mar Vergel Rodríguez. Enfermera
Hospital de Poniente. El Ejido, Almería

 
A las 21 de marzo de 2009, 11:32 , Blogger RMG ha dicho...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

 
A las 24 de marzo de 2009, 13:33 , Blogger RMG ha dicho...

A la hora de dar una información respecto a una catástrofe o una crisis, las claves del proceso de comunicación (1) son: identificación, localización y dimensionamiento del problema, dificultades añadidas, registro del evento, confidencialidad y protocolos de respuesta.
Además las comunicaciones permiten (2): informar de la situación, difundir las estrategias, posibilitar la transmisión de órdenes y proporcionar datos de referencia. Además la información debe ser precoz, objetiva, mantenida y contrastada.

Unas de las herramientas más utilizadas ante una crisis sanitaria pueden ser el teléfono o la radio (1). Ya lo ha comentado Mª del Mar Rodríguez pero me gustaría comentar los principios que se han de adoptar a la hora de comunicar algo por algún medio de comunicación según la monografía que he encontrado. En el caso del teléfono unos principios básicos son: cuidar la velocidad con la que hablamos, ser breve, evitar respiración pesada, eludir explicaciones complejas, intentar sonreir en lo posible, evitar llamadas en horas punta, no fumar ni comer mientras hablamos. En el caso de utilizar un Walkie-Talkie: Usar un lenguaje claro, preciso, conciso y codificado en lo posible, evitar frases largas y dudosas, esperar unos 45 seg para recibir respuesta, no realizar conversaciones por la radio sino dar mensajes y no utilizar lenguaje coloquial.

Respecto a la información básica (2) ante catástrofes sanitarias se debe de decir: Zona geográfica, naturaleza del suceso y riesgos potenciales, situación post-desastre de medios de transporte, situación post-desastre de sistemas de comunicación, recursos humanos y materiales ya en el lugar, disponibilidad de agua potable, alimentos, habitaciones e instalaciones sanitarias, número de víctimas, hospitales disponibles y número de desplazados.

1- Álvarez Leiva, Carlos. Manual de atención a múltiples víctimas y catástrofes. Arán ediciones, Madrid, 2002, 403,416.
2- Ceballos Atienza, Rafael. Puesta al día y práctica en catástrofes sanitarias. Alcalá la Real, Jaén, 2006, 47-48.

Rubén Mirón González
Enfermero

 
A las 27 de marzo de 2009, 10:24 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Sobre las crisis sanitarias, que podemos poner mil referencias más de artículos ( que ya está todo dicho, aunque en la realidad se aplique más bien poco ). Creo que interesante es también la comunicación de alertas sanitiarias dentro de una organización; esto es, cuando por ejemplo se diagnostica un caso de enfermedad infecciosa que requiere la administración de una profilaxis a las personas expuestas a la infección:
¿Los trabajadores perciben la información como adecuada?
¿Existe un plan de comunicación para estos casos?
¿ Creeis que se percibe la situación como alarmante sin serlo?
Yo, por experiencia propia, os diré que mis percepciones son de que no está bien organizada la comunicación de información entre los profesionales, y que también la percepción del riesgo por parte de algunos profesionales es un tanto alarmista. ¿ Qué opinais ?

Mª del Mar Vergel Rodríguez. Enfermera
Hospital de Poniente. El Ejido, Almería

 
A las 28 de marzo de 2009, 20:06 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Según unas Jornadas celebradas en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid denominadas "Las claves para gestionar con éxito una crisis sanitaria son la coordinación entre profesionales y administraciones, y la transparencia informativa".

Creo que estos son unos de los aspectos más relevantes dentro de este campo, cómo se titulan dichas jornadas, añado algunas de las comunicaciones presentadas en dichas jornadas para corroborar su importancia, entre ellas la comunicación.

Respecto a la transparencia informativa, diversos ejemplos han puesto de manifiesto su importancia a la hora de gestionar una crisis. “La censura aumentó los daños de la epidemia de gripe de 1918 y la falta de transparencia facilitó la difusión del Síndrome Respiratorio Grave y Agudo (SARS) en China”, subraya el Prof. Ildefonso Hernández-Aguado, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Miguel Hernández, de Alicante y colaborador en la organización de la jornada.

Mª MERCEDES GARCÍA FERNÁNDEZ
ENFERMERA HOSPITAL PONIENTE EL EJIDO

 
A las 28 de marzo de 2009, 20:20 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Como ya dije anteriormente, y cómo piensan todos mis compañeros la comunicación es uno de los aspectos más relevantes en las crisis sanitarias debido a que la información llega a un gran número de la población, y esto puede producir un caos.

Según Fernández de la Hoz K. en uno de sus artículos refiere que "el papel de los medios de comunicación es crucial debido a las consecuencias que comporta. Es básico, pues disponer de profesionales competentes en los medios y que las empresas periodísticas se responsabilicen efectivamente de la veracidad dado que el tratamiento periodístico a menudo influye decisivamente en la percepción de la población y en sus reacciones. Proporcionar una informació veraz, coherente y de modo comprensible evita suspicacias y reduce la desconfianza. Aparentar que la situación está controlada cuando no lo está o dar falsas espectativas de seguridad puede resultar nefasto al provocar una disminución de la confianza".

LUIS MAGAÑA HERNÁNDEZ
ENFERMERO HOSPITAL DE PONIENTE. EL EJIDO

 
A las 28 de marzo de 2009, 20:22 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Como ya dije anteriormente, y cómo piensan todos mis compañeros la comunicación es uno de los aspectos más relevantes en las crisis sanitarias debido a que la información llega a un gran número de la población, y esto puede producir un caos.

Según Fernández de la Hoz K. en uno de sus artículos refiere que "el papel de los medios de comunicación es crucial debido a las consecuencias que comporta. Es básico, pues disponer de profesionales competentes en los medios y que las empresas periodísticas se responsabilicen efectivamente de la veracidad dado que el tratamiento periodístico a menudo influye decisivamente en la percepción de la población y en sus reacciones. Proporcionar una informació veraz, coherente y de modo comprensible evita suspicacias y reduce la desconfianza. Aparentar que la situación está controlada cuando no lo está o dar falsas espectativas de seguridad puede resultar nefasto al provocar una disminución de la confianza".

LUIS MAGAÑA HERNÁNDEZ
ENFERMERO HOSPITAL DE PONIENTE. EL EJIDO

 
A las 31 de marzo de 2009, 21:32 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La comunicación con el público, con los usuarios directos dentro del sistema sanitario, las escuelas y otros actores, es fundamental durante una emergencia de salud pública para el control de cualquier crisis. De igual manera lo son, las estrategias de comunicación diseñadas con antelación para tratar las posibles situaciones, objetivos detallados, públicos destinatarios, mensajes clave, herramientas o canales y planes de acción.

Los objetivos de la comunicación antes de un brote son educar, informar, recomendar, preparar y prevenir

La planificación de la comunicación acompaña a la planificación para el abordaje antiepidémico, en cada paso. La idea central de la comunicación de brotes, según la OMS, es “la comunicación con el público de forma que establezcan, mantengan o restauren la confianza. Esto es válido para todas las culturas, todos los sistemas políticos y niveles de desarrollo nacionales”. La pérdida de la confianza pública, especialmente en el momento de la crisis, amenaza la estabilidad y la viabilidad del sector sanitario.

Con esto quiero dejar reflejad, que cuando los riesgos para la salud son inciertos, las personas necesitan información acerca de lo que se conoce y lo desconocido, así como orientación provisional para tomar decisiones que les ayuden a proteger su salud y la salud de otros.
Mª MERCEDES GARCÍA FERNÁNDEZ
ENFERMERA HOSPITAL DE PONIENTE. EL EJIDO

 
A las 31 de marzo de 2009, 22:50 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Hasta la aparición de la vacuna contra el VPH, la estrategia sanitaria que se llevaba a cabo para prevenir el cáncer de cuello de útero era el cribado, mediante el test de Papanicolau (citología vaginal); única prueba para la detección precoz de lesiones precancerosas que pueden evolucionar a carcinoma invasor de cuello uterino.

Evidentemente, se trata de un problema de salud de primera magnitud, tanto por su alcance como por la alarma social que despierta el cáncer. Este agente patógeno es también responsable de otros tipos de cáncer, como el de ano, vulva, vagina y, probablemente de pene y orofaringe.

Lo que se convierte en una noticia importante en pocos dias se revuelve ante la crítica de que las distintas administraciones no tienen dinero para administras la vacuna a todos los grupos de poblacion que pueden ponersela, se establecen lo limites de edad. ESTO ES UNA CRISIS SANITARIA.

Pues no señores

Pocos meses después sucede esto:

Sanidad paraliza un lote de la vacuna contra el virus del papiloma humano en Valencia

El Ministerio de Sanidad y Consumo ha ordenado la suspensión temporal de la administración de un lote de vacuna frente al virus del papiloma humano tras detectarse en la Comunidad Valenciana dos posibles casos de efectos adversos en niñas, según ha informado Bernat Soria.
Redacción/Europa Press 10/02/2009

Con esto quiero reflejar que la incertidumbre por si te compras la dichosa vacuna que supone casi unos 500€ se habrá terminado. Estamos desinformados y para mi eso si es una crisis sanitaria.

Mª Esther Arriola Aguilar
Centro Salud Lorca Sur (Consultorio La Torrecilla)
Lorca – Murcia

 
A las 31 de marzo de 2009, 23:30 , Anonymous Anónimo ha dicho...

He encontrado un artículo que confirma muchas de vustros comentarios y cosa muy interesantes:

El pasado 1 de mayo se recordó el 25 aniversario de la primera muerte por el síndrome tóxico, la mayor crisis sanitaria- mediática de la historia reciente
de nuestro país. La unión del concepto de crisis sanitaria y su inmediata calificación como mediática no es caprichosa.

Cuando surgió el síndrome tóxico, en el año 1981, la incipiente democracia española acababa de superar su peor prueba, el intento de golpe de estado del 23 de febrero.

Los profesionales de los medios de comunicación se dedican a interpretar la realidad.

Democracia y crisis sanitaria por el
envenenamiento con aceite de colza desnaturalizado,
aunque parezca mentira, tienen mucho que ver.
Muy recientemente recibíamos pruebas de lo que podían haber sido crisis sanitarias, pero no lo
fueron, durante la dictadura franquista.

El Gobierno ocultó una fuga radiactiva que se produjo el 7 de noviembre de 1970 en la entonces denominada Junta de Energía Nuclear (JEN), en la Ciudad Universitaria de Madrid, que contaminó
el agua y las orillas de los ríos Manzanares, Jarama y Tajo. Las consecuencias nunca fueron conocidas, puesto que tampoco se llevó a cabo ningún
estudio epidemiológico.

Sin democracia, sin Estado de Derecho, sin libertad de información, no hay crisis sanitarias-mediáticas.

De hecho, el tratamiento de temas relacionados
con la salud en los medios de comunicación social españoles es relativamente reciente.la sociedad ha ido manteniendo una creciente demanda sobre información de salud que se ha correspondido con un mayor espacio en los medios dedicado a este fin.

Si no se sabe bien lo que pasa, existe controversia y algunos de los afectados mueren, el despliegue informativo alcanza unas proporciones desmesuradas
desde el punto de vista de los expertos.

Si nos referimos a las crisis sanitarias-mediáticas
podríamos enumerar las de los últimos diez años:
– Legionella en Alcalá de Henares en otoño de 1996.
– Brote de meningitis del invierno de 1997.
– Medicamentazo de 1998.
– Colapso de las Urgencias del invierno de 1999.
– Crisis de las vacas locas en otoño de 2000 e invierno de 2001.
- Cerivastatina en verano-otoño de 2001.
– Escándalo del Bio-Bac en 2002.
– Ola de calor en 2003.
– Células madre y clonación en 2004.
– Gripe aviar en 2005

Todos los casos mencionados tienen una base verídica que funciona a dos niveles: individual y colectiva. Cuando ambas coinciden y se superponen a los factores ya aludidos de proximidad, magnitud e implicación, la crisis sanitaria mediática está servida.

la información que posee el experto sobre una determinada situación y la información que tiene la población, atomizada, a su vez, en múltiples diferencias culturales, en diferentes niveles socioeconómicos, implica que hay muchísimas verdades.

Según Thomas “si los individuos definen una situación como real, esa situación es real en sus consecuencias”. Ésta es la base de toda la psicodinámica de masas, no es necesario que algo sea cierto, por ejemplo una situación de riesgo de salud, sino que la gente crea que es cierto.

Entonces ¿Se pueden controlar las crisis sanitarias-
mediáticas?

Las crisis normalmente no se pueden ni controlar, ni prever, puesto que la multiplicidad de las variables informativas, sus condicionantes subjetivos y la percepción de la realidad por parte de la población, heterogénea en su composición, son dinámicas y poco predecibles.

Como siempre la prevención, la protocolización de
los pasos a seguir, son las mejores herramientas
para que una vez producido “el incendio” haya una serie de profesionales y expertos que sepan qué es lo que se debe hacer.

Si se está preparado se pueden paliar los efectos vease el caso del supuesto envenenamiento de la Coca Cola en Bélgica del año 1998, ejemplo de una crisis bien gestionada, que le ha valido para mejorar su imagen


Pablo Martínez Segura,Crisis sanitarias y medios de comunicación,Revista de administración sanitaria siglo XXI, ISSN 1696-1641, Vol. 4, Nº. 3, 2006 , pags. 437-447

Mas vale tarde que nunca un saludo

Mª Esther Arriola Aguilar
Centro Salud Lorca Sur (Consultorio La Torrecilla)
Lorca – Murcia

 
A las 26 de abril de 2009, 19:01 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Leyendo todas vuestras intervenciones en el foro, es curioso como al hablar de crisis sanitarias siempre nos trasladamos a grandes catástrofes o hechos que generan alarma en la población. Sin embargo hay otras situacions dignas de auténticas crisis sanitarias ante las que nadie pone de manifiesto la necesidad de concienciar a la sociedad y a los medios de comunicación. Me refiero en concreto a un importante problemas de salud que requiere de la actuación inmediata de administraciones y gestores sanitarios: las infecciones nosocomiales.
Según las primera jornadas ibéricas de prevención de infecciones asociadas a cuidados sanitarios, (HAIS en sus siglas en inglés), las infecciones asociadas a cuidados sanitarios o infecciones nosocomiales, afectan a más de 6 millones de pacientes (llamativa cifra ¿no?) al año en Europa, EEUU y Japón. De todos ellos, la mitad, o sea 3 millones corresponden a nuestro viejo continente. Esto si que se trata de una verdadera tragedia que, para más inri, en la mayoría de los casos es evitable.

Lucía Ortega
Enfermera
Hospital La Inmaculada de Huercal-Overa

 
A las 26 de abril de 2009, 22:06 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Leyendo el comentario de Lucia decirle que si que estoy de acuerdo en su critica, aunque las catástrofes o hechos que generan alarma en la población crean más impacto, que las infecciones nosocomiales.
Para conocer los datos de dichas infecciones hay que hacer búsquedas de estudios y todavía nos cuesta un poco.
Pilar Ortega Uribe.
Enfermera
Hospital de Huércal-Overa (Almería)

 
A las 26 de abril de 2009, 22:09 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Nueva crisis sanitaria a nivel mundial.
Alerta mundial ante la propagación del virus de gripe porcina.
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), el brote de gripe porcina declarado en México y Estados Unidos "es muy grave". Tales fueron las palabras de la doctora Margaret Chan, directora general del organismo internacional, en una conferencia de prensa telefónica convocada apresuradamente ayer por la tarde en ginebra.
La OMS afirma por su parte que está en estrecho contacto con las autoridades de México, Estados Unidos y Canadá, quienes toman la situación "con suma seriedad" e intentan "comprender los riesgos y dar una respuesta adecuada". La OMS confía en "emitir recomendaciones temporales para salvaguardar la salud pública" a la mayor brevedad.
La Consejería de Sanidad de Aragón ha detectado un nuevo caso sospechoso de gripe porcina que, unido a los tres anunciados en Cataluña esta tarde y los otros tres anunciados por el ministerio de Sanidad esta mañana, elevan el total de posibles afectados en España a siete.
Pilar Ortega Uribe
Enfermera
Hospital Huércal-Overa (Almería)

 
A las 24 de marzo de 2010, 9:12 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Según lo expuesto por Luis Cibernal (Marzo, 2010), para que la comunicación sea efectiva es necesario realizar constantemente feedback. Nos comentaba, a modo de ejemplo, que en el accidente de los aviones en Canarias, no se produjo esta feedback entre el piloto que estaba en condiciones de despegar y la torre de control. Efectivamente se quedo registrada en la caja negra la comunicación entre ambas personas pero la información no se contractó (Se me ocurre que el hecho pudo haberse evitado con unas cuantas frases como:
• Piloto (P): Ok, me ha dicho que puedo despegar…
• Controlador aéreo (CA): no!, está entrando un avión en pistas.
• P: Esta bien me espero a nuevas indicaciones
• El avión que estaba en el aire aterriza en el aeropuerto de Tenerife…
Con 3 frases el desenlace catastrófico, se pudo haber evitado y como decía el profesor no les hubiera llevado más de unos segundos asegurarse de la información suministrada.
Es cierto que a “toro pasado…” pero parece ser que este accidente fue el detonante para poner un sistema de feedback entre las comunicaciones a este nivel de aeronáutica. Lo lamentable que las cosas se hagan bien cuando ya se han producido los lamentables hechos. En todo caso, “más vale tarde que nunca”.
Durante la resolución de una situación de crisis en cualquier campo, sea político, sanitario, etc., es importantísimo la labor que llevan a cabo los gabinetes de crisis, si están constituidos. Desde aquí se estructura y filtra la información. Para reproducir la más adecuada, la que sea sin faltar a la verdad y la menos sensacionalista posible, para extrapolar a la población. Entre los objetivos que pretenden tienen por finalidad que una población esté correctamente informada para intentar que descienda los niveles de miedo. Que la gente actué con raciocinio y no llevados a extremos de dejarse vencer por el pánico. No podemos permitirnos “el lujo” de experimentar alarmando innecesariamente al personal. Como he visto imágenes en la TV de alguna lamentable ocasión, sobre actuaciones producidas en momentos de pánico general, y cuyo desenlace estribaba y el “sálvese quien pueda”. No me gustaría que los mensajes sensacionalistas se cuelen en nuestra vida diaria, que pueda ser seguro asistir a un concierto, ver futbol, asistir a una concentración de protesta. Las informaciones del tipo de nuestro planeta se destruye, la humanidad desaparece, no queda nada, bla, bla, bla… deberían estar encorsetadas para que no alarmaran y nos dejaran respirar en paz

Mª Carmen Ruiz Pavón
Enfermera.
Hasta el 5 Abril, realizo asistencia en Atencion Primaria, del Centro Salud (CS) Aguilas Norte, y después me traslado al CS de Villarubia, Córdoba.

 
A las 24 de marzo de 2010, 17:30 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Durante la crisis sanitaria la comunicación juega un papel muy importante porque tendrá influencia en la reacción de la población.

Como toda comunicación de masas, el emisor deberá de tener en cuenta que existe:

• Diferente naturaleza entre emisor y receptor, siendo una relación asimétrica.
• Necesidad de que sean medios técnicos los que vehiculen el mensaje.
• Audiencia: conjunto grande y heterogéneo de personas indiferenciadas y anónimas.
• Forma de comunicación característica y hegemónica de las sociedades industrializadas y de masas.

La noticia es la transcripción de un evento que presenta características específicas: magnitud, excepcionalidad, novedad o reiteración, especial relevancia, área importante o población afectada.

En este sentido, Moreno Millán E. (2008), define que el mensaje que se debe trasladar a la sociedad ha de responder a varios interrogantes (qué, cuándo, cómo, dónde, por qué y, sobre todo, qué se ha hecho, qué se está haciendo y qué se va a hacer y en qué tiempo), y tiene que adoptar un contenido (verdadero, creíble, real, claro, conciso, completo, coherente, contrastado, comprensible, estructurado, sencillo, acrítico y no especulativo) y una forma (precoz, dirigido a la población diana, periódico, competente, que imparta confianza y tranquilidad, a la vez que demuestre interés, preocupación y experiencia), y además debe provocar modificaciones positivas en el comportamiento colectivo de la población e influir en actitudes y conductas individuales.

Por otro lado, Martínez Segura P. (2006) recoge en su artículo “Crisis sanitarias y medios de comunicación” una serie de características que se tienen que tener a la hora de utilizar la comunicación en las masas y concretamente en las crisis sanitarias:

1. Para cualquier sociedad el alejamiento, la distancia, enfría el interés. En España es menos noticia un terremoto en China que el derrumbamiento de un edificio en una de nuestras ciudades. En esa ciudad, además, será, casi con seguridad, la información más importante del día. Es lo que llamamos factor de proximidad.
2. La magnitud o el número de afectados es la siguiente variable a considerar. Nos encontramos ante el caso en el que comparáramos un accidente laboral en una obra y un brote de meningitis en un colegio, ambos dentro de la misma ciudad. El accidente se encuentra delimitado y localizado, la hipotética epidemia no y, por tanto, la información sobre el brote será seguida con el máximo interés por todos los que sienten que pueden ser afectados en primera persona o en su entorno más próximo.
3. Nos queda, por último, la implicación personal, la posible identificación de un sector de la audiencia con los sujetos protagonistas de la noticia, y aquí influye mucho más la identidad cultural, puesto que podemos sentirnos afectados por razones de nacionalidad, raza, sexo, religión, intereses profesionales o económicos, afinidad política, gustos estéticos, simpatías deportivas y así hasta un larguísimo etcétera.

Bibliografía utilizada

- Martínez Segura P.; “Crisis sanitaria y medios de comunicación”; Rev. Administración sanitaria s. XXI; Vol. 4 núm 3, 2006; Pags. 437 – 447.
- Moreno Millán E.; “Gestión de la información y la comunicación en emergencias, desastres y crisis sanitarias”; Rev. Emergencias 2008; 20, Págs. 117 – 124.

Miguel Jesús Rodríguez Arrastia
Enfermero. Centro de Estancia Diurna Almería (El Parador - Roquetas de Mar)

 
A las 26 de marzo de 2010, 11:24 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Una situación de crisis ejerce gran presión sobre las organizaciones, para poder proporcionar información precisa y oportuna a la población y a los medios informativos.

Las premisas que se deben tener en cuenta ante una situación de comunicación en tiempo de crisis son, ante todo:

1-Confianza: hay que mantener y recuperar la confianza del público en general.

2-Transparencia: Comunicación veraz, comprensible, completa, permanente y acorde a los hechos.

3-Anuncios tempranos: el primer anuncio debe ser franco y completo, reconociendo que pueden haber cambios a medida que se obtiene más información. Evitar rumores.

4-El público. Se debe conocer y responder a sus inquietudes.

5-Planes con antelación. La comunicación, debe incorporarse en la planificación para los sucesos de gran envergadura y en todos los aspectos de una respuesta a las crisis.

Información obtenida de la Organización Panamericana de Salud y de la Agence Canadienne de développement international.

MERCEDES LIROLA CRIADO.
ENFERMERA.

 
A las 26 de marzo de 2010, 11:27 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Una situación de crisis ejerce gran presión sobre las organizaciones, para poder proporcionar información precisa y oportuna a la población y a los medios informativos.

Las premisas que se deben tener en cuenta ante una situación de comunicación en tiempo de crisis son, ante todo:

1-Confianza: hay que mantener y recuperar la confianza del público en general.

2-Transparencia: Comunicación veraz, comprensible, completa, permanente y acorde a los hechos.

3-Anuncios tempranos: el primer anuncio debe ser franco y completo, reconociendo que pueden haber cambios a medida que se obtiene más información. Evitar rumores.

4-El público. Se debe conocer y responder a sus inquietudes.

5-Planes con antelación. La comunicación, debe incorporarse en la planificación para los sucesos de gran envergadura y en todos los aspectos de una respuesta a las crisis.


Información obtenida de la Organización Panamericana de salud y de la Agence Canadienne de développement international.

MERCEDES LIROLA CRIADO.
ENFERMERA.

 
A las 29 de marzo de 2010, 12:33 , Anonymous Anónimo ha dicho...

El componente de comunicación es clave para que la población se entere oportunamente de las medidas necesarias ante una crisis sanitaria

La información sanitaria (IS) ha sido un recurso fundamental en el desarrollo de la salud pública. La Organización Mundial de la Salud (OMS), señala el valor del uso de la IS para los tomadores de decisión en los diferentes niveles, para los técnicos, los profesionales y la población en general, de ahí la necesidad de que esté al alcance de los diversos públicos, por las diferentes vías de comunicación disponibles.

Partiendo de que la comunicación en salud tiene como objetivo motivar y convencer hacia la TOMA DE DECISION responsable y conciente, individual y colectiva, para QUE LAS PERSONAS, LAS COMUNIDADES, ACTUEN SOBRE las condiciones que afectan su salud y ADOPTEN hábitos SALUDABLES, se plantea el desarrollo de una estrategia de comunicación por etapas y por niveles de gestión.

La estrategia se basa en una acción multidisciplinaria y multisectorial, en la que la participación de todos los actores sociales es importante, especialmente de la sociedad civil y de los medios de comunicación como elementos esenciales para el éxito de la misma.

Ante una crisis sanitaria, el portavoz juega un papel muy importante dentro de la comunicación, hay por tanto algunos aspectos relevantes, como:

Los portavoces deben contar con información permanente, precisa y fidedigna para brindarla a los medios de comunicación.

Los portavoces deben de manejar una comunicación transparente, continua y abierta con los medios de comunicación.

Los medios de comunicación deben conocer quiénes son los portavoces y cómo ponerse en contacto con ellos.

Para el desarrollo de la estrategia de comunicación social se contemplan tres fases:

FASE I: Preparación, planificación, sensibilización y orientación de la población ante la posible pandemia.

FASE II: Respuesta de comunicación ante la crisis de pandemia.

FASE III: Post primera oleada pandemia. Evaluación y redefinición de la respuesta de comunicación (periodo de disminución de casos).

También se deben usar unas líneas de acción estratégicas en la comunicación, como son:

Mecanismos de comunicación institucionales internos con autoridades y funcionarios de salud y de agricultura: Acciones de información para mejorar conocimiento, unificar criterios, la toma de decisión, coordinación y ejecución de acciones.

Alianzas estratégicas: Acciones de abogacía destinadas a promover alianzas para la organización y planificación de la respuesta multisectorial, así como de movilización de recursos, mediante visitas, reuniones y talleres.

Movilización social: Acciones dirigidas a sensibilizar a los distintos actores sociales (personas, familias, productores avícolas, educadores, organizaciones comunitarias, ONG’s, redes) con el fin de que asuman tareas de comunicación y movilización según nivel de responsabilidad.

Medios masivos: acciones dirigidas a informar y sensibilizar a periodistas y otros comunicadores de medios nacionales, regionales y locales.

Comunicación interpersonal: acciones de comunicación en el nivel regional y local, destinadas a educar, sensibilizar y orientar a los diferentes públicos sobre medidas de prevención, sintomatología y cuándo acudir a los servicios de salud.

Mercadeo social:
a) Publicidad: desarrollo de campañas masivas por fase (televisión, radio, prensa escrita, perifoneo, materiales informativos-educativos impresos y electrónicos.
b) Puntos informativos claves:
Entradas y salidas del país.
Sitios conglomerados.

La bibliografía consultada es:

Centro Regional de Información sobre Desastres América latina y El Caribe [http://www.crid.or.cr/crid/index.shtml]San José, Costa Rica 2010. [Acceso el 26 de Marzo de 2010]18 pantallas. Disponible en: www.crid.or.cr/digitalizacion/pdf/spa/doc17662/doc17662-contenido.pdf

Carmen Ropero Padilla.
Enfermera de un Centro de Día en Aguadulce(Almería).

 
A las 29 de marzo de 2010, 15:49 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En la búsqueda de información sobre el papel de la comunicación en las crisis sanitarias, he encontrado varios artículos interesantes, de los que voy a resaltar dos, los cuales tratan sobre dos temas importantes: por un lado el sida, y por otro lado la enfermedad de las vacas locas.
En un primer artículo, Martínez Nicolás, analiza la información periodística en la crisis del sida. Para Martínez, la información sanitaria, y en particular la relacionada con los riesgos para la salud, es una de las áreas de cobertura más problemática para los medios de comunicación. Y ello por dos razones: de un lado, por la vulnerabilidad y dependencia de los periodistas en cuestiones que suelen entrañar una gran dificultad técnica, y, de otro, por la aplicación de una lógica informativa, de un modo de hacer periodístico, que no siempre es el más adecuado para que los contenidos de los medios adquieran el rigor que demandan este tipo de asuntos.

Todos sabemos que el sida ha constituido uno de los principales problemas sanitarios a partir de la década de los 80, y sigue siendo una enfermedad que azota a un gran número de personas. Por eso coincido con el autor en que para luchar contra el sida es necesario el esfuerzo de dos fuentes; por un lado: el estrictamente médico-científico; de otro, el comunicativo, ya que, mientras llega la solución definitiva al problema, el único modo de frenar la expansión de la epidemia pasa por informar a la población sobre las situaciones y prácticas de riesgo y persuadir a los individuos para que modifiquen su conducta y adopten las medidas de prevención necesarias. Esto se podría aplicar a cualquier problema de la misma índole-

Con el análisis de este artículo quiero explicar que es importante el enfoque que se le da a situaciones de crisis, como por ejemplo, el sida, en el que el papel de la comunicación puede ser fundamental. Os recomiendo la lectura de este artículo ya que analiza de forma muy interesante la información periodística en las crisis del sida.

Martínez Nicolás, Manuel Antonio. La información periodística en la crisis del sida. Algunos temas de interés para la investigación comunicativa. Análisi 16, 1994, 89-105.

Verónica Márquez Hernández.
Enfermera con beca en áreas deficitarias. Departamento de Enfermería. UAL.

 
A las 29 de marzo de 2010, 15:50 , Anonymous Anónimo ha dicho...

El segundo artículo que quiero destacar es el de Martínez Solana, sobre la crisis de las vacas locas y la necesidad de una información sanitaria responsable. Es importante lo que resalta la autora en el artículo ya que según ella, en situaciones de crisis sanitaria se debe aplicar un principio básico que establece que, en situaciones de crisis, la comunicación de un posible riesgo a la opinión pública - particularmente si se trata de asuntos relacionados con la salud, o la sanidad en general exige conjugar los criterios de veracidad, seguridad y responsabilidad moral con el objetivo de no hacer cundir una alarma social de manera injustificada.
Normalmente en este tipo de situaciones se produce lo siguiente:
a) Negación inicial del problema.
b) Infravaloración del problema, cuando la realidad lo impone
c) Desconcierto e inacción por parte de las autoridades, cuando no desafortunadas declaraciones y actuaciones.
d) Como consecuencia, desconfianza y quejas por parte de los afectados.
e) Repercusión en los medios como información de patrón agudo.
Para concluir, Martínez Solana manifiesta que la mayor parte de los expertos en comunicación en situaciones de crisis comparten la necesidad de diseñar un plan que básicamente ha de contener los siguientes puntos:
• Análisis interno de la magnitud del problema. Diagnóstico frío y certero del problema de puertas adentro sin concesiones de ningún tipo.
• Centralizar las comunicaciones. En momentos de crisis no puede haber dispersión en el mensaje. Si la ocasión así lo requiere, se designará un portavoz que será el único encargado de emitir mensajes a la opinión pública.
• Establecer un plan concreto de actuación. Inventariar los medios de los que dispone la organización, fijar objetivos concretos, y actuar en consecuencia.
• Rechazar la mentira como recurso. En momentos de crisis, las falsedades acaban por desvelarse. Eso no quiere decir, por supuesto, que siempre haya que decir toda la verdad. Hay que evitar los enfoques negativos; pensar y comunicar en positivo. La credibilidad es un factor clave para el éxito del plan. La autocomplacencia además de estéril, suele ser la tumba de muchas organizaciones.
• Capacidad de reacción. Los rectores del plan anti-crisis deben demostrar suficiente talento como para salir a la palestra siempre que sea preciso y en el momento más oportuno, sin arrugarse por las circunstancias adversas. La celeridad en estos casos, suele ser vital.
• Análisis continúo. Los cambios constantes que se dan en muchas situaciones obligarán a revisar continuamente las actuaciones de la organización y –si las circunstancias así lo aconsejaran- a revisar nuestros planteamientos.
• Balance honesto de la situación. Cuando una crisis concluye hay que hacer cómputo de resultados. Hay que celebrar los éxitos conseguidos y saber también reconocer deportivamente los fracasos. Ello exige un alto nivel de honradez profesional.

Creo que estos puntos son un buen resumen de lo que debería aplicarse en situaciones de crisis, para evitar errores y crear una alarma social innecesaria.

Martínez Solana, Yolanda. La crisis de las vacas locas en España: la necesidad de una información sanitaria responsable. Estudios sobre el mensaje periodístico, 2004, 10, 139-158.

Verónica Márquez Hernández.
Enfermera con beca en áreas deficitarias. Departamento de Enfermería. UAL.

 
A las 2 de abril de 2010, 21:32 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Para el inicio de una crisis sanitaria deben darse varios aspectos como son:
-una situación que genere alerta.
-necesidad de actúar con emergencia.
-percepción de riesgo de afectación colectiva.
-incertidumbre en el manejo individual.
Los dos últimos aspectos dan temor a la población y genera la movilización de los recursos del sistema sanitario . Podemos decir que a la magnitud de una crisis contribuyen la propia dimensión del problema de salud original y la crisis mediática que le acompaña.
Según leo en el artículo , se puede decir que en las crisis sanitarias existe un triángulo formado por : población, sistema sanitario y medios de comunicación.
La percepción del riesgo es una cuestión subjetiva para cada una de las partes consideradas. Del conjunto y la interacción entre las partes depende la respuesta y la gestión de crisis.
Refiriéndonos a los medios de comunicación, éstos han cambiado la relación de la población con el mundo. Los medios buscan y explotan la noticia , pero no son neutrales , detrás de ellos hay unos intereses y objetivos que son los que van a decidir su actuación en cada crisis y su difusión ;casi siempre los medios dan lugar a una crisis mediática , en estos casos, que repercute sobre la población generando alerta , aumentando la alarma social, que no siempre está justificada.
Los medios de comunicación son la vía para la información de la población , pero hay que hacer tan buena gestión de la crisis como de esta información.
Por otro lado, vemos que la sociedad de nuestros días está cada vez mejor informada y requiere más conocimientos : teniendo esto en cuenta debemos saber que la información siempre y más en estos casos de crisis sanitaria, debe ser veraz, exhaustiva y continua. Para conseguir que esto sea así la información debe venir directamente de un representante político o de alguna parte de la crisis que sirva de intermediario con la población para intentar evitar la crisis mediática.

Para esta reflexión he usado varias referencias de Dialnet, además del siguiente artículo:
“Aciertos y errores en la gestión de las crisis de salud pública en España” Juan Gervas a, Ildefonso Hernández-Aguado b, _ e. Grupo Jornada Situaciones de Crisis _


Elizabeth Esteo Cano.
Enfermera Hospital de Poniente.

 
A las 4 de abril de 2010, 19:54 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Teniendo en cuenta la crisis del sistema sanitario en el cual estamos inversos por completo es muy importante una buena comunicación a ello me he remitido en mi búsqueda de artículos, me llamo la atención una frase utilizada en un articulo de Pablo Martínez Segura en el cual decía que “la unión del concepto de crisis sanitaria y su inmediata calificación como mediática no es caprichosa”, y nos da una justificación de esta explicando el porque en muchos casos por una mala comunicación la crisis ha empeorado. Nos dice que esta comunicación debe de ser objetiva y real que en muchas ocasiones cuando no se sabe bien lo que ocurre, se da información que apunta controversia y esto debe ser evitado pues puede causar un perjuicio mayor. Nos comunica que en esta comunicación afecta tanto la manera de expresar una realidad que es realizada por los periodistas como la audiencia, pues muchas veces las noticias en estos casos se enfocan de otra manera para aumentar la audiencia. Personalmente pienso que en ciertas ocasiones de crisis cuentan muchos intereses y por los cuales tanto políticos como periodistas, deben de dar una imagen de la noticia de diversas perspectivas que hace que en muchas ocasiones no se objetiva.
Irene Martínez Martínez.
Estudio Master en ciencias de enfermería

 
A las 9 de abril de 2010, 16:26 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Abordar eficazmente las crisis de Sistema sanitario requiere:

- Dispositivos de alerta que detecten precozmente situaciones generalmente de efectos autolimitados, pero preparados para responder a situaciones complejas.
- Capacidad para dar respuesta inmediata, coordinada, continuada.
- Participación/Implicación en los sistemas de vigilancia y control, de otros ámbitos (empresariales, consumidores, etc.) como corresponde a sociedades complejas y democráticas.
- Coordinación con las redes de vigilancia europeas en relación con productos de consumo, alimentos, enfermedades infecciosas, problemas medioambientales, productos tóxicos, fármacos, etc.
Según un artículo que he encontrado en una revista de administración Sanitaria, se señala la necesidad que tenemos hoy de dedicar buena parte de nuestro esfuerzo a la gestión de la comunicación: "Los problemas de salud pública que pueden afectar a muchas personas generan preocupación. Pero, además, en una crisis sanitaria existe por definición incertidumbre...". El desconocimiento de lo que puede ocurrir añade dramatismo. Es el miedo a lo desconocido. Y los medios de comunicación, además de contar noticias, deben contar historias...Por eso las informaciones sobre crisis sanitarias son muy demandadas y difundidas y pueden generar reacciones en la población, no ya a la crisis, sino a la visión de la crisis que plantean los medios de comunicación. No olvidemos tampoco que los medios pueden manejar informaciones neutrales, espontáneas, pero también pueden ser "sensibilizados" por intereses "concretos".
Por ejemplo en los últimos meses el gobierno a tenido que gestionar la crisis de la gripe A.
La población, en general, tuvo la impresión de que la alarma fue desproporcionada. Para intentar arreglar situaciones similares que puedan darse en el futuro, Sanidad se comprometió a suministrar información veraz y precisa en tiempo y forma a los medios para que la comuniquen a la población, y pidió a la prensa que se comprometiera a una información objetiva, con rigor, equilibrada y de confianza.
Bibliografía utilizada:
Disponible en: www.juntadeandalucia.es/salud
Disponible en: www.deia.com
Revista de Administración Sanitaria. “La crisis sanitaria”

Tania Segura Guillén
Enfermera

 
A las 9 de abril de 2010, 20:17 , Anonymous Anónimo ha dicho...

A mi también me ha parecido muy interesante el articulo que ha mencionado Tania, en este artículo se recopilan las diferentes crisis sanitarias por las que ha pasado España y es curioso como concluye afirmando que en todas ellas se repiten de manera similar.
Las crisis sanitarias afectan a muchas personas y van acompañadas de incertidumbre, lo cual, provoca en la población una situación de alarma que puede crear situaciones de miedo e incluso pánico social ante lo desconocido. En las crisis sanitarias, la información a la sociedad y la confianza en la autoridades son dos factores clave. Las informaciones en estos casos, muy demandadas y difundidas pueden generar reacciones en la población, no ya a la crisis, sino a la visión de la crisis que plantean los medios de comunicación, los cuales, pueden manejar informaciones neutrales, espontáneas, pero también en ocasiones informaciones “interesadas” .
Según este articulo anteriormente mencionado, ante una crisis sanitaria lo primero es actuar técnicamente de la manera más irreprochable, con el apoyo y el consenso científico y la máxima coordinación, lo segundo es dedicarse a la gestión de la comunicación, comunicación transparente a todos los actores de las crisis, ciudadanos, profesionales y grupos más afectados. Por último, casi todos están de acuerdo en intentar mantener la utilización política de las crisis y los miedos que conlleva fuera del escenario. La frontera entre el ejercicio de la crítica y de la acción política legítima y la utilización partidista es el problema.
Si queréis más información sobre el tema yo he encontrado dos artículos interesantes:
Las Crisis Sanitaria. Manuel Oñorbe de Torre. Rev Adm Sanit 2006;4(3):395-400
Aciertos y errores en la gestión de las crisis de salud pública en España. J. Gérvas; I. Hernandez-Aguado. Gac Sanit. 2009; 23(1): 67-71


Cristina Pérez Aparicio
Máter Ciencia de la Enfermería. Almería

 
A las 9 de abril de 2010, 20:21 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En el caso mas reciente vivido a nivel mundial, la gripe A, se produjo una conmoción de la sociedad, un temor e incluso pánico a lo desconocido, los sistemas sanitarios se pusieron alerta generándose una movilización de recursos sanitarios y la dimensión del problema estuvo muy influida por una crisis mediática acompañada.
Sin entrar a analizar la forma en la que se gestionó esta crisis, me gustaría comentar lo que he encontrado en la página del Ministerio de Sanidad y Consumo en la que, existe un apartado de información sobre la gripe A, donde podemos encontrar comunicados del Ministerio, información sobre la situación actualizada, recomendaciones, información sobre las vacunas, teléfonos de información, etcétera.

Cristina Pérez Aparicio
Máter Ciencia de la Enfermería. Almería

 
A las 16 de abril de 2010, 10:56 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Un factor muy importante a destacar despues de haber leido el comentario de mi compañera cristina, es destacar por ejemplo que en una situación de crisis como la más actual que hemos vivido "la gripe A" cómo los medios de comunicación anunciaron la publicación de estudios científicos donde cierto medicamento reduce el riesgo de padecer una determinada enfermedad.En este caso la vacuna de la gripe A la cual se creó de forma increiblemente rápida. Esto nos hace plantearnos si en realidad esta alarma que se dió con fines comerciales...

El problema que se plantea es que muchas de estas noticias se emiten fuera de contexto, con una confianza excesiva en la fuente emisora, sin a veces mencionar que los conclusiones de la investigación puedan ser provisionales, sin tener en cuenta si la muestra de pacientes estudiados era la adecuada, si los resultados eran realmente significativos, etc.Esta falta de comunicación según búsquedas en diferentes artículos por internet aumentó las búsquedas online de información sanitaria por parte de usuarios no sanitarios hasta en un 30%.

INMACULADA LÓPEZ CALER. MASTER CIENCIAS DE LA ENFERMERIA. ALMERIA

 
A las 21 de abril de 2010, 2:06 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Como el tema de la gripe A ha sido algo que nos ha tenido muy preocupados meses atrás y nuestras compañeras Cristina e Inmaculada han hecho alusión al mismo, quiero añadir algunos comentarios con los que creo que resumo también mi opinión en relación al tema, así como las noticias que últimamente se han hecho eco en noticieros y revistas:

La pandemia gripal provocada por el virus H1N1 parece hoy historia, pero el próximo 25 de abril se cumplirá un año de las primeras noticias, con origen en una granja mexicana. Y en unos meses, cuando se retome la campaña de vacunación contra la gripe estacional, este año una de las tres cepas víricas que portará será la del H1N1 -por cierto, en el hemisferio sur empezará en breve esa inoculación anual y todo apunta a que esta cepa será la que más afecte-.

Quizá porque el `mediático' virus pandémico seguirá entre nosotros, aunque no sea objeto ya de portadas periodísticas, el propio Bengoa invitó a «seguir aprendiendo entre pandemias». Porque habrá una nueva crisis sanitaria. Y para ello, Sanidad ha propuesto a los medios de comunicación una especie de «código ético de colaboración informativa» por el que ante futuros panoramas de este calibre, la relación con la Administración sanitaria sea estrecha y se actúe en todo momento con transparencia. «Ofrecer una información más saludable», lo sintetizó la directora de Salud Pública, Mercedes Estébanez.

La profesora de Periodismo de la UPV-EHU Idoia Camacho, autora de un estudio sobre el tratamiento de esta gripe en algunos periódicos españoles en sus primeros días, concluyó que hubo una cobertura excesiva, unos titulares alarmistas, datos poco elaborados, una dependencia de las fuentes oficiales y una contribución de la prensa «a extender el pánico entre la población». También una percepción parecida la tuvieron los ciudadanos y profesionales sanitarios vascos entrevistados para un estudio de Ikerfel sobre percepción social de la crisis gripal.

Pagina web consultada: http://www.gara.net/paperezkoa/20100325/190270/es/Sanidad-prensa-entonan-mea-culpa-crisis-gripal

Francisco Vega Ramírez
Máster Ciencia de la Enfermería. Universidad de Almería

 
A las 24 de abril de 2010, 15:36 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Si bien es cierto, como ya han dicho mis compañeros anteriormente, que la última crisis sanitaria en la que el papel de los medios de comunicación tomó una gran importancia, fue la de la referida gripe A, conviene no olvidar otras crisis anteriores, muchas de ellas referidas a lo alimentario. (1) Crisis como la de las vacas locas, la gripe aviar, o la del aceite de colza, etc. En torno a las cuales se experimento una respuesta observable de la población a través del descenso en las ventas de determinados productos según la crisis en cuestión, y que a pesar de que por ejemplo la enfermedad de las vacas locas, es rara, por poco frecuente y los humanos que enfermaron, fueron proporcionalmente pocos, en nuestro país hubo una dedicación especial sobre el tema por parte de los medios de comunicación: un aumento enorme de textos, portadas, editoriales, viñetas... Las noticias pasaron de ser de 366, durante el 2000 (apareció la primera en noviembre), a 508, durante el primer trimestre del año 2001.
Todo ello tuvo unos efectos sobre diversos sectores. En la sociedad, alarma y desconfianza en los consumidores: cayó en picado el consumo de carne de vacuno. Efectos económicos, por pérdida de dinero y puestos de trabajo en diversos sectores. Efectos en salud pública comunitaria, no los tuvimos en España, pero sí las afectaciones a ciertos sectores, había sucedido en otros países. Había tenido efectos políticos, con grandes discusiones en la Unión Europea.
Según la UE: “durante la crisis de las vacas locas ha existido un problema continuo en la comunicación al público de los riesgos de la EEB-ECJ y la adecuación de las medidas de protección. Todos los estados miembros necesitan aumentar la transparencia y la claridad de sus esfuerzos para la comunicación de los riesgos. Este comentario incluye a los estados en los que no se han encontrado casos de vacas EEB-ECJ”.(2)
A propósito de las crisis sanitarias relacionadas con la alimentación he podido encontrar un artículo bastante interesante relacionado con el estudio del papel de la prensa brasileña en la construcción de las representaciones sociales de seguridad alimentaria.
En este estudio hablan de cómo a partir de la década de los 90, la cuestión de la seguridad alimentaria se ha convertido en un tema de interés público y político en algunos países, principalmente de Europa, como Inglaterra y Francia, que sufrieron graves crisis alimentarias. La situación de exceso de alimentos en tales países, y estas crisis condujo a la transformación de la representación que había sobre la seguridad alimentaria y los medios de comunicación juegan un papel crucial en esta transformación ya que son muy importantes en la construcción de las representaciones sociales de la población.
Según Poulain (2004), hasta la década de 1990, la seguridad alimentaria estaba en relación con un conjunto de dispositivos utilizados para combatir el riesgo de hambruna en algunas regiones del mundo. Pero hoy, en las sociedades desarrolladas, donde la comida es abundante, esta expresión ha tomado una nueva dirección. El riesgo ya no hace referencia a la falta de alimentos, sino a la calidad de este, para abordar temas como el envenenamiento microbiológica o química, las consecuencias de la utilización de las nuevas tecnologías aplicadas a la producción y procesamiento de alimentos o revelaciones nuevas patologías. Por lo tanto, la seguridad alimentaria abarca en la actualidad la producción primaria de alimentos, procesos industriales, control de patógenos, los productos químicos tóxicos y, además temas como la nutrición, la calidad de los alimentos, el etiquetado y la educación.

 
A las 24 de abril de 2010, 15:37 , Anonymous Anónimo ha dicho...

(continuación de la entrada anterior)
Sin embargo, el contexto occidental es al menos paradójico, mientras que los expertos creen que en las sociedades desarrolladas, en materia de seguridad sanitaria de los alimentos, los riesgos nunca fueron tan pequeños, el público en general los siente como más importantes. Esto se debe en parte a que a partir de 1990, Europa sufrió algunas crisis alimentarias que han servido para poner de relieve la diferencia entre la percepción de riesgo entre los laicos y expertos. Después de la enfermedad de las "vacas locas", los consumidores en muchos países europeos se enfrentan a una crisis de confianza en el control de inocuidad de los alimentos. En resumen podemos decir que la abundancia y pánico alimentario en esos países han ocasionado la transformación de la representación de estos términos, y los medios ha cumplido papel fundamental en esa transformación.
Según otro autor citado en este artículo, Moscovici, la importancia de los medios de comunicación recae en que las representaciones sociales implican una posición crítica que puede conducir a un compromiso. Además, este autor sostiene que si alguien desea crear un movimiento, debe proponer una representación social alternativa y para esto, necesita comunicarse, aplicando una estrategia de persuasión para influir en la manera de pensar y actuar.
Bibliografía:
1. Allain, J.M. e Camargo, B.V. O papel da mídia brasileira na construção das representações sociais de segurança alimentar. Psicol. teor. prat., dez. 2007, vol.9, no.2, p.92-108. ISSN 1516-3687.
2. Junyent, C. Comunicación del riesgo en crisis alimentaria: el caso de las vacas locas. Observatorio de la Comunicación Científica, Universidad Pompeu Fabra.

María del Mar López Rodríguez
Máster en ciencias de la Enfermería.

 
A las 29 de abril de 2010, 21:23 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Atendiendo a la importancia que tiene la comunicación ante una crisis sanitaria cabe destacar lo ocurrido en el pasado año con la pandemia del virus Influenza H1N1, también conocido como virus de la gripe A. Aquí la comunicación jugó un tremendo papel en la creación de una alarma social que condujo a que gobiernos de diversos países desarrollados realizaran un plan de prevención mediante la compra de vacunas. Esto lo podemos observar en el artículo de opinión que escribe Fernando Alberto García Cuevas, un humanista comprometido con el desarrollo social y humano, donde hace referencia a las ganancias que obtuvo la única empresa que fabricaba las vacunas (Sanofi-Aventis)en bolsa cuando nos encontramos inmersos en una de las grandes crisis económicas, tras el desplome de la caída de la bolsa norteamericana.
Y tras esto, me pregunto: ¿ha sido la comunicación la "culpable" de esta alarma social, con posibles fines económicos?

Evidentemente la respuesta es afirmativa, ya que la distribución a través de los medios de comunicación, de una información que carecia de las características deseadas (veracidad, transparencia...) donde el único fin que se pretendía no es otro que presionar a las instituciones gubernamentales a través de los ciudadanos. En todo esto la gran perdedora desde mi punto de vista ha sido la OMS; organización que desde entonces ha comenzado a perder crédito de una manera veloz. Dicha organización es la que informó a la sociedad sobre qué teníamos delante, cuál es su magnitud; no dudó en poco tiempo en pasar al nivel de alerta más grande y colocar al mundo entero en jaque ante lo que parecía ser nuestra peor pesadilla. Porque cabe recordar que la pandemia sí se extendió por numerosos países, pero su gravedad fue inferior a la pensada.

Por tanto, la comunicación debe ser siempre la apropiada, la adecuada, ajustándose al momento social que se atraviesa y procurando no crear una alarma social que obligue a tomar decisiones inadecuadas. El manejo de la información por las instituciones que disponen de ella, debe ser transmitida en el momento y en la cantidad oportuna, no intentándola transformar en especulaciones e hipótesis no contrastadas.

Bibliografía:

García Cuevas F.A. "Ante la Crisis Sanitaria". 14/5/2009.
URL: http://www.fernandoalbertogarciacuevas.org.mx/ante-la-crisis-sanitaria/

María Povedano Jiménez
Alumna Máster en Ciencias de la Enfermería.

 
A las 29 de abril de 2010, 21:26 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Atendiendo a la importancia que tiene la comunicación ante una crisis sanitaria cabe destacar lo ocurrido en el pasado año con la pandemia del virus Influenza H1N1, también conocido como virus de la gripe A. Aquí la comunicación jugó un tremendo papel en la creación de una alarma social que condujo a que gobiernos de diversos países desarrollados realizaran un plan de prevención mediante la compra de vacunas. Esto lo podemos observar en el artículo de opinión que escribe Fernando Alberto García Cuevas, un humanista comprometido con el desarrollo social y humano, donde hace referencia a las ganancias que obtuvo la única empresa que fabricaba las vacunas (Sanofi-Aventis)en bolsa cuando nos encontramos inmersos en una de las grandes crisis económicas, tras el desplome de la caída de la bolsa norteamericana.
Y tras esto, me pregunto: ¿ha sido la comunicación la "culpable" de esta alarma social, con posibles fines económicos?

Evidentemente la respuesta es afirmativa, ya que la distribución a través de los medios de comunicación, de una información que carecia de las características deseadas (veracidad, transparencia...) donde el único fin que se pretendía no es otro que presionar a las instituciones gubernamentales a través de los ciudadanos. En todo esto la gran perdedora desde mi punto de vista ha sido la OMS; organización que desde entonces ha comenzado a perder crédito de una manera veloz. Dicha organización es la que informó a la sociedad sobre qué teníamos delante, cuál es su magnitud; no dudó en poco tiempo en pasar al nivel de alerta más grande y colocar al mundo entero en jaque ante lo que parecía ser nuestra peor pesadilla. Porque cabe recordar que la pandemia sí se extendió por numerosos países, pero su gravedad fue inferior a la pensada.

Por tanto, la comunicación debe ser siempre la apropiada, la adecuada, ajustándose al momento social que se atraviesa y procurando no crear una alarma social que obligue a tomar decisiones inadecuadas. El manejo de la información por las instituciones que disponen de ella, debe ser transmitida en el momento y en la cantidad oportuna, no intentándola transformar en especulaciones e hipótesis no contrastadas.

Bibliografía:

García Cuevas F.A. "Ante la Crisis Sanitaria". 14/5/2009.
URL: http://www.fernandoalbertogarciacuevas.org.mx/ante-la-crisis-sanitaria/

María Povedano Jiménez
Alumna Máster en Ciencias de la Enfermería.

 
A las 30 de abril de 2010, 16:16 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La llegada de las nuevas tecnologías ha significado el acceso masivo a toda la información al mismo momento en cualquier parte del mundo. Esto tiene sus ventajas e inconvenientes en el momento de la gestión de una crisis.

Los mayores inconvenientes residen en la capacidad de multiplicación de un hecho menor, hasta convertirlo en un acontecimiento de notoriedad inusitada. Además, hay muchos "issues" que son producto de los rumores que circulan por la web, a través de foros, listas de distribución, etc.

Entre las ventajas, podemos destacar la capacidad de mantener una gestión telemática de la crisis, a través de nodos dedicados de acceso a nivel mundial, en los que se actualiza el transcurso de los acontecimientos, se ponen a disposición de los directivos los documentos que posteriormente se harán públicos, así como la capacidad de distribuir información de forma inmediata.

Cada vez más, los periodistas de todo el mundo están buscando su información directamente de las páginas web de las empresas.

Quienes ven en las crisis sólamente problemas, se olvidan de que también puede ser una fuente de oportunidades, que, por desgracia, sólo pueden surgir en estos difíciles momentos.

Si se gestiona bien una crisis, se tiene la oportunidad de atenuar el signo negativo de la cobertura mediática e, incluso, es posible lanzar mensajes positivos.

Esta oportunidad no tiene que verse en los últimos momentos de la crisis, cuando la atención a los acontecimientos esté decayendo y los mensajes se escuchen más bien como una reacción tardía y sospechosa. Sería deseable buscar la oportunidad desde los primeros momentos, aunque esto no es siempre posible e incluso desaconsejable en algunas veces.

Cristina Rodríguez López
Enfermera

 
A las 30 de abril de 2010, 23:49 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La comunicación en una crisis sanitaria, sobretodo, la procedente de los medios de comunicación de masas que son los más accesibles y que no permiten recibir repuesta ante el mensaje emitido es crucial para la población en general. La información percibida de estos medios es la de difusión más rápida y la creciente credibilidad en los últimos años ha hecho que la comunicación gane un mayor protagonismo en estas situaciones. Su posible manipulación a través de los medios puede crear un clima de alarma social erróneo o una distorsión de la realidad que nos lleve a tener actitudes como dejar de comprar un producto. La comunicación en una crisis sanitaria es imprescindible, es la herramienta con la que podemos guiar a la población hacia las acciones indicadas en cada problema. Si las instrucciones dadas o la información ofrecida dejan lugar a la interpretación y manipulación de ciertos grupos morbosos puede desencadenar un caos ante un problema (gripe A) dándole mayor importancia de la que tiene o al revés. La comunicación en una crisis sanitaria debe ser explícita, sencilla y capaz de ser entendida por toda la población. El bombardeo de información que recibe un ciudadano cuando hay una crisis sanitaria puede hacer que se colapse y no sepa que tiene que hacer. Muchas veces se saturan los centros sanitarios con gente desconcertada y esto se debe a una mala información. Con una buena comunicación evitaríamos problemas como la alarma social, saturación de servicios sanitarios, la disminución en la demanda de productos como la carne, aceite, pollo derivados de ciertas crisis…
Teresa Lopezosa Estepa
1ºMáster Ciencias de Enfermería

 
A las 4 de mayo de 2010, 11:26 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Hoy en dia gracias a las nuevas tecnologías y principalmente internet, cualquier situación o noticia puede ser comunicada y recibida por millones de personas. Periódicos digialtes, redes sociales, correos y demás medios pueden emitir noticias mas o menos veraces que según su perspectiva pueden generar climas tensión .
Guillermo de la Dehesa en un articulo del país nos dice que “… la confianza tiende a ser volátil, ya que es una creencia que forma parte de un conjunto más amplio de elementos psicológicos que Keynes denominó animal spirits, es decir, creencias, impulsos y emociones espontáneas inherentes a la condición humana que hacen que una gran proporción de nuestras actividades y decisiones dependan más de estas creencias y motivaciones que crean estados de pesimismo u optimismo que de las expectativas o probabilidades matemática..”
Existen numerosos ejemplos en este sentido, como noticias no reales pueden generar el pánico de una forma exacerbada, orson welles y su estudio histórico de la comunicación, o la reciente invasión a Armenia.
Es por ello que la obligación moral de cualquier comunicador no debe pasar la frontera existente entre el derecho a la comunicación y el deber a no producir panicos de manera injustificada. Quizas de las actuaciones mas recientes, ha sido la forma de transmitir casos como la gripe A , donde en la mayoría de las noticias se convertía en un baile de números de afectados y muertos recientes o posibles futuros, dejando a un lado como (casi a un segundo plano) las medidas beneficiosas para la salud. ¿Qué quiero decir con esto? No es que no se hablara de los medios mas o menos eficaces que se estaban realizando, sino que en cualquier primera plana de cualquier periódico, importaban mas los muertos por este gripe que decir que otras gripes como la estacional han causado mayor mortalidad…
Solo desearía que ojala que de una situación que pudo ser mucho peor, hayamos aprendido todos para una posible enfermedad de mortalidad mayor.

!ro Master de enfermeria en Almeria
Antonio Rico Cano

 
A las 4 de mayo de 2010, 11:27 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Hoy en dia gracias a las nuevas tecnologías y principalmente internet, cualquier situación o noticia puede ser comunicada y recibida por millones de personas. Periódicos digialtes, redes sociales, correos y demás medios pueden emitir noticias mas o menos veraces que según su perspectiva pueden generar climas tensión .
Guillermo de la Dehesa en un articulo del país nos dice que “… la confianza tiende a ser volátil, ya que es una creencia que forma parte de un conjunto más amplio de elementos psicológicos que Keynes denominó animal spirits, es decir, creencias, impulsos y emociones espontáneas inherentes a la condición humana que hacen que una gran proporción de nuestras actividades y decisiones dependan más de estas creencias y motivaciones que crean estados de pesimismo u optimismo que de las expectativas o probabilidades matemática..”
Existen numerosos ejemplos en este sentido, como noticias no reales pueden generar el pánico de una forma exacerbada, orson welles y su estudio histórico de la comunicación, o la reciente invasión a Armenia.
Es por ello que la obligación moral de cualquier comunicador no debe pasar la frontera existente entre el derecho a la comunicación y el deber a no producir panicos de manera injustificada. Quizas de las actuaciones mas recientes, ha sido la forma de transmitir casos como la gripe A , donde en la mayoría de las noticias se convertía en un baile de números de afectados y muertos recientes o posibles futuros, dejando a un lado como (casi a un segundo plano) las medidas beneficiosas para la salud. ¿Qué quiero decir con esto? No es que no se hablara de los medios mas o menos eficaces que se estaban realizando, sino que en cualquier primera plana de cualquier periódico, importaban mas los muertos por este gripe que decir que otras gripes como la estacional han causado mayor mortalidad…
Solo desearía que ojala que de una situación que pudo ser mucho peor, hayamos aprendido todos para una posible enfermedad de mortalidad mayor.

1ro Master de ciencias de Enfermeria
Antonio Rico Cano

 
A las 4 de mayo de 2010, 12:35 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Durante una crisis sanitaria, la comunicación ocupa un papel muy importante. ¿Cuáles piensas que son los aspectos más relevantes en este campo?
Hoy en dia gracias a las nuevas tecnologías y principalmente internet, cualquier situación o noticia puede ser comunicada y recibida por millones de personas. Periódicos digialtes, redes sociales, correos y demás medios pueden emitir noticias mas o menos veraces que según su perspectiva pueden generar climas tensión .
Guillermo de la Dehesa en un articulo del país nos dice que “… la confianza tiende a ser volátil, ya que es una creencia que forma parte de un conjunto más amplio de elementos psicológicos que Keynes denominó animal spirits, es decir, creencias, impulsos y emociones espontáneas inherentes a la condición humana que hacen que una gran proporción de nuestras actividades y decisiones dependan más de estas creencias y motivaciones que crean estados de pesimismo u optimismo que de las expectativas o probabilidades matemática..”
Existen numerosos ejemplos en este sentido, como noticias no reales pueden generar el pánico de una forma exacerbada, orson welles y su estudio histórico de la comunicación, o la reciente invasión a Armenia.
Es por ello que la obligación moral de cualquier comunicador no debe pasar la frontera existente entre el derecho a la comunicación y el deber a no producir panicos de manera injustificada. Quizas de las actuaciones mas recientes, ha sido la forma de transmitir casos como la gripe A , donde en la mayoría de las noticias se convertía en un baile de números de afectados y muertos recientes o posibles futuros, dejando a un lado como (casi a un segundo plano) las medidas beneficiosas para la salud. ¿Qué quiero decir con esto? No es que no se hablara de los medios mas o menos eficaces que se estaban realizando, sino que en cualquier primera plana de cualquier periódico, importaban mas los muertos por este gripe que decir que otras gripes como la estacional han causado mayor mortalidad…
Por lo tanto para una correcta comunicación:
- La noticia debe ser veraz, ya que si se demuestra que no es así genera aun mas confusión y enfado.
- Debe ser transmitida lo antes posible.
- Moral
- Critica positiva, sin afán de destruir
- Las 3 c: clara, concisa y concreta.
- Sin partidismos, ni tendencias religiosas políticas, es decir, neutral
Finalmente quisuiera añadir el deseo que tras la experiencia de como se manejó la gripe A y de una situación que pudo ser mucho peor, hayamos aprendido todos para una posible enfermedad de mortalidad mayor.

1ro Master de ciencias de Enfermeria
Antonio Rico cano

 
A las 9 de noviembre de 2010, 13:41 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Ante una crisis sanitaria, la comunicación es más importante aun de lo que suele ser día a día la comunicación corporativa, ya que si no existe una comunicación eficaz podríamos alarmar a la población, así como crear gran revuelo mediático.

Uno de los aspectos más relevantes en la comunicación durante una crisis es que no se puede llevar a cabo una comunicación preventiva, puesto que se suele carecer de tiempo como para prevenir, en cambio, es de gran utilidad realizar conferencias de prensa (inicio), seguidos de frecuentes comunicados de prensa.

Para indicar a continuación los aspectos más relevantes sobre la comunicación en crisis, me basare en las pautas o protocolo publicado por la OMS y que he obtenido acceso a través del siguiente link:
http://bvsde.per.paho.org/videosdigitales/matedu/TallerComEpi2010/Presentaciones/Taller-comunicadores/BBintroducionIC.pdf

Normas de la OMS:
- Confianza
- Anuncio Temprano
- Transparencia
- Vigilancia de la Comunicación (Escuchar las preocupaciones y opiniones del público)
- Planificación de una estrategia de comunicación de riesgo.

Cada una de estas normas tiene establecida unas recomendaciones para conseguirlas, toda la información podéis encontrarla en el link anteriormente citado. Me gustaría lanzar una pregunta: Ante la última crisis sanitaria (Gripe AHN1), ¿cómo valoráis la comunicación de crisis que se llevo a cabo?

Un saludo

Pablo Román López

Enfermero

Facultad de Ciencias de la Salud (UAL)

 
A las 10 de noviembre de 2010, 13:31 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Cuando ocurre una crisis sanitaria, los aspectos que se lleven a cabo a nivel de la comunicación son esenciales. Teniendo en cuenta que tal y como sea como comuniquemos el problema sanitaria afectara de mayor o menor modo a la población. Los aspectos mas relevantes van a ser tener un gabinete de crisis que en el momento que se presente sepa manejar la situación con trasparencia, confianza y credibilidad entre otros.

Aquí pongo el link http://www.colef.mx/coyuntura/4.asp de un articulo publicado en México que explica como fue el modelo de comunicación existente cuando apareció la influenza en el país, y las consecuencias de la crisis tanto para la población como para la política del país.

Carmen Mª Arcos Garcia
Enfermera
Residencia Virgen de la Esperanza.Almeria

 
A las 16 de noviembre de 2010, 22:19 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En las emergencias se debe brindar información que permita tomar las mejores decisiones durante las mismas, siempre que se vean afectadas la seguridad o el bienestar, tanto individual como el de la comunidad.*


Sin embargo, en ocasiones existen obstáculos para que la información sea efectiva. Al principio, pueden faltar evidencias científicas y además, éstas pueden ir modificándose a medida que transcurre el evento, particularmente en el que se presenta por primera vez o hace muchos años que no ocurre.

Sandman define la comunicación del riesgo, como un conjunto de capacidades y conocimientos necesarios para transmitir a la sociedad una información adecuada sobre una crisis de salud, reconociendo la lógica incertidumbre y sin intentar eliminar por completo los temores.**

En 2004, la OMS estableció normas para la comunicación en situación de brote epidémico, basadas en cinco criterios:LA CONFIANZA,LOS ANUNCIOS TEMPRANOS, LA TRANSPARENCIA,LA PLANIFICACIÓN,Y EL PUBLICO AL QUE VA DIRIGIDO.***




* Moreno Millán E. Gestión de la información y la comu¬nicación en emergencias, desastres y crisis sanitarias. Emergencias 2008; 20: 117-24



**Sandman PM. Bioterrorism risk communication policy. J Health Commun 2003; 8 (suppl 1): 146-7.
En 2004, la OMS estableció normas para la comunica¬ción en situación de brote epidémico, basadas en cinco criterios: la confianza, los anuncios tempranos, la transpa¬rencia, la planificación y el público al que va dirigido.

*** WHO. Normas de comunicación de brotes epidémicos de la OMS. OMS/CDS/2005.28. En:http://www.who.int/csr/resources/publications/WHO_CDS_2005_28spweb.pdf; consultado el 14/10/ 2009

María del Mar Díaz Cortés
Enfermera C.H."Torrecárdenas"

 
A las 18 de noviembre de 2010, 13:04 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En mi opinión los aspectos más relevantes en este campo considero que son en primer lugar actuar de inmediato y NO ALARMAR,dando información correcta, clara y trasparente, concisa y sólo la necesaria.

Considero que en este caso la comunicación ha de ser clara, concisa y sobre todo no crear alarma social ya que sino se informa veraz y claramente, podemos provocar la "duda general" en la sociedad y ello incita a que la gente tenga incertidumbres sobre la información no explicada en su totalidad, con lo cual se obtienen miedos infundados sobre lo que no se conoce.

Así, el encargado de transmitir toda información sobre dicha crisis sanitaria,deberá estar bien asesorado sobrte las habilidades de comunicación para dejar claros los datos que se quieren aportar a la sociedad, de cómo se han de dar y de qué habilidades muestran confianza, seguridad (como gestos, posturas corporales, entonación de la voz...)


Por último, decir que ésta infomarción será transmitida a los medios de comunicación las veces que sean necesarias para no incitar a la duda.
Y en cuanto a los medios de conunicación,si se da una correcta,clara y concisa información, no debería haber tantas suposiciones con las cuales los programas de TV en concreto rellenan sus horas de programación con debates sin información de hechos reales, lo cual hace que los individuos de la sociedad ante tanto bombardeo de información , suposiciones y % de datos ficticios, tengan dudas e incertidumbres.


RAQUEL RAMÓN GARCÍA
ENFERMERA
1º DE MÁSTER DE CIENCIAS DE LA ENFERMERÍA
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD (UAL)

 
A las 19 de noviembre de 2010, 17:02 , Anonymous Anónimo ha dicho...

He conseguido un articulo muy interesante titulado “GESTIÓN DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN EN EMERGENCIAS, DESASTRES Y CRISIS SANITARIAS ” por Emilio Moreno Millan.

En el cual nos explica que hay una secuencia de intervenciones a la hora de planificar la comunicación, que estos para mi serian los aspectos mas relevantes.
1.- Antes de dar la comunicacíon.
- Definir cada emergencia.
- Identificar el objetivo.
- Determinar las necesidades.
- Concretar el fin d ela comunicación.
- Establecer parametros éticos.
- Conocer la disponibilidad de recursos.
- Crear un gabinete de comunicación.
- Desarrollar red de responsables.
2.- Mantenimiento antes de dar la comunicación.
- Facilitar información tecnica a medios.
- Vigilar lo publicado.
- Transmitir capacidad resolutiva.
3.- Fase inicial de dar la comunicación.
- Identificar al portavoz.
- Definir 2 o 3 mensajes.
- Coordinar periodicidad.
- Programar visitas a las autoridades.
4.- Resolución: en la cual es importante destacar porque sera un punto clave en la comunicacion, esta comprendera:
- Conocer la reducción del interes social (reforzar los mensajes, obviar lo negativo, enfatizar el motivo y los riesgos).
- Evaluar el sistema de comunicación.
- Aprovechar para formación.
- Busqueda de nuevas estrategias.

Para concluir se puede decir que la información y la comunicación en situaciones de crisis es un elemento trascendental para transmitir a la ciudadania los mensajes suficientes y necesarios sobre los multiples momentos de la evolución de un evento complejo.

ANTONIA RUBIO HERNANDEZ.
ENFERMERA.
1º DE MASTER DE CIENCIAS DE LA ENFERMERÍA.

 
A las 30 de noviembre de 2010, 20:14 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En la crisis sanitaria se debe informar y dar la información lo más fidedigna, transparente y rapidamente posible.


Pienso que un aspecto que tiene cierta relevancia cuando la crisis sanitaria es grave como lo fue la gripe A del año pasado es la persona que nos va a informar, sea alguien de cierto prestigio y conocida.

En este caso fue Trinidad Jimenez, en su momento ministra de sanidad y demostro estar muy bien asesorada siempre intentando mantener la calma, en momentos de máxima incertidumbre.

No debemos de olvidar la "psicosis colectiva" que parecia haber por un simple estornudo.

Creo que el que las personas que supieran que si querian podian vacunarse fue en principio un desahogo, aunque hayan sobrado tantas.

Pero es paradójico que las personas que más se han resistido a vacunarse hayan sido los profesionales de la salud.

Creo que los medios de comunicación fueron muy alarmistas aunque quizá gracias a ellos se puso todos los medios posibles para intentar evitar el contagio.

En resumen, se debe intentar que la persona que de la información en ruedas de comunicación sea alguíen conocido y de prestigio para que de cierta seguridad de confianza a los futuros usuarios, y de alguna manera quite incertidumbre a la situación.

Mª DEL MAR PALANCA CRUZ
ENFERMERA
1ºMASTER DE CIENCIAS DE LA ENFERMERÍA
UNIVERSIDAD DE ALMERIA

 
A las 13 de diciembre de 2010, 0:43 , Anonymous Anónimo ha dicho...

A lo largo de la historia, ha habido diferentes crisis sanitarias, pero lo que se puede diferenciar esta, es que los medios de comunicación va a jugar un papel decisivo. Nos encontramos en una situación en las que las nuevas tecnologías y en especial internet, pueden informar a millones de personas a la vez, por lo que en muchos casos va a influir de cómo el medio de comunicación difunda una notica, es decir, si para ellos es o no una situación alarmante. Esto va a influir en la conclusión a la que pueda llegar cada persona. Pero otro lado, en que un medio cree alarma social o no va a depender de las fuentes de información, por la cuales se documente para un determinado tema.
En encontrado dos artículos muy interesantes, unos de ellos se titula: “Las tecnologías de la información y la comunicación en salud pública, las precariedades del exceso”, en este artículo se hace una crítica a los medios de comunicación en la creación de alarma social y también en la influencia que puede hacer determinados temas de salud en la sociedad, pudiendo dar lugar a hipocondría en la sociedad. (http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1135-57272005000300002&lng=es&nrm=iso&tlng=es)
El otro artículo, titulado: “Aciertos y errores en la gestión de la crisis en la salud pública en España”, en él se va a hacer un análisis de las diferentes perspectivas: población, pacientes, clínicos, especialistas en salud pública, políticos, periodistas y grupos de interés. Llegando a la conclusión de que la interacción de cada una de las diferentes perspectivas dependerá de la respuesta y la gestión para afrontar la crisis. Dejando al final un mensaje:” Las crisis son retos de los que debemos aprender, tanto de los errores como de los éxitos, pues sirven para poner a punto los dispositivos y perfeccionar nuestra respuesta ante otras próximas, inevitables e impensables crisis”. (http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S0213-91112009000100014&script=sci_arttext)

ENCARNACIÓN MUÑOZ ÁLVAREZ
ENFERMERA
1ºMASTER DE CIENCIAS DE LA ENFERMERÍA
UNIVERSIDAD DE ALMERÍA

 
A las 19 de diciembre de 2010, 16:50 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Los medios de comunicación juegan un papel fundamental cuando aparece una situación de crisis sanitaria pues mediante ellos se transmite a mayor número de personas en un corto espacio de tiempo.
En estas situaciones la comunicación debe de ser veraz, con transparencia, asequible, con gran credibilidad y sobre todo informar sin alarmar para evitar presunciones de las cuales no se conocen suficientes datos para que ocurra.
Para ello los responsables sanitarios debemos de realizar primero un ejercicio de planificación para organizar qué vamos a informar, cómo, con qué medios y de qué escenarios potenciales vamos a disponer, todo ello nos facilita la toma de decisiones en este entorno de incertidumbre. Dichas decisiones deben de ser tomadas colectivas e individualmente además deben de tener en cuenta el aspecto ético y responder a por qué actuar así y no de otra forma para evitar que la presión mediática emergente impida la reflexión y produzca desconfianza y descoordinación durante la crisis sanitaria.
Además de todo lo anterior debemos de seleccionar muy juiciosamente quién va a ser la persona informante y escoger muy bien la fuente de información, pues tiene que ser un experto o un gran conocedor del tema.
A continuación informaremos reforzando mensajes de tranquilidad y dando ciertas instrucciones ante la crisis, todo ello acompañado de estrategias que calmen y apacigüen a la sociedad.
He encontrado un pequeño artículo denominado La ética durante las crisis sanitarias: a propósito de la pandemia por el virus H1N1 cuyo autor es Pedro Arias Bohigas. Centro de Coordinación de alertas y emergencias sanitarias. Dirección general de Salud Pública y sanidad Exterior. Ministerio de Sanidad y Política Social Madrid; publicado en la Revista Española de Salud Pública volumen 83 número 4 de julio-agosto 2009 Madrid.

Laura Hernández García
1º Master Ciencias de la Enfermería UAL

 
A las 22 de marzo de 2011, 13:26 , Anonymous Mª Del Pilar Segura Sánchez ha dicho...

Ante una situación de crisis sanitaria es imprescindible la labor que desempeñan los medios de comunicación, ya que son los encargados de transmitir la información de lo que ocurre, su evolución y las medidas que se deben adoptar, siguiendo las directrices y protocolos de la OMS,ya que este organismo es el encargado de dirigir y gestionar todo lo relativo a la crisis.


Por tanto, debe de darse una información clara,responsable, veraz,y con rigor para evitar el exceso o defecto de la misma.

Debe de haber unanimidad a la hora de transmitir los hechos, ya que se trata de un tema tan importante como es la salud, y se debe de escoger a una persona o grupo experto para ello, que informe sobre toda la evolución, protocolo a seguir etc.. durante la crisis para evitar especulaciones que diversos medios oportunistas utilizan para lucrarse.

Mª Del Pilar Segura Sánchez
1º Master Ciencias de Enfermeria. UAL

 
A las 13 de noviembre de 2011, 20:52 , Anonymous Anónimo ha dicho...

prueba1

Webmaster

 
A las 15 de noviembre de 2011, 23:44 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Partimos de la base de lo que es una “crisis sanitaria”, definiendo tal como una situación dificultosa o complicada del sistema sanitario que afecta a una o varias zonas geográficas, desde una localidad concreta hasta abarcar a todo el planeta. Suelen originar pérdidas en salud, vidas y dinero, pero a veces, se aprovechan maliciosamente con beneficios políticos o industriales.
Su gravedad se suele medir por el número de personas afectadas, por su extensión geográfica, o por la morbilidad o mortalidad del proceso patógeno que lo origina.

Dicho esto, la comunicación, como queda reflejado en la cuestión de la que remanece este foro, ocupa un papel muy importante ante dichas situaciones y es por ello, por lo que los medios de comunicación juegan un papel fundamental cuando aparece una situación de crisis sanitaria, ya que a través de ellos se transmite la información a un mayor número de personas en un corto espacio de tiempo.

Debemos de tener presente que existen 4 puntos de vista que puede originar desinformación: técnico, administrativo, político o mediático y que el principal motivo se encuentra en los fallos de comunicación de riesgos, especialmente durante la GESTIÓN de estas situaciones.

He encontrado un artículo de revisión muy interesante de Emilio Moreno Millán que se llama “Gestión de la información y la comunicación en emergencias, desastres y crisis sanitarias” en el que se exponen las:
- estrategias de información de riesgos,
- las fases de un adecuado plan de comunicación y,
- las características que debe poseer el portavoz de la noticia como responsable de la trasmisión del mensaje para así alcanzar la confianza de la opinión pública.

Estos tres puntos son los que considero, contestando a la pregunta en cuestión, los más relevantes ante la comunicación de una crisis sanitaria.

Sandman define la "comunicación del riesgo" como un conjunto de capacidades y conocimientos para transmitir a la sociedad una información adecuada sobre una crisis de salud, reconociendo la lógica incertidumbre y sin intentar eliminar por completo los temores. Para ello se requieren PLANIFICACIÓN, identificar lenguajes, GESTIONAR percepciones y BUSCAR puntos de equilibrio.

Las fases de un plan de comunicación constan de un: antes, una fase inicial, mantenimiento y resolución las cuales podéis ver más desarrolladas cada una de ellas en el enlace: http://www.semes.org/revista/vol20_2/9.pdf al igual que las características de un “buen” portavoz, que de forma muy escueta serían ceñirse a la información exacta que hay que dar “midiendo” las palabras para no ocasionar miedo e incertidumbres ante la situación de riesgo, trasmitiendo credibilidad y conocimiento en el tema.

Bibliografía:
http://medicablogs.diariomedico.com/plaga/2009/06/08/%C2%BFse-puede-informar-bien-en-plena-crisis-sanitaria/

http://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_sanitaria

http://www.semes.org/revista/vol20_2/9.pdf

 
A las 17 de noviembre de 2011, 11:37 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En el comentario anterior, se me olvidó poner mis datos de referencia de cara al máster, y no me permite publicarlo de nuevo con los mismos. Estos son:
ALMUDENA ALFEREZ MALDONADO
1ºMáster de Ciencias de la Enfermería, UAL.

Perdon por las molestias. Un saludo.

 
A las 19 de noviembre de 2011, 21:07 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Es fundamental tener una buena formación y preparación con la que hacer frente a los improvistos, propios de toda crisis sanitaria, tales como una atención masiva de personas, seleccionar a las víctimas y evacuar a los heridos, establecer la cuarentena.... Parte de esta formación sería el desarrollo de las habilidades comunicativas, con las que poder lograr la confianza ciudadana y la comprensión del público.

En una crisis de emergencia disponemos de poco tiempo para la toma de decisiones y los afectados no saben como hacer frente a esa situación, para poder ganarnos la confianza debemos hablar siempre desde la verdad, creando una imagen de transparencia, pues en casos de crisis la población busca líderes en quienes poder confiar, por ello no deben darse mensajes contradictorios a la hora de dar comunicados, asegurarse de que la información ha sido contrastada y procede de fuentes de confianza...

A la hora de elaborar un plan de crisis y designar a los portavoces, estos contaran con el respaldo de un comité permanente de crisis, bajo la máxima confidencialidad, y bajo el seguiento de los medios de comunicación.

Es importante valorar el factor miedo que se genera en el público, ante el cual debemos responder de forma rápida y concisa para acallar rumores e interpretaciones alejadas de la realidad, los cuales inducen a comportamientos negativos, por ello debemos manejarlo con especial cuidado.

Arián Alarcón Márquez
1ºCurso Master Ciencias de Enfermería (UAL)

 
A las 27 de noviembre de 2011, 20:53 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Durante el desarrollo de una crisis sanitaria la comunicación juega un papel indispensable y fundamental.

Gracias a la comunicación la población en general recibe la información necesaria acerca de la aparición, desarrollo y cese de la crisis sanitaria. Esta información debe ser adecuada, los comunicadores tienen que estar áltamente preparados y formados en este ámbito para que sus palabras no hagan cundir el pánico pero que sin embargo transmitan el mensaje que se quiere dar. Se deben seleccionar portavoces, y únicamente ellos deberán comunicarse con los medios. De ésta forma no cundirá el panico, la información será rápida y veraz y a la vez se mitigarán falsos rumores e ideas alarmistas. La confidencialidad de la información es muy importante, y ésta debe ser respetada.

Además, mediante la comunicación, los gobiernos e instituciones pueden transmitir mensajes acerca de "qué hacer y qué no hacer" en caso de crisis sanitaria a la población. Se pueden coordinar los distintos estamentos y de ésta forma se puede actuar de forma más rápida y efectiva. Los profesionales sanitarios se sirven de ella, crean redes de comunicación y de trabajo, y entre todos intentan buscar soluciones y compartirlas con los demás.

Para concluir podríamos decir que en caso de crisis sanitaria, lo principal es contar con buenos comunicadores entrenados en la materia y favorecer redes de comunicación transparentes y fluidas que no creen alarmismo y garanticen a la población una información de calidad que les ayude a actuar en concordancia con los hechos acontecidos.

FRANCISCO MANUEL ARTERO GARCI-VARELA
1º Master en Ciencias de la Enfermería

 
A las 18 de diciembre de 2011, 17:23 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En una situación de crisis sanitaria es sumamente importante el papel de los medios de comunicación (por la influencia que puede generar en la percepción pública de la crisis) e igual de importante el papel de la Institución (ya que en casos de crisis sanitaria la institución se convierte en objeto mediático) ya que uno de sus objetivos será a través del plan de crisis minimizar los posibles efectos negativos que pueda tener la información de los medios de comunicación y restaurar la credibilidad de la empresa.
Según esto es fundamental que se establezca una relación adecuada entre los profesionales sanitarios y los periodistas, que se regirá en torno a unas características de actuación por parte de la institución y unas guías de comunicación por parte de los medios.
Por parte de la Institución es fundamental para una buena actuación en caso de crisis sanitaria que se den las siguientes situaciones:
-Diseñará un plan de crisis que establezca las pautas de actuación de comportamiento corporativo en caso de emergencia.(ej; establecer previamente que decir ante una llamada de un periodista o derivar las llamadas de los mismos al departamento de comunicación)
-Designará portavoces
-Nombrará un comité permanente de crisis que respalde al departamento de comunicación y portavoces. El comité se reunirá fuera del lugar de trabajo y guardando la máxima confidencialidad en torno a la información manejada.
-Pondrá en marcha un sistema de seguimiento de medios de comunicación y de llamadas telefónicas.
-Preparar y aprobar los mensajes, argumentario y materiales de comunicación.
-La información que se transmita desde la institución debe cumplir los requisitos de ser:
Verídica
Precisa
Tranquilizadora
Dinámica (transmitir a la población que se está trabajando en resolver el problema)
La comunicación preventiva será la opción ante la comunicación reactiva y los comunicados de prensa ante las conferencias de prensa.
CRITERIOS DE COMUNICACIÓN SEGÚN LA OMS:
Ha de ser una información que de confianza a la población (ej. En lugar de decir “no lo sé” decir “se está estudiando la situación…”
Anuncio precoz: A mayor precocidad de la información oficial menores serán los rumores
Transparencia: Buscar la evidencia, no mentir.
Respecto al público: Si hay grupos de riesgo dirigirnos a ellos a ellos a través de los periodistas.
Planificación: Al acabar una rueda de prensa se dirá cuando se producirá la siguiente e igualmente con los comunicados.

Como conclusión extraigo que es de suma importancia en la comunicación ante una crisis sanitaria la gestión de la información por parte de la institución y que la comunicación expresada por los medios se ciña a las normas de la OMS y ante esto igualmente de fundamental me parece que se establezca una relación adecuada entre la institución y los medios.

ANA FREGENAL LÓPEZ
ALUMNA 1º MASTER EN CIENCIAS DE LA ENFERMERÍA

 
A las 22 de diciembre de 2011, 22:49 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En el mundo actual la información trasmitida por los diferentes medios de comunicación está influenciada por diferentes aspectos, pudiéndose llegar a interpretaciones diferentes.
En el caso de lo información sanitaria esta tiene que ser mucho más estricta, ya que las expectativas y demandas de la población a la que va dirigida puede no ser las más adecuadas.

Así la OMS establece 5 apartados fundamentales a tener en cuenta, en caso de crisis sanitarias:
Confianza.- El principio fundamental de la comunicación en situaciones de crisis sanitarias es comunicarse con la población de tal forma que se genere un grado de confianza entre la población y los gestores. Sin esta confianza la población no creerá y no se adoptara el resultado esperado.
Anuncios tempranos.- La comunicación previsora de un riesgo real o potencial para la salud es de gran importancia para alertar a la población y disminuir la amenaza. Los anuncios tempranos, aun cuando contengan información incompleta, evitan los rumores y la información errónea. Cuanto más tarden las instituciones en dar la información más sensación de alarma y desconfianza creará en la gente.
Transparencia.- Para mantener la confianza del público durante una situación de crisis se requiere transparencia, que conlleva proporcionar información oportuna y completa sobre el riesgo real o potencial y control del mismo.
Escuchar al público.-Para establecer una comunicación eficaz, que respalde la función de gestión de situaciones de emergencia, es fundamental conocer la percepción de los riesgos, así como las opiniones e inquietudes del público. Es importante saber lo que opina el público para llevar a cabo las decisiones y cambios más adecuados para proteger la salud.
Planificación.- La comunicación con la gente en el curso de una crisis sanitaria, exige una planificación rigurosa. Toda planificación debe conllevar una: evaluación, coordinación, transparencia, escucha al público, evaluación de la comunicación, elaboración de un plan de comunicaciones en situaciones de emergencia capacitación.

MARIA LOPEZ CANO
1º Curso Máster Ciencias de la Enfermería

 
A las 30 de diciembre de 2011, 16:14 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Las crisis sanitarias alertan y escandalizan a la sociedad además de poner al límite los servicios sanitarios. Generalmente, una crisis sanitaria empieza cuando se detecta un caso, o una situación, que genera alarma, y ante el que es necesario actuar con rapidez.
A la magnitud de una crisis contribuyen tanto la propia dimensión del problema sanitario como la crisis mediática que le acompañe. A veces, unos problemas de salud menos importantes que otros problemas comunes se convierten en crisis por el filón que encuentran en éstos los medios de comunicación. En las crisis sanitarias se produce una triple implicación: población, sistema sanitario y medios de comunicación.
Especialmete,éstos últimos deben ser seguidos por las instituciones político-sanitarias para proporcionar a la sociedad una información fidedigna y que evite las noticias alarmistas. Por tanto, los periodistas deben acogerse a su código dontológico; el que además de defender su profesión, también pone límites a la misma para no vulnerar los derechos de la población (por aspectos lucrativos) a una información veraz y adecuada. Para poder manejar una crisis sanitaria con eficacia es necesario el consenso de los medios de comunicación con los sanitarios y los políticos, sin olvidar la importancia de la población en dicha crisis. Sólo de esta manera se logrará eliminar falsos rumores, que podrían conducir al desencadenamiento de una importante alarma social y en consecuencia que se escape de las manos el problema. Sólo así se logrará controlar el gastp sanitario, a veces disparado en casos como éstos, y solo así se responderá con objetividad y eficacia a una crisis sanitaria.

Mª del Mar Sáez Aramburo
1º Curso de Máster en CC de la Enfermería

 
A las 3 de enero de 2012, 9:58 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Ante una crisis sanitaria es fundamental el papel que ejercen los medios de comunicación en la gestión de la información que se ofrece sobre la misma. El impacto que se produce en la población depende sobre todo del cómo se transmita la información, más que del contenido que se quiere transmitir. Por lo tanto, el modo de comunicar de los medios de comunicación puede producir una serie de reacciones catastróficas y alarmistas en la población que generan en una serie de acciones desmesuradas.
Ante todo es necesario que exista una buena relación entre los profesionales sanitarios y los medios de comunicación que van ofrecer información sobre la evolución de la situación sanitaria, adaptando los mensajes de acuerdo a las circunstancias de la misma. Los mensajes deben de transmitir información verídica, a la misma vez que serenidad y tranquilidad, intentando no alarmar a la población.
Debe de existir un gabinete permanente de crisis, en el que se designen una serie de portavoces preparados en técnicas de comunicación y en la gestión de noticias, que ejerzan de enlace entre los medios de comunicación y el comité de crisis. Además, se debe poner en marcha un plan de seguimiento de todos los medios de comunicación y un sistema de llamadas telefónicas, al que puedan acceder cuando lo consideran oportuno.
Como hemos comentado anteriormente nuestro principal objetivo es, minimizar los efectos adversos que puedan ejercer los medios de comunicación en la gestión de la crisis y evitar la pérdida de credibilidad de la institución afectada.
La OMS establece cinco criterios a tener en cuenta ante una crisis sanitaria:
• El grado de confianza de la fuente de información es fundamental para evitar la incertidumbre y el miedo que se puede generar.
• El anuncio precoz de la información, para evitar la información errónea y los rumores.
• Transparencia de la información.
• Escuchar al público para tomar las decisiones adecuadas.
• Una buena planificación durante la gestión de la crisis, es prioritario para evitar actuaciones inoportunas.

MªDolores Ruiz Fernández
1º Curso Máster en Ciencias de la Enfermería

 
A las 3 de enero de 2012, 22:01 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En la jornada de “El sistema sanitario ante situaciones de crisis” organizada por la Fundación Ciencias de la Salud, se comentó que los dos factores principales para superar una crisis con éxito son:
1- La buena coordinación entre los profesionales y administraciones
2- La transparencia informativa
Como podemos ver la transparencia informativa es muy importante, por lo cual des del punto de vista de la comunicación, se intenta encontrar el binomio de alertar cuando es preciso, pero sin alarmar o despertar un miedo innecesario a la opinión pública.
Haciendo mención al artículo “La efectividad del uso del miedo como factor persuasivo en la comunicación de riesgos en las crisis sanitarias” contemplamos que los aspectos más importantes durante la comunicación en una crisis sanitaria son los siguientes:
1. Se deben evaluar detenidamente los riesgos para calibrar la intensidad de los mensajes: Lo primero ante una situación de crisis es evaluar los riesgos reales, tanto actuales como futuros, ya que los mensajes que se lancen y las actuaciones, deberán adecuarse a esa información. Es evidente que la evaluación de los posibles riesgos que se hace al inicio de una crisis, puede variar según esta vaya avanzando. Por eso es importante que se evalúe el alcance que están teniendo los mensajes lanzados, sobretodo para cerciorarse que la población lo está entendiendo correctamente.
2. Conocer la audiencia es el paso previo al diseño de los mensajes: Los mensajes de forma general deben ser comunicados de forma comprensible, que apelen tanto a la razón como a la emoción y que no den lugar a dudas. Los portavoces deberán adecuar específicamente los mensajes a la audiencia según sus características. Influyen tanto características personales como el sexo, nivel de estudios,…
3. La amenaza debe sentirse como próxima o cercana para que haya más persuasión. Las apelaciones al miedo son mucho más impactantes cuando se muestran como próximas, algo que puede afectar personalmente y en cualquier momento.
(Continuación en el siguiente mensaje)
ESTER MATEO AGUILAR
1º Curso Máster Ciencias de la Enfermería. UAL.

 
A las 3 de enero de 2012, 22:02 , Anonymous Anónimo ha dicho...

4. La credibilidad de la fuente es fundamental: La fuente que emite el mensaje, debe ser creíble a ojos de la audiencia para que se tenga en cuenta lo que se dice. Se ha comprobado, que es mucho más efectivo el mensaje si lo expone un médico que un político.
5. Incluir una recomendación clara y sin contradicciones para evitar el daño, aumenta la persuasión: Con respecto a la forma en la que el ser humano afronta racionalmente todo este proceso, es también muy efectivo que el mensaje atemorizador venga acompañado de una recomendación concreta para superar la amenaza. Y es que ofrecer al receptor una vía de escape para superar el miedo, es uno de los factores que más influencia de sus actitudes y comportamientos. Lo peor sería que no se pudiese ofrecer ninguna recomendación por no conocer el origen de la crisis.
6. Llevar la iniciativa y frenar los rumores: Por último, tener en cuenta que en esta situación aumenta el número de fuentes que pueden trasladar mensajes a la población, lo que puede comportar multitud de mensajes, algunos de ellos contradictorios que pueden aumentar el temor. Por eso la importancia de informar de forma periódica, para que todos vayan viendo la evolución de la situación de forma proactiva y sin ocultismos.
BIBLIOGRAFIA: Rodríguez Andrés, Roberto (2011). La efectividad del uso del miedo como factor persuasivo en la comunicación de riesgos en las crisis sanitarias. Revista de Comunicación y Salud. Vol.1, nº 2, pp. 33-46

ESTER MATEO AGUILAR
1º Curso Máster Ciencias de la Enfermería. UAL.

 
A las 11 de enero de 2012, 22:38 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Las crisis sanitarias aparecen con una cierta frecuencia y abarcan problemas de muy variada índole, desde problemas propios del sistema (errores médicos, fallos de tecnologías, huelgas de personal, infecciones hospitalarias, listas de espera, etc.) hasta accidentes con múltiples víctimas, desastres o alarmas epidemiológicas de distinto grado de complejidad.
La gestión de los responsables de la salud pública debe ser muy sensible ante estas situaciones, y deben conocer correctamente sus bases epidemiológicas y definir las vías de intervención, para poder transmitir a los ciudadanos la sensación de protección, por una parte, y la adecuada información por otra, de forma que así se garantice su seguridad.
Las organizaciones han adoptado en los últimos años nuevas estrategias ante estas crisis en salud donde el factor mediático se hace más relevante. Se busca, fundamentalmente, la protección de la población y la transmisión de la información sobre lo sucedido a través, en ambos casos, de la comunicación.

(Continua)

FRANCISCO LUIS MONTES GALDEANO
1º MÁSTER CIENCIAS DE LA ENFERMERÍA, UAL

 
A las 11 de enero de 2012, 22:39 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Según la OMS, ante una crisis sanitaria, la información debe transmitir confianza a la población, anunciarse precozmente, de manera planificada, mostrar transparencia y ser dirigida al público.
Para una comunicación eficaz ante una crisis sanitaria, la institución debe seguir una serie de pautas que son:
- Diseñar un Plan de Crisis que establezca las pautas de comportamiento corporativo.
- Designar portavoces.
- Nombrar un Comité Permanente de Crisis que respalde al departamento de Comunicación y Portavoces. Este se reunirá fuera del lugar de trabajo y la información manejada será confidencial.
- Poner en marcha un sistema de seguimiento de medios de comunicación y atención de llamadas telefónicas.
- Ya que durante la crisis la institución se convierte en objetivo mediático, debe establecerse una correcta relación entre profesionales sanitarios y periodistas. De esta manera será posible controlar la influencia de la crisis en el público.
- Los objetivos del Plan de Crisis serán minimizar los posibles efectos negativos que pueda tener la información de los medios y restaurar la credibilidad de la entidad. Es preferible la realización de comunicados de prensa que las conferencias de prensa.
- Preparar y aprobar los mensajes, argumentario y materiales de comunicación.
- La información que se transmita debe cumplir cuatro condiciones: ser verídica, precisa, tranquilizadora y dinámica.
- Se debe conseguir una comunicación preventiva y no una comunicación reactiva.
- Elaborar material informativo para los medios (dossier informativo, informe técnico), estos serán actualizados durante la evolución de la crisis para adaptar los mensajes a la realidad.
En definitiva, en comunicación ante una crisis, lo más importante para evitar la alarma social, es que la administración en cuestión analice y planifique correctamente la información a dar a los medios, que se gestione la situación de manera rápida y eficaz, que se transmita un mensaje verídico, transparente, tranquilizador y que fomente la confianza.

FRANCISCO LUIS MONTES GALDEANO
1º MÁSTER CIENCIAS DE LA ENFERMERÍA, UAL

 
A las 29 de marzo de 2012, 9:45 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La comunicación desde mi punto de vista no es fácil, pero en situaciones de crisis es todavía más difícil. El objetivo de esa comunicación es obtener un cambio de comportamiento, que consiga fomentar unos resultados favorables con relación a la salud.
Sin embargo creo que es importante resaltar la diferencia entre una crisis sanitaria por situaciones de emergencia (pe: una situación epidémica o una catástrofe) y la crisis sanitaria en España (por el déficit económico que tiene en la actualidad). En la primera situación la comunicación debe ser clara, concisa y oportuna teniendo en cuenta que es una situación que puede afectar de forma individual o a una comunidad en general casi de forma inmediata. Esa información debe permitir tomar unas decisiones rápidas y en el segundo caso es distinto porque la situación de alguna forma se produce por “culpa” de todos a mediano o largo plazo, es decir; que existe una gran inconsciencia del coste sanitario a nivel de la población en general que hace que se consuma de forma desmesurada y con muy poco control por parte de las mismas administraciones, con lo cual la comunicación en este caso deberia ser distinta, “creo es necesario que sea clara y sobre todo muy frecuente” planificada, con objetivos precisos, y que englobe incluso a las mismas administraciones. Esa información debe ser percibida por la sociedad como un mensaje útil, que trasmita confianza al receptor en cuanto a los cambios que debe asumir.
“La comunicación debe ser eficaz”

Mª TERESA ALZATE NARVÁEZ
MASTER DE CIENCIAS DE ENFERMERÍA (UAL)
1R AÑO

 
A las 10 de abril de 2012, 10:06 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Editar Anónimo dijo... como dice Luis Cibanal Juan la imagen que uno se hace del mundo y del otro es un elemnto esencial en la comunicacion. Para oercibir es preciso sentir, interpreta y comprender el mundo en el cual uno vive. todo los datos que un individuo posee sobre el mundo deben pasar por sus sentidos.

Nos pasamos el día escuchando y viendo temas sobre la salud. olores caracteristicos nos transladan a hospitales, sabores a medicamentos y tactos nos remontan a situaciones pasadas relacionadas tambien con este campo. Esta claro que cada uno de nosotros tenemos una idea de lo que para nostros es el campo de la salud y mas hoy en día que las tecnologias son capaces de trasladarnos completamente a cualquier ambiente y hacernos conocedores de aquello que nisiquiera hemos experimentado.

a la pregunta: Durante una crisis sanitaria, la comunicación ocupa un papel muy importante. ¿Cuáles piensas que son los aspectos más relevantes en este campo?

debemos de empezar definiendo crisis como transformación. un cambio importante en la sanidad relacionado con el aumento de tecnologias. Mas concretamente con las que hacen mas facil el acceso a la informacion. continuamente estamos reciiendo informacion que nos hace ir adquiriendo una serie de conocimientos que a la vez nos crea la necesidad de saber mas. ahora ya no basta con que elmedico o el enfermero nos diga lo que hay que hacer, ahora queremos saber por que? rechazamos el paternalismo, queremos convertirnos en parte participativa de nuestra salud y esto es bueno. bueno en su justa medida porque es un arma de doble filo, informacion erronea o mal interpretada puede llevar a decisiones poco apropiadas. como profesionales sanitarios debemos comprender la complejidad de la comunicacion humana , tener presentes los factores q condicionan la comunicacion , conocer las bases de una buena observacion y nunca interpretar nada.

Isabel Lopez Martin
master ciencias de enfermeria (UAL)
1er año.

 
A las 22 de diciembre de 2012, 1:25 , Anonymous Matías Correa Casado ha dicho...

Durante una crisis sanitaria, la comunicación ocupa un papel muy importante. ¿Cuáles piensas que son los aspectos más relevantes en este campo?

A menudo las crisis sanitarias se caracterizan por la incertidumbre, la confusión y la sensación de urgencia. La comunicación, en general a través de los medios de difusión, es otra característica del entorno de la crisis. Lamentablemente, abundan los ejemplos de comunicación frustrada que han retrasado el control de las crisis, han minado la confianza y la colaboración de la gente, y han prolongado innecesariamente la confusión económica, social y política.1

En 2004, la OMS estableció normas para la comunicación en situación de crisis sanitaria, basadas en cinco criterios:

LA CONFIANZA; la meta primordial para la comunicación de crisis es comunicarse con la gente de tal forma que se fomente, mantenga o recupere la confianza. Ayudan frases como:" estamos trabajando en ello..." , no se puede decir nunca que no se sabe de algo.

LOS ANUNCIOS TEMPRANOS; el máximo responsable sanitario debe de ser el primero en informar, porque esa acción lo que genera es confianza. El mensaje debe de ser franco y completo. Se debe de hacer o en un comunicado de prensa, sobre todo cuando no se tiene mucha información que decir, o en rueda de prensa si se tienen más datos. Si se opta por el comunicado, en el mismo se debe de citar cuando va a ser la rueda de prensa para explicar la situación.

LA TRANSPARENCIA; se debe de dar una imagen de transparencia.
En este sentido, el mensaje que se debe trasladar a la sociedad ha de responder a varios interrogantes (qué, cuándo, cómo, dónde, por qué y, sobre todo, qué se ha hecho, qué se está haciendo y qué se va a hacer y en qué tiempo), y tiene que adoptar un contenido (verdadero, creíble, real, claro, conciso, completo, coherente, contrastado, comprensible, estructurado, sencillo, acrítico y no especulativo) y una forma (precoz, dirigido a una población diana, periódico, competente, que imparta confianza y tranquilidad, a la vez que demuestre interés, preocupación y experiencia), y además debe provocar modificaciones positivas en el comportamiento colectivo de la población, e influir en actitudes y conductas individuales.
En la fase precoz de la crisis debe significarse al portavoz/ portavoces, definir claramente dos o tres mensajes claves, coordinar la periodicidad con que van a ser emitidos y programar las posibles visitas a la zona de las autoridades. Debe de acompañarlo algún científico o catedrático, que aporta a lo que esta diciendo, veracidad y confianza.
Es preciso recordar que el silencio siempre es negativo y que los primeros momentos suelen ser críticos, informativamente hablando. No se debe improvisar, exagerar o subestimar, sobreentender, revelar confidencias, retener datos, opinar, adelantarse a la investigación, especular ni, mucho menos, mentir o culpabilizar. No es oportuno mezclar mensajes de múltiples expertos, facilitar una información tardía, enfatizar una afirmación (se pierde credibilidad), dejar rumores sin corregir o utilizar portavoces deficientes.2


1.- WHO. Normas de comunicación de brotes epidémicos de la OMS. OMS/CDS/2005.28. En:http://www.who.int/csr/resources/publications/WHO_CDS_2005_28spweb.pdf; consultado el 22/12/2012
2.- Moreno Millán E.; “Gestión de la información y la comunicación en emergencias,
desastres y crisis sanitarias”; Rev. Emergencias 2008; 20, Págs. 117 – 124.

Matias Correa Casado
1. Master Ciencias de la enfermería UAL.

 
A las 22 de diciembre de 2012, 1:28 , Anonymous Matías Correa Casado ha dicho...

Perdón se quedó esto en el camino
EL PUBLICO AL QUE VA DIRIGIDO; pensar muy bien al público al que va dirigido. Por ejemplo la crisis vivida recientemente con los implantes mamarios defectuosos. La comunicación debe de ir enfocada a mujeres que podrían haberse colocado estas prótesis.

LA PLANIFICACIÓN; realizar ruedas de prensa programadas para evitar rumores. Esto lo realiza la Casa Real durante los ingresos del Rey.
Por tanto considero la comunicación como la herramienta fundamental para gestionar bien o mal una crisis.

 
A las 13 de enero de 2013, 20:59 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Pues para empezar, pienso que, lo que hay que establecer de manera notoria es una buena relación entre los profesionales sanitarios y los periodistas, dar a entender que lo único que se pretende es dar informaciones que ayuden a tomar medidas conociendo el fenómeno en su mayor potencial, y esto lleva también un tiempo, como todo proceso. Es importante conocer también la percepción pública de tal crisis para poder actuar, para saber qué preocupa, para reunir los mejores medios de transmitir la información haciéndola efectiva. Por lo tanto de manera resumida diremos que hay que transmitir una confianza; decir que se está trabajando, investigando, que es de interés y preocupa. Emitir siempre un anuncio precoz que bien puede ser un publicado de prensa, rueda de prensa, siempre de personal cualificado y formado. Utilizar un medio u otro dependerá de la información con la que se cuente, si es menos la información se recomienda un comunicado. La imagen que buscamos es la de la transparencia, que aunque no conlleva contarlo todo, es importante contar con este aspecto para no crear así sensación de inseguridad en nuestros receptores. Se designa un portavoz y así se evitan las comunicaciones por distintas vías poniendo en duda su credibilidad. Cómo ya hemos comentado al principio debemos conocer la percepción del público y ofrecer una información de la manera más objetiva posible, utilizando el lenguaje adecuado para su correcta comprensión. A veces es más difícil tratar a este colectivo que lidiar con el fenómeno en sí. Por otro lado no debe faltar que la congregación de periodistas que están encargados del abordaje del asunto, aparte de estar disponibles, deben conocer de los horarios en los cuales se emiten los comunicados, y así organizar la información.

Jiménez Rivas, Sara
1ºMáster Ciencias de la Enfermería, UAL

 
A las 15 de enero de 2013, 9:56 , Anonymous Tamara Matarín ha dicho...

El estado de crisis sanitaria es un estado de alarma, que afecta a una zona geográfica pero que se pude extender de forma rápida e imparcial, donde la comunicación a la población es la base para mantener el control y prevenir a la población.
Cada X años suele aparecer un crisis sanitaria ya puede ser causada por epidemias, pandemias, catástrofes naturales, guerras, etc. Así recientemente tenemos la pandemia de Gripe A en 2009, y más cercana aun en el tiempo la epidemia Alemana de E.Coli en 2011. Es esta última donde me gustaría centrarme, ya que es el ejemplo perfecto de una mala comunicación en crisis sanitaria, ya que como explica más arriba mi compañero Matías, para que haya una buena comunicación tiene que darse una información con confianza, comunicar primeramente por un responsable sanitario en ruedas de prensa lo que se tenga para evitar los miles de rumores que se pueden crear, tiene que tener transparencia, tener en cuenta hacia quién va dirigido, a quién va a informar y planificar las ruedas de prensa, cuándo se va a informar, por dónde se va a llevar a cabo esa comunicación, medios en los que va a parecer.
Cuando apareció dicha epidemia de E.Coli, hubo un gran descontrol ya que hubo una mala comunicación a la población y a toda la Unión Europea por parte de los responsables alemanes. La información que se daba era incierta, llegaba en torrente a la población, carecía de veracidad, provocando así mucha incertidumbre. Además nombraron a los responsables de la epidemia antes de buscar el foco real de esta, su procedencia primera, por lo cual hubo mucha información de poca confianza, mucha habladuría que provoco un estado de pánico y de falta de confianza entre la población. La falta de pruebas iniciales hizo que Alemania no supiese realmente ante que se enfrentaba por lo que se hicieron malas comunicaciones con falta de transparencia, faltaba veracidad. Cuando falta esto, la comunicación falla y va a ser mala, ya que son dos puntos muy importantes para tener el control y a la población informada, tranquila y "segura" (segura, porque saben lo que hay y están correctamente informados).
En una crisis sanitaria como esta, debieron primero asegurarse de qué se trataba, buscar unos primeros indicios, ponerse de acuerdo y comunicar a la población en ruedas de prensa mediante responsables sanitarios conocedores del estado de crisis; que hubiesen hablado claro y con pruebas veraces de lo que hablaban, para evitar ese estado de confusión y perjuicios que provocaron. Porque una buena comunicación es la base para mantener el control en estos casos.

MATARÍN JIMÉNEZ, TAMARA Mº
1º MASTER EN CIENCIAS DE LA ENFERMERÍA

 
A las 10 de febrero de 2013, 18:37 , Anonymous Mª Ángeles Rodríguez Pérez ha dicho...

En las crisis sanitarias se observa, cuando menos, un triángulo de escenarios: población, sistema sanitario y medios de comunicación.

Ante una determinada situación se genera alerta y emergencia que conmociona a la sociedad y esta situación de temor, genera la movilización de recursos del sistema sanitario.

Ante una crisis sanitaria podemos distinguir un triángulo de escenarios: población, sistema sanitario y medios de comunicación. Para que una determinada situación se defina como “crisis sanitaria” tiene que cumplir dos factores: el primero es que cause alarma, miedo, y el segundo es que proporciona una percepción de riesgo de afectación colectiva y de incertidumbre en el manejo del riesgo individual.

A veces, la percepción del riesgo no corresponde a hechos probados, a magnitudes ciertas pero, puesto que se tuvo percepción de riesgo, hubo una crisis sanitaria, con todo el abanico de repercusiones que ésta conlleva. La percepción del riesgo es por tanto una una cuestión subjetiva para cada una de las partes consideradas. Del conjunto y de la interacción de las partes dependen la respuesta y la gestión de las crisis, tanto en sentido negativo como positivo. Algunas crisis se resuelven adecuadamente, y en otras ocasiones se pueden ir de las manos, tanto por darles escasa importancia en el primer momento como una posterior respuesta excesiva. Esta crisis, por cierto, demuestra la imposibilidad de disociar la crisis sanitaria de otras, como la ambiental y económica, y la importancia de tener mecanismos rodados en crisis previas.

Por tanto los medios de comunicación juegan un papel importantísimo en el establecimiento de “crisis”, dependiendo como usemos la información podremos crear una mayor o menor alarma ante una situación determinada.

Por ese motivo ante una crisis sanitaria es imprescindible:

-establecer relaciones entre profesionales y periodistas
-ser conscientes de la influencia en la percepción pública de la crisis
-ofrecer una comunicación preventiva
-ofrecer comunicados de prensa

Los mensajes que brindemos como sanitarios deben de ser (OMS):

-precoces
-que proporcionen confianza
-que den la imagen de transparencia
-que vayan dirigidos al público
-que muestren que tenemos planes para abordar la situación que se vive.

Es importante mantener informada a la población, para que no se cree la situación de alarma y de riesgo en la población. Aunque en algunas ocasiones el exceso uso o mal uso de la comunicación puede ir en nuestra contra.

Por ese motivo para mí,el aspecto más relevante en estos casos es el BUEN USO de le información. Ofrecer información OBJETIVA, sin trasfondos políticos, ni económicos, sin intereses ocultos, una información que INFORME de la situación.

RODRÍGUEZ PÉREZ, MARÍA DE LOS ÁNGELES
1º MASTER CIENCIAS DE LA ENFERMERÍA. UAL

Gérvas J, Hernández-Aguado I. Aciertos y errores en la gestión de las crisis de salud pública en España. Gaceta Sanitaria, 2009, 23 (1), 67-71

 
A las 28 de febrero de 2013, 23:38 , Blogger Beatriz López Padilla ha dicho...

En cuanto el papel de la comunicación en las crisis sanitarias, hay que tener en cuenta en primer lugar los 5 principios que propone la OMS:

-1.Generar confianza: puesto que en una crisis sanitaria la incertidumbre juega un papel primordial y crea una alarma social que solo puede resolverse con una información fiable que genere confianza.

-2.Anuncio precoz para que la prevención pueda ser efectiva.

-3.Transparencia en la información, para ello hay que utilizar portavoces que mantengan la neutralidad en todo el proceso.

-4.Tener en cuenta siempre al público, hay que mantenerles informados y responder las preguntas que demandan en la medida de lo posible.

-5.Planificar la comunicación que se va dar e informar con mucha frecuencia para no dar lugar a rumores o acrecentar la incertidumbre.

Después de exponer los 5 principios que propone la OMS, la actuación primordial consistiría en diseñar un plan de crisis, que establecerá las pautas de comportamiento corporativo ante una emergencia. Los objetivos de este plan serán minimizar los posibles efectos negativos y restaurar la credibilidad de la empresa.

Para cumplir estos objetivos, deben establecerse relaciones entre los profesionales sanitarios y los periodistas para elaborar una comunicación preventiva que desplace la comunicación reactiva (es decir, necesitamos que la información que se de sea fiable y fomente la prevención, en lugar de ser sensacionalista y que busque la alarma social.
Para difundir la información se deben designar portavoces (personas cualificadas y expertos en la materia) y nombrar un comité permanente de crisis que respalde al departamento de comunicación a los portavoces; el comité deberá reunirse fuera del lugar de trabajo y guardar la máxima confidencialidad en torno a la información manejada.
Hay que tener en cuenta que ante una situación de crisis la institución se convierte en un objeto mediático, por lo que hay que poner en marcha un sistema de seguimiento de medios de comunicación y atender a las llamadas telefónicas para mantenerlos informados; teniendo en cuenta que la información que se aporte debe ser : verídica, precisa, tranquilizadora y dinámica (introduciendo nuevos matices en la medida de lo posible para evitar los rumores por desinformación) y los mensajes que se vayan a difundir serán preparados, aprobados con antelación y se deberán adaptar a la evolución que siga la crisis, elaborándose nuevos materiales acordes a las circunstancias que surjan.

Por tanto, si se siguen estos principios y se tienen en cuenta estas actuaciones se prodrán evitar las malas interpretaciones derivadas de la incertidumbre que son a veces más peligrosas que la propia crisis en sí misma

Beatriz López Padilla
Alumna de 1º del Master en ciencias de enfermería

 
A las 20 de septiembre de 2013, 18:05 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Hola. He creido que os podría interesar esta información. UN cordial saludo
Estimadas compañeros

Las informaciones que elaboramos en situaciones de emergencias y desastres
incluyen muchas veces mitos y leyendas que pueden agravar la situación de
crisis, como creer que la prioridad es enterrar a las personas fallecidas o que
los cadáveres transmiten y provocan epidemias.

Los periodistas trabajan con mucho estrés y también el personal sanitario, por
lo que más que nunca es esencial entenderse y acercarse, colaborar y conocer el
trabajo que realizan unos y otros.

Las emergencias y las catástrofes tienen fases y existen protocolos de
actuación que, una vez conocidos, pueden ayudar a los periodistas a entender
el contexto y facilitar su trabajo.

Para conocer en profundidad estos temas hemos organizado junto al Instituto RTVE el seminario PERIODISMO EN CRISIS, EMERGENCIAS Y DESASTRES, que tendrá lugar los días 30 Y 31 OCTUBRE de 2013 en el AULA MAGNA del Instituto

Participan ponentes de la Organización Mundial de la Salud, OPS, Naciones Unidas, IECAH, Sociedad Española de Medicina Humanitaria, Universidad de Oviedo y ONGs entre otras instituciones.

Nos gustaría mucho contar con vuestra presencia. Si lo consideráis de interés
os queríamos pedir que por favor nos ayudarais a difundirlo.
Un cordial saludo.

Ya estn abiertas las inscripciones en
http://www.ticketea.com/periodismo-en-crisis-emergencias-y-desastres [2]

 
A las 27 de julio de 2015, 23:13 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Desde AECS, nos gustaría darle las gracias a JOTFORM.com por ofrecernos su plataforma que estamos utilizando en la II Conferencia Internacional de Comunicación en Salud. Es una plataforma sin lugar a dudas muy eficaz para la gestión de inscripciones y envíos de comunicaciones. Gracias!
Equipo AECS

 

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