04 enero, 2009

Cambio de actitud

¿Piensas que la comunicación en salud puede crear un cambio de actitud positiva en la población?

105 comentarios:

A las 9 de enero de 2009, 20:37 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Desde luego que si y siempre que sea comunicación que sane, multidimensional, y cubiendo las necesidades que los pacientes demandan: información, orientación, confidencialidad e intimidad. Ademas lo mas adaptada a cada paciente o grupo. Este tema esta muy estudiado en diversas areas de salud. Yo que trabajo en la area materno-infantil quiero comentar uno de los multiples estudios en relacion a la lactancia materna "Efecto de una campaña de promocion de la lactancia materna en la provincia de Malaga en mujeres cuyos partosfinalizaron con cesarea" de JJ Gamez Requena -publicado en la revista Aten Primaria 2004; 33(9):503-6 donde se pasó de un 28 % en 1996, se pasó a un 85 % en 1998 que iniciaron la lactancia materna con sueroterapia.

Jorge Díaz Sáez
Planta de maternidad
Hospital La Inmaculada
Huercal-Overa (Almería)

 
A las 23 de enero de 2009, 20:28 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Comunicar en salud comprende el estudio y empleo
de métodos para informar e influir en las decisiones,en el plano individual y comunitario, que contribuyan a mejorar la salud. La comunicación en salud debe usarse como una herramienta más por parte de los profesionales para conseguir cambios de actitud positiva en la sociedad.
He encontrado un articulo interesante titulado "Comunicación en salud como una herramienta
más en la lucha contra los helmintos intestinales" Habla de la eficacia de la comunicación en salud, centrada en estos parásitos intestinales, enfatiza en el buen resultado que se puede conseguir, y la importante labor que realiza, sobre todo en países en vías de desarrollo, donde utilizan la comunicación sanitaria para educar en salud,ya que se trata de una herramienta barata, de fácil difusión y además favorecida por el aumento de interés de las sociedades en temas de salud.

El enlace del articulo es el siguiente:http://www.revista-api.com/4%20edicao%202008/pdf/mat%2009.pdf

Verónica Tortosa Salazar
Enfermera

 
A las 24 de enero de 2009, 16:59 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Creo que un factor importantísimo para provocar cambios en salud es que la persona estableca una relación con los profesionales de la salud, en donde se planteen problemas y metas para superarlos. Me estoy refiriendo al tabaquismo, la obesidad, la diabetes,... el plantears metas pactadas entre paciente y profesional y el realizar un seguimiento de su cumplimiento, es para la persona un factor de motivación, por el hecho de que en la siguiente cita el profesional va a saber si ha cumplido su parte o no, entrando en el terreno de lo prometido.
Aunque no funciona con todo el mundo, es una de las mejores técnicas que he visto para cambiar de actitudes.

 
A las 24 de enero de 2009, 17:01 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Creo que un factor importantísimo para provocar cambios en salud es que la persona estableca una relación con los profesionales de la salud, en donde se planteen problemas y metas para superarlos. Me estoy refiriendo al tabaquismo, la obesidad, la diabetes,... el plantears metas pactadas entre paciente y profesional y el realizar un seguimiento de su cumplimiento, es para la persona un factor de motivación, por el hecho de que en la siguiente cita el profesional va a saber si ha cumplido su parte o no, entrando en el terreno de lo prometido.
Aunque no funciona con todo el mundo, es una de las mejores técnicas que he visto para cambiar de actitudes.

Fernando Estevez Gonzalez
Hospital de Poniente de El Ejido

 
A las 26 de enero de 2009, 13:34 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Todos sabemos que la comunicación entre los profesionales sanitarios y los individuos a los que atendemos es básica para conseguir actitudes positivas por parte del paciente, para establecer una relación de confianza... pero ¿ qué hacemos si nuestro paciente no habla español ? Es un reto para los profesionales sanitarios conseguir actitudes positivas en pacientes que no hablan nuestro idioma. Pero he descubierto una página web, que aunque enfocada a atención primaria y de forma sutil a la medicina, traduce a un total de 9 idiomas síntomas y otros aspectos que favorecerían la comunicación con nuestros pacientes extranjeros y sería un principio para establecer una relación que desemboque en actitudes positivas en ellos. Traduce desde el inglés, urdu, chino, árabe...
www.universaldoctor.com

Mª del Mar Vergel Rodriguez. Enfermera
Hospital de Poniente. El Ejido

 
A las 30 de enero de 2009, 22:42 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Todos sabemos lo importante y necesario que es la comunicacion en estos tiempos y como con ella, se generan actitudes positivas en la poblacion. Tan importante es la comunicacion oral como la no oral. Creo que para conseguir logros con los pacientes y con nosotros mismos como profesionales, debemos cultivar y fomentar la comunicacion no oral lo cual nos permite crear una relacion de confianza con el individuo al que atendemos, para conseguir el cambio de conductas que la persona necesita para alcanzar su salud o mejorarla. Actitudes como atender a la persona con la que hablas, mirarla a los ojos, escuha activa, tocarla, empatizar con ella... va a generar mayor grado de confianza, con lo que el mensaje que queramos transmitir va a ser de mayor eficacia para el logro de los objetivos planteados por el profesional y el usuario.La comunicacion no oral es el camino para que el mensaje que se transmita, generalmente hablado, tenga unos mejores resultados.

Victor Barbero Lopez
Hospital de Poniente
( El Ejido )

 
A las 1 de febrero de 2009, 16:51 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Estoy deacuerdo con Fernado, la relación que se establece entre los profesionales y los usuarios de nuestro sistema de salud, es primordial para que en el momento de ponerles esas metas a los usuarios, se llegue a conseguir ese cambio de actitud que pretendemos. Es importante la relación de confianza que establezcamos con ellos,relación de confianza que ha de ser bidireccional.

Un saludo.
Mª Teresa Sánchez Barroso
Paritorio de Huercal Overa

 
A las 7 de febrero de 2009, 13:14 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Por supuesto. Claro que crea un cambio de actitud positiva y de el gobierno incluso se imploca en ella. Un ejemplo claro lo podemos observar en este articulo de publica el gobierno canario “Sanidad forma a los profesionales sanitarios en habilidades de comunicación con pacientes y familiares”… destaco: “la Administración sanitaria canaria estima fundamental que los profesionales sanitarios reciban formación en habilidades relacionales que propicien el arte de sugerir cambios de conducta, contar con claves de la comunicación eficaz, la comunicación empática no impositiva, el manejo de reacciones emocionales difíciles, gestionar conflictos, manejar reacciones emocionales, habilidades de autorregulación y estrategias de solución de problemas”

Los medios de comunicación son una estrategia más de cambio de conducta: un claro ejemplo lo tenemos con el tabaco, el alcohol y los accidentes de tráfico. A través de la TV, radio, prensa, y resto de medios comunicativos a promovido a la población a que se produzca cambios y se deje de fumar, beber y han disminuido los accidentes. Ahora los medios publicitan una vida sana, con buena alimentación, ejercicio físico…

Es más después de haber tenido las espectaculares clases intensivas del profesor L. Cibanal. Aun con más énfasis contesto positivamente a esta pregunta. Ya que no se necesitan grandes medios para cambiar conducta, sino una persona sola, con una buena técnica comunicativa, puede hacer mucho por la salud y cambiar por completo el pensamiento de esa persona, simplemente hablando. Pero en fin este es un reto que no esta lejos de conseguirse pero que se ha de trabajar intensamente. Por ello concluyo, con la afirmación ola sugerencia de que la comunicación sanitaria debería ser una asignatura obligatoria dentro de los planes de estudio de las ciencias de la salud, pues ningún profesional sanitario esta preparado para ser un buen comunicante y el que consigue serlo o aplicarlo a su manera lo hace de forma innata ya que nadie se lo ha enseñado.

Enlace: http://www.gobiernodecanarias.org/sanidad/gc/noticias/2008/20081122Taller.pdf

PAULA C. ESÌNOZA SERRANO. ENFERMERA H. TORRECARDENAS

 
A las 7 de febrero de 2009, 22:22 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Desde el ámbito de la promoción de la salud, podemos definir la comunicación para la salud como el proceso de promover la salud mediante la diseminación de mensajes a través de los medios de comunicación de masas y determinados canales interpersonales, se entiende que hay distintas factores de diverso origen que influyen sobre las conductas relacionadas con la salud. Factores individuales, sociales…, pueden cambiar la actitud respecto a un determinado asunto, entonces por que no se van a cambiar o mantener actitudes favorables y disminuir las no favorables. Las herramientas más comúnmente empleadas son la educación y la persuasión pero en ocasiones es indudable la necesidad de dirigir esfuerzos para conseguir determinados cambios a niveles que está por encima del individuo. La utilización de la comunicación para la salud, mediante los medios de comunicación es una poderosa herramienta para conseguirlo.

Mª Esther Arriola Aguilar
Centro Salud Lorca Sur (Consultorio La Torrecilla)
Lorca - Murcia

 
A las 7 de febrero de 2009, 22:23 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Desde el ámbito de la promoción de la salud, podemos definir la comunicación para la salud como el proceso de promover la salud mediante la diseminación de mensajes a través de los medios de comunicación de masas y determinados canales interpersonales, se entiende que hay distintas factores de diverso origen que influyen sobre las conductas relacionadas con la salud. Factores individuales, sociales…, pueden cambiar la actitud respecto a un determinado asunto, entonces por que no se van a cambiar o mantener actitudes favorables y disminuir las no favorables. Las herramientas más comúnmente empleadas son la educación y la persuasión pero en ocasiones es indudable la necesidad de dirigir esfuerzos para conseguir determinados cambios a niveles que está por encima del individuo. La utilización de la comunicación para la salud, mediante los medios de comunicación es una poderosa herramienta para conseguirlo.

Mª Esther Arriola Aguilar
Centro Salud Lorca Sur (Consultorio La Torrecilla)
Lorca - Murcia

 
A las 8 de febrero de 2009, 18:01 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Efectivamente, la comunicación en salud puede crear un cambio de actitud positiva en la población pero siempre que sea una comunicación terapéutica y a ser posible individualizada.
¿Y que se entendería por una comunicación terapéutica? pues aquella comunicación que lleva una intención específica que sería la de establecer una relación de ayuda centrada en la persona y su realidad. Y es que si pretendemos cambiar actitudes no nos sirve simplemente la comunicación como transmisión de información, no podemos seguir cayendo en los tópicos de comunicarnos con la población como los antiguos profesores a sus alumnos. Lo que debemos hacer es que las personas reflexionen, busquen su autonomía y equilibrio. Para facilitar que una persona reflexione no es decirle : "piense...." las personas ya piensan. Lo importante es escuchar y dialogar.

Lucía Ortega
Enfermera.
Hospital La Inmaculada, Huercal-Overa

 
A las 8 de febrero de 2009, 19:55 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Estoy totalmente de acuerdo con Lucia,por supuesto que influye, pero como dice la compañera debe ser comunicación y no solamente información o mera transmisión de pautas o normas.Para que sea efectiva y ayude a modificar conductas,que en definitiva es de lo que se trata, deberia de ser una comunicación bidireccional donde exista un feedback con la persona a la que queramos ayudar.



Encarnación Sáez
Enfermera
Hospital de Huercal-Overa(Almería)

 
A las 8 de febrero de 2009, 23:17 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Por supuesto, los profesionales de la salud tenemos a nuestro alcance la comunicación terapeútica como medio de ayuda a la población.
Me gustaría centrarme en la capacidad que tenemos para motivar a nuestros pacientes a seguir las pautas recomendadas. Y aquí es muy importante la formación que como profesionales deberíamos tener en comuniación, ya que tan importante es establecer el tratamiento adecuado, como motivar al paciente en su adherencia.
En el libro "Comunicación Terapeútica en Enfermería" de Clara Valverde, nos habla de las diferentes etapas de cambio por las que puede pasar el paciente a la hora de conseguir la motivación necesaria y mantenerla:

ETAPA DE PRECONTEMPLACIÓN
" Cuando una persona está en esta etapa, no le preocupa su hábito ( p.ej seguir fumando cuando tiene bronquitis crónica), y no ve la necesidad de cambiar. Otras personas de su entorno posiblemente estén preocupadas y le digan que debería cambiar. A los pacientes que se encuentran en esta etapa, a veces los etiquetamos de negadores, resistentes o pasotas. DiClemente y Hughes explican que las razones por las cuales el paciente está en esta etapa de precontemplación son: reticencia, rebeldía, resignación o racionalización. En esta fase es importante recordar que el paciente, por resistente que sea al cambio, no es un "caso perdido", ni está atascado. Esta etapa es necesaria para que el paciente empiece a sentirse apoyado y escuchado y para que empiece a exteriorizar sus preocupaciones". En este periodo se trabaja para establecer continuidad en la relación terapeútica.
Aquí el libro incluye intervenciones de enfermería. En general, afirma que "no es necesario hacer largas intervenciones. Las intervenciones cortas pueden ser útiles si se centran en temas como: aumentar la autoestima, resaltar sus puntos fuertes y crear confianza en la relación de ayuda".

ETAPA DE CONTEMPLACIÓN
"Esta es la etapa de ambivalencia. El trabajo principal de la motivación está enfocado en este momento, en el cual el paciente define su problema y su deseo de cambiar. Surgen miedos al cambio y al fracaso"
Aquí también se nos ofrecen varias intervenciones, en las que se debe mostrar " empatía, aceptación, no empujar, no argumentar, centrarse en los malestares emocionales del paciente y reforzar su autoestima". Ofrece también ejemplos.

ETAPA DE ACCIÓN
"El paciente que está en esta etapa, comienza a probar cambios. La enfermera le anima a que empiece por pequeños cambios realistas, los que cree que puede hacer más fácilmente".

ETAPA DE MANTENIMIENTO
"En esta fase, el paciente mantiene el cambio de una manera más o menos consistente. De esta etapa, a menudo, se vuelve a la etapa de contemplación".

Este libro ofrece intervenciones variadas para cada etapa, así como ejemplos.
Es un libro muy interesante y específico para la Comunicación Terapeútica en Enfermería". Aparte de citarlo, yo lo tengo en casa y si os interesa a alguien, no tenéis más que decírmelo y os lo dejo para que le echeis un vistazo.

Valverde Gefaell, Clara. Comunicación Terapeútica en enfermería.Ed. DAE ( Difusión Avances Enfermería).Madrid, 2007. pp.124-130

RAQUEL CORONADO ROBLES. ENFERMERA
H.VALL D'HEBRON. BARCELONA

 
A las 9 de febrero de 2009, 21:09 , Blogger RMG ha dicho...

Al igual que mis compañeros creo que la comunicación en salud es una buena herramienta que todo profesional que trabaja con personas debería de conocer y poner en práctica, y más después de haber tenido estas últimas clases con el profesor Cibanal.

Creo que a nadie le cabrá la duda de que una buena comunicación en salud debe ser dada por profesionales sanitarios, especialmente si está dirigido a grandes masas. ¿Cuál es la situación actual?. Os resumo unos puntos clave de un artículo que he encontrado:

-Nº publicaciones sobre salud en prensa española: 1997 (5984), 2000 (11945), 2002 (15037), 2004 (11022).
-Temas más destacados: Genética, epidemias infecciosas, preocupaciones sobre el sistema sanitario y fármacos con grandes expectativas (Viagra®).
-Procedencia de la información: Sector político o político técnico (49%), Sector sanitario y científico (26%), Sector industrial (6%) y Sociedad Civil (19%).

Como vemos la información cae sobre manos inexpertas, el autor del artículo nos cuenta que si se pretende mejorar la salud de la población se debe garantizar que ésta disponga de medios de comunicación independientes y de calidad. Y además se debería de tener mayor en cuenta la agenda social (temas de preocupación social) que a la agenda mediática (temas que tienen mayor cobertura periodística).

Referencia:Revuelta G, Salud y medios de comunicación en España, Gaceta Sanitaria, 2006;20(Supl 1) 103-8.

Rubén Mirón González
Enfermero

 
A las 13 de febrero de 2009, 19:23 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Os mando una noticia que ha salido publicado con respecto a la vacuna del papiloma humanó.


La vacuna contra el papilomavirus comienza a producir "daños colaterales"
Publicado el 9 Febrero 2009 por Miguel Jara | Editar
Es la crónica de unos "daños colaterales" anunciados. Como ya sabrán, el Ministerio de Sanidad y Consumo ha ordenado la suspensión temporal de un lote de vacunas de la marca Gardasil (del laboratorio Merck) contra el virus del papiloma humano (VPH) tras conocerse la existencia de dos casos de efectos adversos en niñas. A la opinión pública se le está ocultando que según la organización no gubernamental estadounidense Judicial Watch -dedicada a examinar las acciones del Gobierno norteamericano- hasta mediados de junio de 2009 ha habido en Estados Unidos 18 personas muertas y 8.864 que han sufrido efectos adversos tras ser vacunadas con Gardasil. La publicación española Discovery DSalud lo había avisado en octubre de 2008.
La Consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana y el Ministerio achacan los efectos adversos a un solo lote, el NH52670, por lo que no ha prohibido la comercialización total de la vacuna, como debería hacer hasta comprobarse su inocuidad. Esta será una aventura pues, como advirtió la campaña promoratoria de este preparado (que recoge firmas contra la aplicación de la vacuna) u organziaciones como la World Association for Cancer Research (WACR), no hay datos suficientes que avalen la seguridad de la vacuna. La FDA norteamericana -que recordemos que recibe un 70% de su financiación de los laboratorios pese a ser una institución pública- aprobó la vacuna por la vía rápida. Como recuerda la WACR, esto es incomprensible: +info

--
http://migueljara.wordpress.com/


No se si os interesa el tema, pero para las madres que tenemos hijas en edad de ponerse la vacuna ( 14 años ),y en Andalucía lo cubre la seguridad social a las niñas de ese rango de edad. Nos da que pensar, si se la has puesto, si los efectos pueden ir a más y en algún momento puede que aparezca un efecto colateral imprevisto. Imaginaos cómo pueden estar las familias de esas niñas, con este tipo de noticias y sin que el ministerio aclare gran cosa.




Mª Teresa Sánchez Barroso

Matrona del hospital de Huercal Overa

 
A las 14 de febrero de 2009, 20:18 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Siguiendo con el tema del VPH, recientemente he leído un estudio descriptivo realizado en varios Institutos de Educación Sanitaria de Cantabria donde a una muestra de 1134 adolescentes se les pasaba un cuestionario para saber sus conocimientos sobre este virus, los datos extraídos eran: un 88% desconocía que el VPH era una ETS, sobre la relación entre el VPH y el cáncer de cerviz un 3.4% dijo estar "muy de acuerdo" en que el primero podía causar el segundo. Respecto al uso del preservetivo, un 76% afirmaba que prevenía el VPH. E indagando sobre si prevenir una ETS con una vacuna ya evitaba tener que usar medidas de protección como el preservativo, hasta un 76.5% decía "estar de acuerdo".
No deja de ser llamativo el detalle sobre la actitud hacia una vacuna que llegarían a considerar como solución a una enfermedad , no viéndose después necesitados de usar medidas preventivas.
Una vez más se pone de relieve la importancia de crear programas de salud dirigidos no sólo a reportar información (de la que en ocasiones se pude hacer un mal uso) sino sobre todo a fomentar actitudes y conductas saludables.

Lucía Ortega.
Enfermera.
Hospital La Inmaculada de Huercal-

 
A las 17 de febrero de 2009, 2:38 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Pienso igual que todos mis compañeros, que ya han escrito en este foro, así por ejemplo, en el 9º Congreso de la Sociedad Española de Contracepción celebrado en marzo del año pasado, Manuel Angel Vazquez Medel, Presidente del Consejo Audiovisual de andalucía y Catedrático de Literatura y Comunicación, aporta un estudio donde afirma cómo las personas que habían recibido información a través de diferentes medios de comunicación (revistas, T.V., etc.) entre otras cosas, eran mucho más responsables y estaban mucho más informadas que las que no habían estado en contacto con esta comunicación.

LUIS MAGAÑA HERNÁNDEZ
ENFERMERO UNIDAD MEDICINA INTERNA
HOSPITAL DE PONIENTE (EL EJIDO)

 
A las 17 de febrero de 2009, 11:38 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Este artículo es muy interesante, editado con apoyo del ministerio de trabajo y asuntos sociales de España y centro nacional de condiciones del trabajo. En el nos da una serie de estrategias para comunicar y producir un cambio de actitud.

“NTP 505: Cambio de conducta y comunicación (II): metodología de actuación”
Redactor:
Jaime Llacuna Morera Doctor en Filosofía
CENTRO NACIONAL DE CONDICIONES DE TRABAJO

Cuando no se tiene carácter, hay que tener un método
Esta frase figura en La caída de Albert Camus, quien no pretende con ella realizar un ingenioso juego de palabras sino transmitir la idea de que existen personas con capacidades prácticamente “naturales” para determinadas acciones y otras que no.
Pero ello nos autoriza a pensar que, sea como sea, la actuación concreta de emitir mensajes para modificar conductas, no es privativo de complejos y sesudos estudios. Esta habilidad, resumiría lo dicho hasta ahora: habilidad para seleccionar el contenido adecuado y habilidad para la transmisión del mensaje.

Método de actuación:

1. Primera acción: observación de las necesidades de modificación conductual del grupo
El aspecto fundamental del conocimiento de los elementos del grupo y de sus necesidades

2. Segunda acción: determinación del objetivo/ conducta y determinación de la carga de conocimientos, procedimientos y actitudes. El aspecto importante de esta acción es la jerarquización de los indicadores.


3. Tercera acción: establecer jerárquicamente el conjunto de indicadores conductuales que deben finalizar en la conducta deseada
4. Cuarta acción: la “escritura” de los mensajes. La redacción de las frases que serán transmitidas. La forma de los mensajes y su emisión. Los mensajes son frases, frases que deben ser escritas pero que están pensadas para ser dichas, para ser verbalizadas

Para la elaboración de mensajes operativos, deberíamos tener en cuenta las siguientes indicaciones:
• En cuanto al mensaje escrito (preparado a priori)
• En cuanto a la forma (el paralenguaje)
• En cuanto al lugar y las ocasiones concretas de emisión.

5. Quinta acción: la selección de los emisores de los mensajes. Las personas. Probablemente, uno de los puntos claves del proceso sea la selección de los emisores, lo que podríamos llamar propiamente los mensajeros

6. AL “REIMPRINTING” POR EL “RAPPORT”
Los psicólogos denominan “imprinting” (impronta) al conjunto de estímulos, sensaciones, imágenes, enseñanzas (soy consciente que alguna de estas palabras integra a otras del mismo conjunto), capaces de determinar, en los primeros años de la vida, cuando la capacidad de aprendizaje es mayor, la manera de interpretar el mundo, es decir: la manera de ser y estar en la realidad.
Denominamos rapport a la capacidad de retener la atención de otra persona, a conectar con ella, a crear con ella un vínculo comunicativo de carácter afectivo capaz de que los mensajes fluyan con naturalidad.

Este es el enlace del texto completo que la verdad no tiene desperdicio y lo recomiendo lean porque quizás lo puedan llevar a la práctica.
http://www.insht.es/InshtWeb/Contenidos/Documentacion/FichasTecnicas/NTP/Ficheros/501a600/ntp_505.pdf

PAULA C. ESPINOZA SERRANO. ENFERMERA.
H. TORRECARDENAS

 
A las 2 de marzo de 2009, 13:15 , Anonymous Anónimo ha dicho...

A mi me gustaría añadir que si que la comunicación es un pilar básico para los cambios de actitud, y en si la promoción de la salud. De forma que cuando en atención primaria se plantean programas diseñados para promover la salud la comunicación debe ser incluida como un componente más de estos.

Leyendo un manual de comunicación para la implantación de programas de salud en Adolescentes, plantea como el secreto de usar comunicación en salud efectiva reside en identificar los medios apropiados, el mensaje, y la persona a la que se dirige, para poder ayudar a resolver un problema especifico. Este manual plantea también que aparte siempre será necesario el apoyo de otros servicios. Por último citar según esta fuente hasta donde llega la comunicación en un programa:

Los programas de comunicación en salud pueden:
• Aumentar el conocimiento sobre temas de salud, problemas o soluciones.
• Influir sobre las actitudes para crear apoyo para la acción personal o colectiva.
• Demostrar o ejemplificar habilidades.
• Incrementar la demanda de servicios de salud.
• Reiterar o reforzar conocimientos, actitudes o conductas.

Los programas de comunicación en salud no pueden:
• Compensar la carencia de servicios de atención de la salud.
• Producir cambios de conducta sin componentes programáticos que los respalden.
• Ser igualmente efectivos para resolver todos los problemas o para difundir todos los mensajes.


http://www.paho.org/Spanish/HPP/HPF/ADOL/comSocial.pdf

Mª Mar Rodríguez Martínez
Enfermera

 
A las 2 de marzo de 2009, 22:22 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Por supuesto que si, la comunicación lo favorece todo, entendiendo la misma como el vehículo de la información, o mejor dicho de la formación en el sentido mas amplio de la palabra, de la persona, familia comunidad, etc.
Particularmante tengo una experiencia positiva al respecto, en la unidad donde trabajo se realizó un plan de personalización del cuidado, en el cual se implicaba a la familia dentro de su entorno, siendo la comunicación esencial, algunos tuvimos la suerte de ser formados en algunas cuestiones relacionadas con la misma para poder llevarlas a la práctica posteriormente. Hicimos un seguimiento en cuanto a la percepción por parte de los usuarios tanto enfermos como sanos de como influia en ellos la comunicación en algunos aspectos que en principio parecian no tener importancia, e incluso pasaban desapercibidas, la sorpresa fue mayúscula cuando nos dimos cuenta, que sobre todo lo que favorecía era el acercamiento a estas personas en cuestiones tan íntimas y personales que de otra forma hubiera sido imposible que nos na hubieran compartido con nosotros.
Francisco Javier Lao Barón
Hospital Torrecardenas
Almería

 
A las 4 de marzo de 2009, 11:18 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En los pacientes crónicos, y supongo que estaréis conmigo, un cambio de tratamiento, si con ese tratamiento " van tirando " aunque la mejoría no sea tannotable como debería según parámetros clínicos, es todo un abismo lleno de temor y desconfianza. Yo he vivido el caso muy de cerca, personalmente hablando, y todo que decimos aquí que la comunicación es buena, maravillosa que hay que hacer esto y aquello; no somos coscientes del alcance que tienen nuestras palabras y una comunciación de un profesional enfermero.
Para concretar diré que para enfermo crónico en cuestión, y creo que es generalizable, una explicación del nuevo tratamiento ( con sus ventajas e incovenientes ) con respuestas a sus dudas con falicitar la comunicación con nosostros siempre que necesite hace que ese abismo no sea ten grande y que con el paso del tiempo confíe en ese nuevo tratamiento, por ejemplo.
Mª del Mar Vergel Rodríguez. Enfermera
Hospital de Poniente

 
A las 5 de marzo de 2009, 5:55 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Como aportación, creo que está claro que la comunicación puede producir cambios positivos en la salud de los individuos.
Como ejemplo de ello me cito a mí mismo. El otro dia escuchando un programa de radio en el que hablaban de que una empresa sacaba al mercado un aceite de oliva virgen para los más pequeños llamado "petit gourmet", con un sabor más suave que el que compramos para la ensalada, y que lógicamente a los niños les guste más.
Comentaban que cuanto antes empiece a tomar la persona aceite de oliva virgen, mayores son los efectos beneficiosos que este provoca en la salud.
Proponian tomarlo como antaño, cuando nos comiamos los bocadillos de pan, aceite y azucar, sólo que usando aceite de oliva virgen.
Tras escuchar este programa me fuí al Mercadona y compré una botella de aceite virgen de oliva para tomarmelo con las tostadas en la mañana siguiente.
En fin, creo que este es un claro ejemplo de que si a la gente le llega información se producen cambios de comportamiento.

Fernando Estévez González
Hospital de Poniente (El Eido)

 
A las 5 de marzo de 2009, 6:00 , Anonymous Anónimo ha dicho...

como segundo comentario para completar los 2 necesarios, quisiera referirme al importante papel que tenemos los profesionales sanitarios para dar información y comunicarnos en salud con nuestros paciente y usuarios.
La fuerza con que llega en determinados momentos los mensajes que mandamos a las personas, debiendo aprobechar éstos momentos para potenciar al máximo las conductas saludables.
Cito un programa que me encanta y en el que muy pocas veces se ve a un enfermero/a participar.
Me refiero al programa Salud al dia de canal sur, lo ponen los sabados a eso de las 15:15h y me encanta. Creo que deberia ponerse en todas las salas de espera de los centros sanitarios.

Fernando Estévez González
Hospital de Poniente (El Ejido)

 
A las 6 de marzo de 2009, 21:01 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Pienso que como todos mis compañeros, la comunicacion en salud es primordial para la poblacion en general y para nosotros mismos como profesionales. En todos los comentarios anteriores se habla de promocion y educacion para la salud como medio de comunicacion, pero ¿sabemos hacerlo correctamente para que se convierta en un acto de comunicacion que tenga realmente sus efectos positivos en la salud? Creo que para que esto sea efectivo, debemos fomentar la escucha, la empatia y hacer un analisis de cuales son las barreras que diariamente nos impiden comunicarnos de forma positiva y asi como comenta M. del Mar Rodriguez sobre los programas de comunicacion en salud, influir sobre las actitudes para crear apoyo para la accion personal y colectiva, demostrar o ejemplificar habilidades y reforzar conocimientos, actitudes o conductas.



Victor Barbero Lopez
Hospital de Poniente (El Ejido)

 
A las 18 de marzo de 2009, 10:33 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Test1

 
A las 18 de marzo de 2009, 15:37 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Entendiendo la comunicación como “mecanismo” de la información destinada a construir conocimientos generalizables, creo que si, estos no consisten en información solamente, sino más bien en la estructura que la dota de sentido social. No hay conocimiento neutral. La información puede articularse con fines estéticos, utilitarios, publicitarios o teóricos. El conocimiento es "información interesada" (la palabra inter-esse significa "entre seres"), es decir, que equivale a revelar vinculaciones entre personas o cosas. El conocimiento es lo que las instituciones académicas y universidades construyen, transmiten y atesoran. El conocimiento, no la información, es la sustancia del progreso de las disciplinas científicas. La mayoría de los profesionales del área de la salud basan sus afirmaciones y convicciones en conocimientos publicados. La ética de la publicación científico-técnica también exige responsabilidad y respeto. De allí deriva su legitimidad. La comunicación pública de un nuevo procedimiento diagnóstico o terapéutico debe hacerse solo después de comprobar su utilidad y eficacia. Impera en el campo biomédico la norma de que nada debe ser comunicado a los medios masivos si antes no ha sido consignado en revistas especializadas o al menos sometido al juicio de pares rigurosos (regla de Ingelfinger). De otro modo, se despiertan falsas expectativas y puede aprovecharse el estado de necesidad de las personas para lucrar o abusar.
Debe destacarse la integridad en la obtención y el manejo de los datos que sirven de base a la información y al conocimiento. Por ella se entiende no solamente la honradez que debe imperar en su obtención y comunicación, sino también la calidad de los medios que se usan. Aun aquellos datos que pueden ser útiles para el progreso de la ciencia pierden su carácter benéfico y se transforman en simples medios para obtener prestigio, dinero o poder, si fueron obtenidos mediante el engaño, la coacción o la falsedad. En este ámbito, no basta con respetar formalmente las declaraciones internacionales y las normas éticas, imperativos para publicar en revistas prestigiosas. Es necesario estar plenamente convencido de que respetarlas es condición intrínseca del carácter de un científico responsable, que elige no solamente un medio para obtener recompensas sociales sino un estilo de vida orientado a acrecentar el conocimiento.
FRANCISCO JAVIER LAO BARÓN
ENFERMERO
HOSPITAL TORRECÁRDENAS

 
A las 18 de marzo de 2009, 15:38 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Aunque en principio la intención es la contraria, es decir influir en la población en la adquisición de hábitos saludables, en un análisis de la realidad actual, los medios de comunicación nos presenta un panorama nada alentador, en el que la violencia, los productos dañinos para la salud, el consumismo, son potenciados y presentados como progreso y mejora del nivel de vida, cuando lo realmente cierto es que los procesos que provocan son contaminantes para el medio ambiente, destructivos para la cultura social y dañinos para el desarrollo físico y psíquico de las personas.
Televisión y violencia, publicidad y consumo, son caras de la misma moneda que cada una de ellas daría para un estudio de investigación amplio. Es por todo ello que debemos apoyar el cumplimiento de los instrumentos existentes en la actualidad contra ellas: el código deontológico de protección de los menores frente a los programas televisivos, las recomendaciones de las asociaciones de consumidores, las prescripciones de los organismos internacionales de salud, etc.
Prensa, radio y televisión como medios de comunicación masivos no son en origen ni mejores ni peores que cualquier otro, su utilización depende de las personas que piensan detrás de ellos y de la sociedad que asume unos productos, informaciones, etc. que pueden seleccionar y decidir, porque de ello se trata, el poder de decisión de las personas a través del ejercicio de la reflexión sobre los mensajes producidos por los medios de comunicación tras un adecuado análisis crítico, es el mecanismo por el cual el futuro de la salud y de su tratamiento por parte de los medios será más acorde con los determinantes de educación u promoción por el que todos y todas apostamos.
FRANCISCO JAVIER LAO BARÓN
ENFERMERO
HOSPITAL TORRECÁRDENAS

 
A las 18 de marzo de 2009, 15:39 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Entendiendo la comunicación como “mecanismo” de la información destinada a construir conocimientos generalizables, creo que si, estos no consisten en información solamente, sino más bien en la estructura que la dota de sentido social. No hay conocimiento neutral. La información puede articularse con fines estéticos, utilitarios, publicitarios o teóricos. El conocimiento es "información interesada" (la palabra inter-esse significa "entre seres"), es decir, que equivale a revelar vinculaciones entre personas o cosas. El conocimiento es lo que las instituciones académicas y universidades construyen, transmiten y atesoran. El conocimiento, no la información, es la sustancia del progreso de las disciplinas científicas. La mayoría de los profesionales del área de la salud basan sus afirmaciones y convicciones en conocimientos publicados. La ética de la publicación científico-técnica también exige responsabilidad y respeto. De allí deriva su legitimidad. La comunicación pública de un nuevo procedimiento diagnóstico o terapéutico debe hacerse solo después de comprobar su utilidad y eficacia. Impera en el campo biomédico la norma de que nada debe ser comunicado a los medios masivos si antes no ha sido consignado en revistas especializadas o al menos sometido al juicio de pares rigurosos (regla de Ingelfinger). De otro modo, se despiertan falsas expectativas y puede aprovecharse el estado de necesidad de las personas para lucrar o abusar.
Debe destacarse la integridad en la obtención y el manejo de los datos que sirven de base a la información y al conocimiento. Por ella se entiende no solamente la honradez que debe imperar en su obtención y comunicación, sino también la calidad de los medios que se usan. Aun aquellos datos que pueden ser útiles para el progreso de la ciencia pierden su carácter benéfico y se transforman en simples medios para obtener prestigio, dinero o poder, si fueron obtenidos mediante el engaño, la coacción o la falsedad. En este ámbito, no basta con respetar formalmente las declaraciones internacionales y las normas éticas, imperativos para publicar en revistas prestigiosas. Es necesario estar plenamente convencido de que respetarlas es condición intrínseca del carácter de un científico responsable, que elige no solamente un medio para obtener recompensas sociales sino un estilo de vida orientado a acrecentar el conocimiento.
FRANCISCO JAVIER LAO BARÓN
ENFERMERO
HOSPITAL TORRECÁRDENAS

 
A las 20 de marzo de 2009, 2:37 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Respecto al comentario de Fernando del día 5 de marzo, estoy totalmente de acuerdo respecto al importante papel que tenemos los profesionales sanitarios para dar información y comunicarnos en salud con nuestros pacientes.
A veces podemos no ser conscientes de las consecuencias que puede tener la información que damos. Quiero hacer incapié en dos aspectos:

- No sólo debemos centrarnos en educar activamente, siendo conscientes de ello, sino que nuestros mayores esfuerzos deben ir centrados en nuestros comentarios menos conscientes y preparados. Con esto me refiero a que es importante elaborar planes educativos para la población, pero tan importante como esto, es lo que decimos a diario, lo que respondemos ante preguntas inesperadas, lo que comentamos con nuestros compañeros en un pasillo o en una sala.

- Nuestros actos. Y es que somos lo que hacemos y no lo que decimos. ¿ cómo podemos convencer a una persona para que deje de fumar o para que no fume en un centro sanitario, si 5 minutos antes nos hemos fumado un cigarrillo y apestamos a tabaco? Hay pocas cosas que me molesten más, que oler la pestilente a tabaco en un compañero mientras trabajo, o en una escalera de incendios de un hospital, y si esto me molesta a mí, que soy fumadora y no estoy ingresada, puedo imaginar lo que siente un familiar al que le prohíbo fumar, o más aún un paciente al que me acerque a cuidar. Y hablo del tabaco, como podría hablar de muchos otros ejemplos…no voy a concienciar a un joven sobre la influencia negativa del alcohol, si cada fin de semana me ve en la discoteca bebiendo 5 o 6 copas…

No digo que no podamos tener malos hábitos por trabajar en sanidad, todo el mundo tiene derecho a tener pequeños vicios o malas costumbres, pero hay que ser conscientes de la repercusión de nuestros actos dentro de nuestro rol de agentes de salud…no tenernos que ser perfectos, pero al menos, a ojos de la población, en estos temas, podríamos intentar parecerlo…
Si lo que queremos es que nuestra información ( verbal y no verbal) en salud llegue a los ciudadanos y produzca un cambio de actitud…dejemos atrás el “haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga”.

Recordemos que “ un poco de nosotros hace mucho”.

RAQUEL CORONADO ROBLES
HOSPITAL VALL D’HEBRON. BARCELONA.

 
A las 20 de marzo de 2009, 11:10 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Como Raquel dice debemos dejar atrás el "haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga ", es lo más lógico. Pero tampoco debemos olvidar que como todo ser humano que somos, tenemos debilidades o vicios, y el que no fuma, no lleva una dieta sana, o bebe, o no se lava los dientes, o se automedica ( sin tener mucho manejo de la patología a pesar de ser enfermero ) y así conductas no saludables las que quieras. Por esto creo que a lo mejor la solución no está en que no fumemos, no bebamos, seamos superhigénicos, hagamos deporte o lo que sea y nos convirtamos en el " ejemplo super saludable del comportamiento humano "; a lo mejor la solución está en ser coherentes con nuestras acciones y con nuestro discurso de educación sanitaria y por ejemplo: si fumo no decirle a un paciente que no fume sin más explicación que un olor a tabaco que tira para atrás o decirle que coma sano si yo tengo un sobrepeso más que evidente.
Lo que quiero decir con esto es que seamos coherentes con nuestros vicios, con nuestras limitaciones y con nuestro discurso, de manera que así es más que probable que, como dice Raquel, lleguemos con nuestro lenguaje verbal y no verbal a producir cambios de actitud.

Mª del Mar Vergel Rodríguez. Enfermera
Hospital de Poniente. El Ejido, Almería

 
A las 21 de marzo de 2009, 12:43 , Blogger RMG ha dicho...

Estoy de acuerdo con Esther en que los medios de comunicación son una poderosa herramienta, pero ¿para qué? Informar, comunicar, dar a conocer… Como bien dice Lucía nosotros como sanitarios buscamos una comunicación terapéutica basada en la empatía, la escucha activa… en definitiva en la persona que nos escucha y a la vez interactúa. Por lo tanto la comunicación en salud, como todos están diciendo, tiene mucha fuerza en las actitudes de las personas pero debemos de saber qué es y cómo puede ser aplicada. También hay comentarios que remarcan que no estamos formados, como dice Paula, se debería de impartir en las carreras de ciencias de la salud.

A la vez la aportación de Paco sobre la importancia de poder decidir de la persona es muy interesante, ya que al fin y al cabo el que va a decidir si creernos o no va a ser el propio paciente. Como dice Raquel, la imagen que da el comunicador es una pieza clave, la cuestión es que no somos perfectos y por lo tanto quizás sería conveniente reconocer nuestros defectos y no convertirlos en virtudes frente al paciente.

Quizás yo a un paciente le pueda decir que haga mucho ejercicio y yo soy una persona sedentaria, pienso que lo idóneo sería reconocerlo que nos vean como figuras humanas que somos. Por ser sanitarios no quiere decir que gocemos de salud… podría incluso ser al contrario. La cuestión es de hacer de la comunicación una herramienta persuasiva y verosímil basándonos siempre en la verdad evitando cualquier tipo de irrealidad.

Rubén Mirón González

 
A las 23 de marzo de 2009, 13:44 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Siguiendo con el tema planteado sobre la empatía en la comunicación, necesaria para que se produzcan esos cambios de actitud, y la sinceridad de la persona que emite el mensaje, como plantea Ruben. Estoy de acuerdo en que es un tema complicado, y que para nosotros, como enfermeros necesitamos conocimiento, y yo diría que hasta entrenamiento en el tema.

En el proceso de comunicación intervienen numerosos factores y procesos, pero quizá de todo ellos sin duda el más complejo es la persona; el emisor y el receptor, somos seres humanos y estamos sujetos a cambios, alteraciones en nuestro humor, puntos de vista, estados de animo…siendo participes de situaciones imprevisibles que nos alteran por igual y que dificultan el proceso de comunicación…o incluso lo hacen más interesante.

En este apartado es donde entra en juego la empatía como aspecto vital para la comunicación, cuando en nuestro trabajo buscamos el cambio de actitud, no debemos centrarnos complementamente en nuestra acción, sino por el contrario en las ideas atrayentes para ese receptor, demostrando un conocimiento previo del mismo, y una preocupación sincera por sus intereses, sus necesidades y sus sentimientos.

Mª Mar Rodríguez Martínez.
Enfermera.

 
A las 26 de marzo de 2009, 19:32 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Estoy completamente de acuerdo con Mª Mar, la empatía es la piedra angular para provocar cambios de actitud. Al intentar ponernos en el lugar del otro tal vez entedamos ciertas conductas no saludables que nuestros pacientes llevan a cabo e incluso podamos descubrir el camino hacia el cambio de actitud en ellos.
Por ejemplo, el consumo de alcohol en jovenes, si nos ponemos en el lugar de que son jóvenes, que salen con sus amigos, quieren ser aceptados en un grupo social, que quieren gustar y que en los fines de semana es su principal forma de relacionarse tal vez posicinándonos en esa óptica encontremos un punto de arranque para buscar y conseguir un cambio de actitud y al mostrarnos empáticos el joven sea más receptivo hacia nosotros.
Creo que lo anterior es solo un ejemplo, y que la empatía funcione como piedra angular para todos los casos, tan solo pasa por apartar nuestros filtros de visión de la realidad y nos situemos en el lugar del otro.

Mª del Mar Vergel Rodríguez. Enfermera.
Hospital de Poniente. El Ejido, Almería

 
A las 27 de marzo de 2009, 10:45 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La empatía, es una palabra muy bonita, pero ¿sabemos lo que significa de verdad empatía en comunicación? Además empatía para cambiar actitudes, la verdad es que se trata, a mi parecer, de una cuestión complicada. Se trata de comprender al otro, y así una vez puestos en su lugar, encontrar un camino hacia el cambio de actitud. Encontré un párrafo sobre liderazgo ( no es de ningún enlace científico ) pero creo que define la empatía y su relación con el cambio de actitud:
"la empatía no consiste en ver las cosas desde el punto de vista de la otra persona y estar de acuerdo con ella. Es la habilidad para llevarse bien con la gente. Es una especie de percepción y de comprensión del comportamiento del otro que conduce a una sensibilidad por sus necesidades y a una flexibilidad para saberlas manejar con justicia y objetividad. Significa comprender al otro, aunque no se esté de acuerdo con él o no se acepten totalmente sus puntos de vista".

Mª del Mar Vergel Rodríguez. Enfermera.
Hospital de Poniente. El Ejido, Almería

 
A las 29 de marzo de 2009, 19:32 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Todo el mundo posee una serie de actitudes que son las encargadas de dirigir y controlar sus tendencias a reaccionar positiva o negativamente ante personas, cosas y situaciones.

De acuerdo con investigaciones realizadas sobre los medios de comunicación y el cambio de actitudes, parece confirmarse la hipótesis de que los medios de comunicación masiva suelen actuar como refuerzo de las actitudes que el gran público, al que se dirigen, tenía antes de emitir los mensajes. Esto es, tienden a realizar cambios de actitudes congruentes. Como consecuencia de ello, los cambios de actitud incongruentes son más difíciles de lograr y necesitan de un "ambiente" muy específico.

Los cambios que se consiguen tienden a modificar las actitudes en un sentido congruente o incongruente, pero rara vez llegan a modificarla totalmente. Esto es, no se suele dar una conversión.

No obstante lo anterior, estas investigaciones han demostrado que los medios de comunicación de masas sí son muy eficaces para crear actitudes en temas en los que la población aún no tenía formadas ningún tipo de actitud.


Se completa dicho artículo en la página Los Hornos.LP.

Mª MERCEDES GARCÍA FERNÁNDEZ
ENFERMERA HOSPITAL PONIENTE. EL EJIDO

 
A las 29 de marzo de 2009, 19:41 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Según un artículo denominado MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y CAMBIO DE ACTITUDES EN CONTRACEPCIÓN, por Manuel Ängel Vázquez Medel, acerca de la incidencia de los medios en la conducta sexual de los jóvenes, inciden más sobre los aspectos negativos que en los positivos de lo afectivo-sexual.
Se habla más de prevenir riesgos y de evitar problemas, que de cómo vivir lo afectivo-sexual de un modo más diverso. complejo, responsable y placentero.
Con frecuencia, los medios de comunicación hacen hincapié sobre los efectos negativos de los métodos anticonceptivos, en lugar de los positivos, "sólo las malas noticias son noticia".

LUIS MAGAÑA HERNÁNDEZ
ENFERMERO HOSPITAL DE PONIENTE EL EJIDO

 
A las 29 de marzo de 2009, 21:45 , Anonymous Anónimo ha dicho...

De acuerdo con lo aportado por Mercedes menos en el ultimo parrafo,no creo que los medios de comunicacion de masas en si, sean los que generan cambios de actitudes.Se ha hablado ampliamente en el foro, sobre como los medios de comunicacion tienen efectos negativos en al poblacion, y confunden a la gente sobre lo que es bueno, saludable, esta de moda o que?. Mas bien si creo, que detras de toda esa informacion, luego esta el PERSONAL SANITARIO y en particular los Enfermeros a los que terminan acudiendo todas estas personas,y sobre las que despejamos dudas y fomentamos esas actitudes positivas para la salud.


Victor M. Barbero Lopez
H. Poniente (El Ejido)
Almeria

 
A las 31 de marzo de 2009, 20:38 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Según un artículo encontrado, cuyo autor es Felìpe Tello, expone que la comunicación, como estrategia, es utilizada para la salud y seguridad de los ciudadanos,siempre y cuando ésta haya sido bien diseñada y corroborada por estudios, y no transmitir información errónea ni que puedad dar lugar a confusión.

Más información en el siguiente enlace: www.c3fe.net

 
A las 31 de marzo de 2009, 20:39 , Anonymous Anónimo ha dicho...

EL MENSAJE ANTERIOR SOY Mª MERCEDES GARCÍA FERNÁNDEZ.
ENFERMERA HOSPITAL PONIENTE.EL EJIDO

 
A las 31 de marzo de 2009, 22:02 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Cambio de actitud

Desde luego que si, la comunicación en salud puede crear un cambio de actitud positiva en la población, pero la barita mágica no existe, en comunicación se han realizado muchos estudios que determinan la mejor manera de hacer de la comunicación una herramienta positiva para todos, pero existen limitaciones que hacen que la pluralidad, diversidad y cultura de la población a la que comunicamos provoquen filtraciones.

Con esto quiero decir que lo que para mí puede producir un cambio de actitud positiva para otros o puede que no lo sea o no producir el cambio que esperamos, así que hay que intentar controlar mucho el proceso y cerciorarnos que elementos de la comunicación hay que variar en determinadas situaciones y contextos.

«La alegría y la tristeza son accidentes del alma; el cuerpo engorda con la alegría y adelgaza con la tristeza.» Henri de Mondeville

Mª Esther Arriola Aguilar
Centro Salud Lorca Sur (Consultorio La Torrecilla)
Lorca - Murcia

 
A las 2 de abril de 2009, 17:39 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Yo quiero añadir un comentario sobre el tema de la vacuna del papiloma que la cosa tiene mandanga. Varias cosas a comentar:
1.- un estudio realizado en australia (anaphylapsis following quadrivalent human papilomavirus vaccination. Julia ML et all. Canadian Medical Journal) basado en casos confirmados, el porcentaje estimado de anafilaxis como consecuencia de la vacuna cuadrivalente del papiloma (gardasil) fue "significativamente superior" al identificado en comparación con otras vacunas proporcionadas a escolares
2.- Una asociacion de mujeres de las islas baleares se ha querellado contra Sanofi-Merk por publicidad ilegal respecto a la vacuna del pailoma. De momento se ha aceptado la querella a tramite.

La cosa me parece muy grave y se deberian tomar medidas, que se pretenda vacunar de forma masiva a todas las adolescentes de españa cuand olos estuidos de eficacia todavia estan en curso sin haber una peidemia y se la citologia baratisima, ¿no seria mas logico trabajar por qur todas las adolescentes de hagan citologias, educacion sexual en las escuelas...?

Sin palabras

Un saludo

Jorge Díaz Sáez
Enfermero
Unidad de hospitalización de maternidad
Hospital de Huercal-Overa (Almería)

 
A las 27 de abril de 2009, 0:28 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La información y la comunicación en salud son fundamentales para la adopción de modos de vida sanos, en forma individual y colectiva. "Dado que el comportamiento humano es un factor primordial en los resultados de salud, las inversiones sanitarias deben centrarse tanto en los comportamientos como en los establecimientos de salud y la prestación de servicios. La solución de los problemas de salud requiere que las personas comprendan y estén motivadas para adoptar o cambiar ciertos comportamientos. Por lo tanto, la comunicación eficaz debe formar parte de cualquier estrategia de inversión sanitaria.
Una estrategia es el programa THAO de prevención de la obesidad infantil, se va ha llevar a cabo en España tras ver los resultados obtenidos en el programa EPODE realizado en Francia; consiste en una experiencia de 5 años con acciones complementarias a familias de alto riesgo de obesidad y por otra parte de definir acciones de prevención de la obesidad a partir del embarazo. Se realizaron talleres temáticos de reflexión y división de experiencias, conferencias y mesa redonda en presencia de personalidades políticas interesadas e implicadas.
Pilar Ortega Uribe
Enfermera
Hospital de Huércal-Overa (Almería)

 
A las 24 de marzo de 2010, 17:36 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Hernández (2008) expuso en la conferencia sobre “La Comunicación Persuasiva” la importancia de ésta comunicación para el cambio de actitudes de forma positiva. Para poder realizar una comunicación persuasiva lo divide de la siguiente manera:

• Con hechos, evidencia y razonamiento (lógica).
• Con credibilidad del emisor (ética).
• Apelando a una emoción básica, a una necesidad, un deseo.

Por ejemplo, la evidencia y el razonamiento (logos) es el tipo de persuasión más común en el ambiente de estudio y de trabajo. Por ello, mediante la comunicación, utilizando una técnica como la comunicación persuasiva, podremos hacer que los demás cambien sus actitudes hacia una forma más positiva.

Por último, hay que tener en cuenta otros aspectos. Kapferer (1978) aportó la necesidad de considerar otros elementos que influirían el cambio de comportamiento, denominados “contingencias situacionales”. En el caso de la modificación de comportamiento parece ser que las variables más importantes serían la inclusión de instrucciones en el mensaje sobre cómo cambiar la conducta, la existencia de recursos de apoyo para el cambio de conducta – especialmente en los hábitos muy arraigados, y la presencia de un medio ambiente favorable, que proporcione el cambio de conducta.

Bibliografía utilizada

- Labrador F, Cruzado JA, Muñoz M. Manual de técnicas de modificación y terapia de conducta. Madrid: Pirámide S.A.; 1993.
- Hernández López N.; “La Comunicación Persuasiva”; Universidad de Puerto Rico – Departamento Empresarial en Español; [acceso el 24 de marzo de 2010] Disponible en: http://www.slideshare.net/Nitza/comunicacion-persuasiva-2-presentation

Miguel Jesús Rodríguez Arrastia
Enfermero. Centro de Estancia Diurna Almería (El Parador - Roquetas de Mar)

 
A las 25 de marzo de 2010, 13:27 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Según J.F. Morales, una de las formas más importantes y difundidas de cambiar las actitudes es a través de la comunicación.

Las aproximaciones a la persuasión de mayor vigencia son:

A) El grupo de investigación de la universidad de Yale.
Según este enfoque, para que un mensaje persuasivo cambie la actitud y la conducta, tiene que cambiar previamente los pensamientos o creencias del receptor del mensaje.

B) La teoría de la respuesta cognitiva.
Cuando un receptor recibe un mensaje persuasivo, compara lo que la fuente dice con sus conocimientos, sentimientos y actitudes previas respecto al tema en cuestión, generando, de esta manera, unas respuestas cognitivas.

C) El modelo heurístico.
Somos persuadidos porque seguimos determinadas reglas heurísticas de decisión que hemos aprendido por experiencia u observación.

D) El modelo de la probabilidad de elaboración.
Modelo elaborado por Petty y Cacioppo (1981), el cual se centra en los procesos responsables del cambio de actitud cuando se recibe un mensaje así como en la fuerza de las actitudes que resultan de tales procesos.

McGuire (1986) propuso un modelo sobre la relación entre características del receptor y susceptibilidad de persuasión. El cambio de actitud viene determinado fundamentalmente por dos procesos: la recepción del mensaje y la aceptación.

Finalmente decir que la distracción influye negativamente sobre el impacto de un mensaje persuasivo; puede predecirse que los niveles de distracción bajos o moderados incrementarán el cambio de actitud, pues reducirán la tendencia a contraargumentar, pero no dañarán seriamente la atención ni la comprensión. En cambio, si la distracción aumenta más allá de este punto, entonces la recepción puede verse afectada y el cambio de actitud disminuir.

Bibliografía Utilizada.
MORALES, J.F, GAVIRIA,E., HUCI,C., LÓPEZ-SÁEZ,M., MARQUÉS, J., MOYA,M., NOUVILAS, E., PÁEZ,D. y POL,E. (1999): Psicología Social. Madrid: McGraw-Hill Interamericana

MERCEDES LIROLA CRIADO.
ENFERMERA.

 
A las 25 de marzo de 2010, 13:30 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Según J.F. Morales, una de las formas más importantes y difundidas de cambiar las actitudes es a través de la comunicación.

Las aproximaciones a la persuasión de mayor vigencia son:

A) El grupo de investigación de la universidad de Yale.
Según este enfoque, para que un mensaje persuasivo cambie la actitud y la conducta, tiene que cambiar previamente los pensamientos o creencias del receptor del mensaje.

B) La teoría de la respuesta cognitiva.
Cuando un receptor recibe un mensaje persuasivo, compara lo que la fuente dice con sus conocimientos, sentimientos y actitudes previas respecto al tema en cuestión, generando, de esta manera, unas respuestas cognitivas.

C) El modelo heurístico.
Somos persuadidos porque seguimos determinadas reglas heurísticas de decisión que hemos aprendido por experiencia u observación.

D) El modelo de la probabilidad de elaboración.
Modelo elaborado por Petty y Cacioppo (1981), el cual se centra en los procesos responsables del cambio de actitud cuando se recibe un mensaje así como en la fuerza de las actitudes que resultan de tales procesos.

McGuire (1986) propuso un modelo sobre la relación entre características del receptor y susceptibilidad de persuasión. El cambio de actitud viene determinado fundamentalmente por dos procesos: la recepción del mensaje y la aceptación.

La distracción influye negativamente sobre el impacto de un mensaje persuasivo; puede predecirse que los niveles de distracción bajos o moderados incrementarán el cambio de actitud, pues reducirán la tendencia a contraargumentar, pero no dañarán seriamente la atención ni la comprensión. En cambio, si la distracción aumenta más allá de este punto, entonces la recepción puede verse afectada y el cambio de actitud disminuir.

Bibliografía Utilizada.
MORALES, J.F, GAVIRIA,E., HUCI,C., LÓPEZ-SÁEZ,M., MARQUÉS, J., MOYA,M., NOUVILAS, E., PÁEZ,D. y POL,E. (1999): Psicología Social. Madrid: McGraw-Hill Interamericana

MERCEDES LIROLA CRIADO.
ENFERMERA.

 
A las 29 de marzo de 2010, 16:43 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Estoy de acuerdo con lo que opinan mis compañeros, sin duda la comunicación en salud puede crear cambios en la población de forma que tengan una actitud positiva. Creo que deberíamos trabajar más este aspecto dentro del ámbito sanitario. Buscando información he encontrado un artículo muy interesante en el cual se expone un proyecto que se pretende llevar a cabo para la tuberculosis. En concreto este proyecto se llama “Plan de Intervención Comunicativa Informativa-Educativa y Prevención de la tuberculosis” en el que se defiende que en este tipo de situaciones la intervención de comunicación para la salud tiende a lograr cambios en los conocimientos, actitudes y comportamientos de la población, motivando comportamientos preventivos para asegurar el bienestar de la familia y la comunidad, a través de una eficaz intervención comunicacional.

Este tipo de intervenciones se deberían llevar a cabo de forma más amplia, y no quedarse en meros proyectos, ya que con una buena comunicación en salud podríamos conseguir resultados importantes en la población, de manera que obtuviéramos un beneficio importante, tanto las personas a las que va dirigida dicha comunicación como para los que la establecen.

Plan de Intervención Comunicativa Informativa-Educativa y Prevención de la Tuberculosis. Febrero 2009. Disponible en URL: http://www.minsa.gob.pe/diresamoquegua/comuni/P_TBC.pdf

Verónica Márquez Hernández.
Enfermera con beca en áreas de conocimiento deficitarias. Departamento de Enfermería. UAL.

 
A las 29 de marzo de 2010, 19:16 , Anonymous Anónimo ha dicho...

El tema sobre si la comunicación cambia conductas en la sociedad de manera positiva y/o negativas, es muy debatido. Aquí pongo una opinión al respecto:

La información es necesaria para conocer sobre un hecho. Pero la información no es suficiente para el cambio de la conducta, al menos en muchos casos. Ejemplos bien claros los tenemos con el tema del tabaco. Los profesionales sanitarios son los que mejor conocen los efectos negativos que fumar tiene en la salud. Lo observan a diario en sus pacientes y muchos de ellos mueren a lo largo de su vida profesional debido directamente a las consecuencias de fumar cigarrillos.

Ejemplo como el anterior, en el sentido de que el cambio de conducta es difícil, de que no se produce por aquellas personas que tenían que ser las que condujesen activamente dicho cambio, junto con el hecho de que tenemos la tecnología adecuada para producir dicho cambio, nos hace plantearnos la pregunta esencial en este tema: si conocemos qué conductas se deben cambiar, si hay consenso sobre las mismas, si tenemos la tecnología para hacerlo, ¿por qué no se produce el cambio de modo rápido y las personas no toman un claro papel activo para cambiar conductas no saludables por conductas saludables?

Bayés (1985, 1991), basándose en el análisis experimental del comportamiento, en los principios del aprendizaje tan estudiados por la psicología, y refiriéndose a por qué las personas no hacen lo que debieran sobre conductas que claramente le son nocivas para la salud, las personas no se comportarían saludablemente debido fundamentalmente a:

1) Por el carácter placentero (reforzante) de la mayor parte de las estimulaciones que siguen a muchos comportamientos nocivos, así como a la inmediatez de sus efectos.
2) Por lo dilatado del tiempo que, normalmente, separa la práctica de los comportamientos nocivos, de la aparición de la enfermedad en su estadio clínico diagnosticable.
3) Por el hecho de que mientras las estimulaciones carcinógenas proporcionan siempre, o casi siempre, una satisfacción real e inmediata, la aparición del cáncer o de otros efectos nocivos son remotas y poco probables.
4) El convencimiento del poder sin límites de la medicina y de su tecnología para solucionarnos cualquier problema que podamos llegar a padecer.
5) Las barreras culturales que impiden el cambio hacia hábitos saludables.
6) El cambio como un proceso cíclico y lento más que rápido y lineal.


Bibliografía utilizada:

Asociación Latinoamericana de Psicología de la Salud. Sede web [www.alapsa.org]. “¿Es posible realmente conseguir la promoción de estilos de vida saludables o es actualmente una utopía? [Acceso el 29 de Marzo de 2010][Aproximadamente 5 pantallas]. Disponible en: http://www.alapsa.org/detalle/05/10.HTM

Carmen Ropero Padilla
Enfermera de Centro de Día en Aguadulce(Almería).

 
A las 2 de abril de 2010, 22:30 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En mi opinión , la comunicación en salud si puede creae un cambio de actitud positiva en la población, pero partiendo de la base de que esa población sea receptiva a esa información que se les da.
La sociedad de nuestros días está cada vez mejor informada y demanda más conocimientos siendo un o de los temas de mayor intertés, la salud, por ello comunicar en salud ayuda a establecer una relación entre el personal sanitario y pacientes o población en general que hace más fácil conseguir ese cambio de actitud positiva que buscamos.
La comunicación en salud y el propio interés de la población ayudan a conseguir esa actitud positiva , pero no siempre se consigue , es una ayuda más.

Elizabeth Esteo Cano.
Enfermera Hospital de Poniente.

 
A las 4 de abril de 2010, 20:49 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Yo considero como opinan mis compañeros que por supuesto puede producir un cambio de actitud en salud de la población la comunicación, pero tenemos que tener en cuenta que tipo de información estamos proporcionando y aún más a quien se la proporcionamos, pues en muchos casos, nuestra comunicación no es efectiva pues o tenemos mucho en cuenta a quienes dirigimos esta, ni su vocabulario que en ocasiones puede ser incomprensible por una persona fuera del ámbito de la salud. También tiene que ser una comunicación cercana y que la comunidad las aplique a su vida diaria por ello debemos profundizar y hacer llegar el comunicado a quienes pretendemos, aunque hoy día se esta teniendo mucho en cuenta sobre todo en los medios de comunicación masivos como prevención de tabaquismo, embarazos etc. Considero que este tema esta siendo bastante tratado hoy día pues las investigaciones consideran que con una buena comunicación se producen cambios de actitudes, por ello pienso que hoy día es una meta de futuro el realizar una comunicación acertada y adecuada y esta siendo estudiado por muchos investigadores.
Irene Martínez Martínez.
Enfermera
Estudio Master en ciencias de enfermería

 
A las 7 de abril de 2010, 17:41 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Como habéis dicho compañeros, la comunicación es vital para producir un cambio de actitud, estoy de acuerdo con Miguel es que además de informar sobre este cambio de actitud saludable también se deben dar una pautas de como hacerlo, proporcionar recursos de apoyo y facilitar el apoyo del medio.
Sin embargo, en los problemas de salud más importantes en nuestra sociedad como podría ser el tabaquismo, estos factores se dan. Todo el mundo saber que quien fuma puede morir y seguramente conoce a alguien que haya muerto por esto, existen medidas de apoyo para dejar de fumar; consultas de apoyo especificas, medicación que ayuda a disminuir la ansiedad provocada por la falta de nicotina, existen cada vez mas zonas sociales en las que no esta permitido fumar...en fin, según las teorías que exponéis, en este caso, deberíamos encontrarnos ante una comunicación efectiva para cambiar actitudes, siendo en realidad bastante menos eficaz de lo que se pretendiese.
En mi opinión, la comunicación en salud es una herramienta vital para el cambio de actitudes, pero es mucho más efectiva para prevenir la adopción de malas actitudes que para cambiarlas.

Cristina Pérez Aparicio
Enfermera. Máster Ciencia Enfermera. Almería.

 
A las 7 de abril de 2010, 18:47 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Como habéis dicho compañeros, la comunicación es vital para producir un cambio de actitud, estoy de acuerdo con Miguel es que además de informar sobre este cambio de actitud saludable también se deben dar una pautas de como hacerlo, proporcionar recursos de apoyo y facilitar el apoyo del medio.

Sin embargo, en los problemas de salud más importantes en nuestra sociedad como podría ser el tabaquismo, estos factores se dan. Todo el mundo saber que quien fuma puede morir y seguramente conoce a alguien que haya muerto por esto, existen medidas de apoyo para dejar de fumar; consultas de apoyo especificas, medicación que ayuda a disminuir la ansiedad provocada por la falta de nicotina, existen cada vez mas zonas sociales en las que no esta permitido fumar...en fin, según las teorías que exponéis, en este caso, deberíamos encontrarnos ante una comunicación efectiva para cambiar actitudes, siendo en realidad bastante menos eficaz de lo que se pretendiese.

En mi opinión, la comunicación en salud es una herramienta vital para el cambio de actitudes, pero es mucho más efectiva para prevenir la adopción de malas actitudes que para cambiarlas.



Cristina Pérez Aparicio

Enfermera. Máster Ciencia Enfermera. Almería.

 
A las 8 de abril de 2010, 20:14 , Anonymous Anónimo ha dicho...

A mi comentario anterior, querría añadir lo comentado en los apuntes de clase del primer bloque, en los que, nos dicen que, el cambio de conducta viene dado por una comunicación efectiva acompañada de una intervención social y politica.
Quizás, la ley antitabaco, que si no me equivoco sale en junio, en la cual, se prohibe fumar en todos los establecimientos públicos, sirva como ayuda politica y social para el cambio de actitud necesario en este grave problema.

Cristina Pérez Aparicio
Enfermera. Máster Ciencia de la Enfermería

 
A las 8 de abril de 2010, 23:08 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Para las personas la comunicación eficaz en salud puede ayudar a crear conciencia de
riesgos para la salud y las soluciones, proporcionar la motivación y las habilidades necesarias para reducir estos riesgos, ayudarles a encontrar el apoyo de otras personas en situaciones similares, y afectar o reforzar actitudes.
En la adopción de un cambio de conducta determinado, los individuos tienen que tener un sentido personal o autoeficacia, de que ellos pueden realmente desempeñar el cambio de conducta deseado, incluso, de cara a varias circunstancias o barreras que pueden dificultar la adopción del cambio e implementarlo. A menos que la gente crea que puede ejercer algún tipo de control sobre la conducta de salud, tendrían poca iniciativa para actuar o perseverar de cara a las circunstancias.
La conducta de salud, también es afectada por los resultados que la gente espera de sus acciones. Estos resultados incluyen efectos físicos, costos sociales, beneficios y reacciones auto-evaluativas, ya sean positivas o negativas, que un individuo puede esperar de sus conducta.
La comunicación en salud sola, sin embargo, no puede cambiar los problemas sistémicos relacionados con la salud, tales como la pobreza, la degradación del medio ambiente, o la falta de acceso a la salud. Pero actividades de comunicación bien diseñadas ayudarían a las personas a comprender mejor sus propias necesidades para que puedan tomar las medidas adecuadas para maximizar la salud.

Bibliografía:
Health comunication overview


Tania Segura Guillén
Enfermera

 
A las 15 de abril de 2010, 12:47 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La Comunicación en salud mediante los mensajes persuasivos tiene un papel importante en el cambio de aptitudes y creencias como así lo demuestran las teorías del aprendizaje.

Modelo de Creencias sobre la Salud (MCS). Promover hábitos de salud positivos y persuadir a la gente de que son susceptibles a enfermedades graves y de que existen medidas eficaces a su alcance.
La Teoría de la Acción Razonada y Planificada (TAR/TAP) para conseguir cambios en la conducta tiene que haber cambios en las actividades hacia las conductas y convencer (persuadir) a las personas de que tales cambios serán bien vistos por los demás.

Según varios estudios de Houland demuestran que la gente responden a la persuasión y a los procesos que están en ellas implicados.

La eficacia depende fundamentalmente del efecto que produzcan en el receptor los elementos clave.

Greenuval 1968Treeholm 1989 “Los receptores no son persuadidos por la fuente o el mensaje si no por sus propias respuestas cognitivas ante lo que la fuente y el mensaje dicen.
Llamadas informativas (Mcguire):
- atención al mensaje.
- Comprensión
- Aceptación
- Actuación

1- Fuente persuasiva ( credibilidad, atractivo, poder, semejanza con el receptor)
2- Los mensajes deben exponer de forma explicita y clara las condiciones, no dejar que la gente extraiga sus propias conclusiones ( Bisop 1994) y los argumentos fundamentales deben exponerse al principio o al final ( Benoit 1995)
Tipos:
- Unilaterales ( Audencia poco instruida ( Petty y Caccioppo 1981))
- Bilaterales ( Bien informados Bisop 1994).
- Información estadística o basada en ejemplos ( esta es mas importante Taylor y Thompson 1982)
- Racionales/ emotivos.
Miedo/amenaza la posición admitida es que aumenta la intensidad del miedo suscitado (miedo percibido por la audencia McGuire 1969 es diferente al miedo del mensaje). Aumenta la eficacia del mensaje persuasivo ( Boster Mongean 1984.
Según Bishop (1994) Las apelaciones al miedo fracasan porque no se tienen en cuenta las 4 condiciones.
3- El receptor :
McGuire (1968) afirma que el cambio de aptitud va determinado por dos procesos:
- Recepción del mensaje
- Aceptación del mismo
La inteligencia y la autoestima producen efectos contrarios sobre cada uno de estos procesos.

Por lo que la persuasión tiene un papel importante en el cambio de aptitudes/ creencias pero la relación entre actitud y conducta arrojan resultados bastantes complejos ( Ajzen 1989)

Según Bishop 1994 se puede afirmar que las actitudes tienen mayor probabilidad de influir en la conducta de salud cuando:
a) Están basadas en la experiencia directa
b) Son fácilmente asequibles.
c) Son relevantes para el sujete
d) Son consistentes o al menos no contraindicatorias con las creencias normativas del sujeto.

El cambio de la actitud y creencia no cambia la conducta por si solo porque no proporcionan las habilidades para alterar y mantener el cambio de conducta. Para conseguir ese cambio en la conducta, el cambio de las aptitudes y creencias tiene que estar complementado por los principios de las teorías del aprendizaje (Apuntes psicología aplicada a la salud tema 2 pg.19 curso 2009-2010). Esto puede explicar el que el mensaje persuasivo cambie la actitud de la población pero no haya cambio en la conducta.

De modo resumido, la comunicación en salud si que puede crear un cambio en la Actitud en la población siempre y cuando el mensaje sea eficaz, el receptor lo acepte y el emisor sea persuasivo

Ana Isabel Saldaña Hernández.
Enfermera.
Master en ciencias de la Salud.
Almería.

 
A las 15 de abril de 2010, 23:33 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Ana Isabel Saldaña Hernández
Enfermera
Master Ciencias de Enfermeria
Almeria

 
A las 16 de abril de 2010, 12:49 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Por supuesto que estoy deacuerdo en que una correcta comunicación sanitaria posibilitará un cambio de actitud positiva en la sociedad.
Por ejemplo un caso práctico de la asignatura de bioética la cual ya ha sido impartida nos expone un caso en el cual un hombre tiene que ser intervenido quirúrgicamente debido a su enfermedad para una mejora de ésta. Cuando se le proporciona el consentimiento informado al paciente, se utilizan muchos tecnicismos, vocablos y no de adapta el lenguaje al nivel cultural del paciente conllevando esto a una negativa de dicha cirugía por desconocimiento del proceso, Dx, evolución etc
debido a la incertidumbre que invade a este hombre como consecuencia no de realizarse la cirugía, acude a su médico de cabecera para conseguir una mayor y mejor información.
Como observamos una mala comunicación sanitaria puede conllevar a una actitud negativa por parte del receptor y no una actitud positiva, pudiendo conseguir lo contrario con una adecuada COMUNICACIÓN.

INMACULADA LÓPEZ CALER
1º MASTER CIENCIAS DE LA ENFERMERÍA

 
A las 24 de abril de 2010, 0:50 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Hasta ahora todos los comentarios de los compañeros hemos coincidido en que una comunicación bien dirigida en salud puede crear un cambio de actitud positiva en la población sobre la que se desea influir. Y que la Educación para la Salud no es igual a Información. La mera información sobre los riesgos o los factores protectores tiene a veces pocas posibilidades de influencia en el fomento de los comportamientos saludables de la persona, además es necesario propiciar la autorregulación de la conducta a través de la participación activa de la población vulnerable a la que va dirigida el cambio de actitud. Existen muchos otros factores influyentes, como la imitación de conductas relacionadas con la salud observadas en médicos y enfermeras/os y se deberían tener en cuenta las propuestas sugeridas por el propio paciente al que se le ofrece información al desear implementar un programa de cambio de actitud positiva o promoción para la salud.
Según Choque Larrauri (2005), la educación para la salud es un proceso de desarrollo del fomento de la motivación, las habilidades personales y la autoestima, necesarias para adoptar medidas destinadas a mejorar la salud. La educación para la salud incluye no sólo la información relativa a las condiciones sociales, económicas y ambientales que influyen en la salud, sino también la que se refiere a los factores de riesgo y comportamientos de riesgo.
Además “la educación para la salud es un proceso planificado y sistemático de comunicación y de enseñanza aprendizaje orientado a hacer fácil la adquisición, elección y mantenimiento de las prácticas saludables y hacer difíciles las prácticas de riesgo” (Costa Cabanillas, 2000).

Bibliografía consultada:
- Choque Larrauri (2005). Comunicación y educación para la promoción de la salud. En http://www.razonypalabra.org.mx/libros/libros/comyedusalud.pdf
- COSTA CABANILLAS M, (2000): “Educación para la Salud”:. Barcelona, Editorial Pirámide.

Francisco A. Vega Ramírez.
Máster Ciencia de la Enfermería. Universidad de Almería

 
A las 24 de abril de 2010, 15:45 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Pienso que la comunicación en general crea un cambio de actitud en la población a la que va dirigida, es por eso la gran importancia que ha alcanzado hoy en día, y la cantidad de dinero que mueve, y en particular la publicidad en materia de salud, no va a ser menos, produce en mayor o menor medida unos cambios de actitud en aquellas personas a las que va dirigida.
En la información que he encontrado al respecto se pone de manifiesto que la comunicación eficaz en materia de salud puede ayudar a crear conciencia de los riesgos sanitarios y sus soluciones, proporcionando la motivación y las habilidades necesarias para reducir esos riesgos, ayudando a las personas a encontrar el apoyo de otras personas en situaciones similares, y afectando o reforzando actitudes. La comunicación en salud también puede incrementar la demanda de los servicios de salud adecuados y la disminución para los servicios de salud inadecuados. Para la comunidad, la comunicación en salud se puede utilizar para influir en la agenda pública, abogar por políticas y programas, promover cambios positivos tanto ambientales como socioeconómicos, mejorar la prestación de la salud pública y los servicios de cuidados de salud, y fomentar las normas sociales que benefician la salud y la calidad de vida.
El interés por entender lo que motiva a las personas a adoptar o no adoptar comportamientos que mejorarán su calidad de vida ha sido un tema de investigación para muchas disciplinas desde los años setenta. Entre las teorías usadas con frecuencia para explicar este proceso se encuentran las relacionadas con los modelos de las etapas del cambio de comportamiento y las teorías de la persuasión, que pueden aplicarse a distintas culturas y a distintos comportamientos relacionados con la salud.
Las teorías o los modelos del cambio de comportamiento postulan que la adopción de comportamientos sanos es un proceso en el cual los individuos avanzan, a través de diversas etapas, hasta que el nuevo comportamiento se convierta en parte de la vida diaria. Los modelos recalcan que los mensajes y programas transmitidos por los medios de comunicación son más eficaces en las etapas iniciales, aunque las comunicaciones interpersonales y las redes comunitarias de apoyo social son sumamente importantes durante las etapas posteriores.
Los programas de comunicación para la salud han mostrado gran eficacia en algunos proyectos. Muchos países han aplicado con éxito la comunicación para la salud para lograr una cobertura elevada de vacunación, controlar el cólera y alcanzar otras metas de salud pública. (Gloria A. Coe 1998)
La información y la comunicación en salud son fundamentales para la adopción de modos de vida sanos, en forma individual y colectiva. "Dado que el comportamiento humano es un factor primordial en los resultados de salud, las inversiones sanitarias deben centrarse tanto en los comportamientos como en los establecimientos de salud y la prestación de servicios. La solución de los problemas de salud requiere que las personas comprendan y estén motivadas para adoptar o cambiar ciertos comportamientos. Por lo tanto, la comunicación eficaz debe formar parte de cualquier estrategia de inversión sanitaria" (Communicating for Behavior Change: A Tool Kit for Task Managers, Banco Mundial).

María del Mar López Rodríguez
1º Máster de Ciencias de la Enfermería.

 
A las 25 de abril de 2010, 16:21 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Pienso que la comunicación en general crea un cambio de actitud en la población a la que va dirigida, es por eso la gran importancia que ha alcanzado hoy en día, y la cantidad de dinero que mueve, y en particular la publicidad en materia de salud, no va a ser menos, produce en mayor o menor medida unos cambios de actitud en aquellas personas a las que va dirigida.
En la información que he encontrado al respecto se pone de manifiesto que la comunicación eficaz en materia de salud puede ayudar a crear conciencia de los riesgos sanitarios y sus soluciones, proporcionando la motivación y las habilidades necesarias para reducir esos riesgos, ayudando a las personas a encontrar el apoyo de otras personas en situaciones similares, y afectando o reforzando actitudes. La comunicación en salud también puede incrementar la demanda de los servicios de salud adecuados y la disminución para los servicios de salud inadecuados. Para la comunidad, la comunicación en salud se puede utilizar para influir en la agenda pública, abogar por políticas y programas, promover cambios positivos tanto ambientales como socioeconómicos, mejorar la prestación de la salud pública y los servicios de cuidados de salud, y fomentar las normas sociales que benefician la salud y la calidad de vida.
El interés por entender lo que motiva a las personas a adoptar o no adoptar comportamientos que mejorarán su calidad de vida ha sido un tema de investigación para muchas disciplinas desde los años setenta. Entre las teorías usadas con frecuencia para explicar este proceso se encuentran las relacionadas con los modelos de las etapas del cambio de comportamiento y las teorías de la persuasión, que pueden aplicarse a distintas culturas y a distintos comportamientos relacionados con la salud.
Las teorías o los modelos del cambio de comportamiento postulan que la adopción de comportamientos sanos es un proceso en el cual los individuos avanzan, a través de diversas etapas, hasta que el nuevo comportamiento se convierta en parte de la vida diaria. Los modelos recalcan que los mensajes y programas transmitidos por los medios de comunicación son más eficaces en las etapas iniciales, aunque las comunicaciones interpersonales y las redes comunitarias de apoyo social son sumamente importantes durante las etapas posteriores.
Los programas de comunicación para la salud han mostrado gran eficacia en algunos proyectos. Muchos países han aplicado con éxito la comunicación para la salud para lograr una cobertura elevada de vacunación, controlar el cólera y alcanzar otras metas de salud pública. (Gloria A. Coe 1998)
La información y la comunicación en salud son fundamentales para la adopción de modos de vida sanos, en forma individual y colectiva. "Dado que el comportamiento humano es un factor primordial en los resultados de salud, las inversiones sanitarias deben centrarse tanto en los comportamientos como en los establecimientos de salud y la prestación de servicios. La solución de los problemas de salud requiere que las personas comprendan y estén motivadas para adoptar o cambiar ciertos comportamientos. Por lo tanto, la comunicación eficaz debe formar parte de cualquier estrategia de inversión sanitaria" (Communicating for Behavior Change: A Tool Kit for Task Managers, Banco Mundial).

María del Mar López Rodriguez
1º Máster de Ciencias de la Enfermería

 
A las 28 de abril de 2010, 7:54 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Queridos compañeros,
Esta mañana he encontrado un artículo muy actual en la revista de Atención Primaria Volumen 42, mayo 2010, que puede ser muy interesante para formarse una idea de las dificultades que en la actualidad existen para realizar entrevistas centradas en el paciente en las consultas de A.P.
Las ideas principales de éste son:
_ La intervención de los pacientes en la toma decisiones compartida (TDC) es poco frecuente en las consultas de los médicos.
_ Falta por consensuar cuales son los elementos necesarios que definen la TDC.
_ Se precisa formación en aptitudes de entrevista clı´nica centrada en el paciente así como en favorecer la participación del paciente en la TDC.
_ Existen todavía pocos cuestionarios validados que evalúen la TDC en las consultas. La escala CICAA- Decisión es la primera desarrollada en nuestro país y ha demostrado adecuados índices psicométricos.

Toma de decisiones compartidas en la consulta: de la necesidad a la realidad
Paginas 264-265
Josep M. Bosch Fontcuberta


Francisco Vega Ramírez
Máster Ciencia de la Enfermería. Universidad de Almería

 
A las 28 de abril de 2010, 22:07 , Anonymous Anónimo ha dicho...

¿Piensas que la comunicación en salud puede crear un cambio de actitud positiva en la población?
En el dia a dia de nuestra labor sanitaria, en concreto en el ámbito de atención primaria donde desarrollo mi vida laboral, es imprescindible disponerse a llevar a cabo una comunicación efectiva e interactiva con el usuario que acude a demandar asistencia sanitaria.
Estoy convencida de que la educación sanitaria puede activarse en cualquier momento. No tenemos que esperar a tener al usuario encasillado en los distintos programas de salud que ofertamos, sino que un consejo debe darse sobre cualquier aspecto negativo que observemos, suceptible de cambio hacia una conducta saludable.
El proceso continuado de la educación sanitaria pienso que forma parte de la comunicación saludable.
Como he referido, la comunicación saludable, que comporta en muchos casos, dar un consejo saludable, no debe estar “encorsetado” en un ámbito concreto como por ejemplo durante el desarrollo de la consulta programada, sino que el profesional sanitario puede y debe insertar una adecuada comunicación siempre que detecte un aspecto negativo que implique un riesgo para la salud de la población.
El cambio hacia actitud positiva o saludable estoy segura que se obtiene mediante una comunicación adecuada. Asi mismo sé, que si las casas comerciales utilizan esta herramienta mediante la propagacion para manipular a las masas, con fines lucrativos, mediante la propagacion de mensajes o publicidad negativa que han hecho peligrar en muchos casos la de salud de la población.

Mª Carmen Ruiz Pavón
Enfermera Atencion Primaria, Córdoba.

 
A las 29 de abril de 2010, 22:01 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La comunicación sanitaria tiene como fin último promover un cambio de conducta a través de la educación sanitaria, que es el medio por el que los profesionales intentan un cambio en los hábitos de vida no saludables. La educación sanitaria es un proceso dirigido a promover estilos de vida saludables (hábitos, costumbres, comportamientos) a partir de las necesidades específicas del individuo, familia o comunidad. Desde este punto de vista, la educación sanitaria comprende un conjunto de actividades educativas desarrolladas en procesos formales e informales, que ejecutan permanentemente (educación continua) todos los actores, como parte de las actividades institucionales; no se limita a la transmisión puntual de mensajes mediante charlas o demostraciones.

A partir de esta definición se ven los puntos indispensables que se dan para establecer una educación sanitaria a un individuo:

- INFORMACIÓN. Donde se aportan los conocimientos necesarios derivados de una conducta saludable; mejorar los estilos saludables y cambiar no saludables. Importante pero no suficiente.
- ACCIÓN. Se trata que el usuario lleve a cabo un cambio de actitud, un cambio en sus estilos de vida.
- REFUERZO. Una vez que la persona ha pasado a la acción hay que reforzar la actitud mediante una posición reflexiva sobre las mejoras alcanzadas en su estilo de vida y evitar, por tanto, su recaída.

Por tanto, la comunicación que se realiza con el paciente que acude a nuestro lugar de trabajo, no solo puede producir un cambio de actitud positiva, sino que es su fin último, a través de la educación sanitari a que se presta. Debe ser en nuestro día a día parte necesaria de nuestro trabajo.

Página web: www.who.int

María Povedano Jiménez.
Máster Ciencias de la Enfermería.

 
A las 29 de abril de 2010, 22:24 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La comunicación sanitaria tiene como fin último promover un cambio de conducta a través de la educación sanitaria, que es el medio por el que los profesionales intentan un cambio en los hábitos de vida no saludables. La educación sanitaria es un proceso dirigido a promover estilos de vida saludables (hábitos, costumbres, comportamientos) a partir de las necesidades específicas del individuo, familia o comunidad. Desde este punto de vista, la educación sanitaria comprende un conjunto de actividades educativas desarrolladas en procesos formales e informales, que ejecutan permanentemente (educación continua) todos los actores, como parte de las actividades institucionales; no se limita a la transmisión puntual de mensajes mediante charlas o demostraciones.

A partir de esta definición se ven los puntos indispensables que se dan para establecer una educación sanitaria a un individuo:

- INFORMACIÓN. Donde se aportan los conocimientos necesarios derivados de una conducta saludable; mejorar los estilos saludables y cambiar no saludables. Importante pero no suficiente.
- ACCIÓN. Se trata que el usuario lleve a cabo un cambio de actitud, un cambio en sus estilos de vida.
- REFUERZO. Una vez que la persona ha pasado a la acción hay que reforzar la actitud mediante una posición reflexiva sobre las mejoras alcanzadas en su estilo de vida y evitar, por tanto, su recaída.

Por tanto, la comunicación que se realiza con el paciente que acude a nuestro lugar de trabajo, no solo puede producir un cambio de actitud positiva, sino que es su fin último, a través de la educación sanitari a que se presta. Debe ser en nuestro día a día parte necesaria de nuestro trabajo.

Página web: www.who.int

María Povedano Jiménez.
Máster Ciencias de la Enfermería.

 
A las 30 de abril de 2010, 23:55 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Comunicación y salud son dos conceptos que están íntimamente relacionados. La comunicación es la herramienta fundamental en la Eps. La comunicación en salud es algo que tiene mucha más importancia de la que los profesionales sanitarios le hemos dado hasta ahora. Sobre todo los enfermeros, estamos constantemente comunicándonos y que el contenido del mensaje que envía el profesional cree un cambio de actitud positiva en la población depende del que emita el mensaje. Hay que trabajar mucho la manera de resultar convincentes y de propiciar el cambio de manera que la población crea que el cambio viene de él mismo porque sus creencias y valores son los que van a llevar definitivamente a un cambio en la actitud. El ámbito en el que más podemos trabajar, claramente, es en el de atención primaria, donde podemos usar la comunicación en la educación para la salud junto con otras herramientas como la movilización social y la educación a través de los ámbitos de desarrollo como son las políticas públicas, los espacios comunitarios y los servicios de salud. El cambio de actitud positiva en la población ha de comenzar por el cambio de actitud en los profesionales sanitarios y empezar a confiar en el poder que puede llegar a tener la comunicación en los cambios de actitudes. El poder de la comunicación dependerá de las manos en las que se encuentre la información y para ello es necesaria una formación específica de los profesionales en comunicación, sobre todo aquellos que pudiendo ser precursores directos de los cambios de actitudes se limitan a emitir un diagnóstico.

Linebarger DL, Piotrowski JT. Evaluating the educational potential of health PSAs with preschoolers. J Adolesc Health. 2000 Aug;27(2 Suppl):73-6.
Teresa Lopezosa Estepa
1ºMáster Ciencias de Enfermería.

 
A las 1 de mayo de 2010, 0:00 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Comunicación y salud son dos conceptos que están íntimamente relacionados. La comunicación es la herramienta fundamental en la Eps. La comunicación en salud es algo que tiene mucha más importancia de la que los profesionales sanitarios le hemos dado hasta ahora. Sobre todo los enfermeros, estamos constantemente comunicándonos y que el contenido del mensaje que envía el profesional cree un cambio de actitud positiva en la población depende del que emita el mensaje. Hay que trabajar mucho la manera de resultar convincentes y de propiciar el cambio de manera que la población crea que el cambio viene de él mismo porque sus creencias y valores son los que van a llevar definitivamente a un cambio en la actitud. El ámbito en el que más podemos trabajar, claramente, es en el de atención primaria, donde podemos usar la comunicación en la educación para la salud junto con otras herramientas como la movilización social y la educación a través de los ámbitos de desarrollo como son las políticas públicas, los espacios comunitarios y los servicios de salud. El cambio de actitud positiva en la población ha de comenzar por el cambio de actitud en los profesionales sanitarios y empezar a confiar en el poder que puede llegar a tener la comunicación en los cambios de actitudes. El poder de la comunicación dependerá de las manos en las que se encuentre la información y para ello es necesaria una formación específica de los profesionales en comunicación, sobre todo aquellos que pudiendo ser precursores directos de los cambios de actitudes se limitan a emitir un diagnóstico.

Linebarger DL, Piotrowski JT. Evaluating the educational potential of health PSAs with preschoolers. J Adolesc Health. 2000 Aug;27(2 Suppl):73-6.
Teresa Lopezosa Estepa
1ºMáster Ciencias de Enfermería.

 
A las 7 de mayo de 2010, 22:50 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La enfermedad es ante todo un hecho social: su naturaleza y distribución son distintas según las épocas, las sociedades y las condiciones sociales. En nuestra epoca actual, los profesionales de la salud tienen un rol perfectamente definido como agentes modificadores de actitudes. Sin embargo, considero que para que esto sea posible la comunicacion no puede conventirse en un objeto de "castigo" o de rechazo por los malos habitos, teniendo que utilizar herramientas o perspectivas positivas para realizar habitos de vida protectores de salud.
Quizas pues sea mas beneficioso y reforzante a largo plazo (que es lo mas importante) que el individuo participe de actividades que mejoren su salud. Por eso antepondria siempre que "caminando mejora tu salud y previene problemas coronarios" a frases como "dejas de fumar o te moriras antes"

Antonio Rico Cano
1º Master Ciencias de Enfermeria

 
A las 4 de noviembre de 2010, 20:43 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Por supuesto que creo que la comunicación en salud puede crear un cambio de actitud positiva en la población , pero siempre que dicha comunicación sea efectiva y dada del modo correcto.
Pero, cuando tratamos a un paciente en la consulta, o en el hospital, ¿cómo sabemos si la comunicación está siendo efectiva? La respuesta para mi es sencilla: NO LO SABEMOS. Y no lo sabemos porque no estamos preparados ni formados para ello. El tema de la comunicación es algo que se queda corto en los planes de estudios actuales.
También, bajo mi punto de vista, el saber comunicar es algo que puede aprenderse pero que a la vez es innato en cada persona. No creo que todos acabemos comunicándonos por igual, aunque recibamos la misma formación.
Dejando a un lado esta reflexión, me parece interesante preguntarnos algo: ¿ sabemos comunicarnos entre nosotros, como profesionales de la sanidad?
Muchas veces he observado que cada profesional tiene una opinión, una manera de trabajar distinta, muchas veces contradictoria con la del compañero, que acabamos transmitiendo a nuestros pacientes. No podemos pretender cambiar hábitos no saludables de una persona, si cada uno de nosotros decimos algo diferente al paciente, sin consensuarlo entre nosotros antes. Con esta actitud lo único que conseguimos es que el paciente siga las indicaciones, del que más simpático le parezca, el más antiguo, etc
Por todo esto, creo que la mejor manera de conseguir un cambio de actitud positivo en el paciente con la comunicación es:
- formándonos para ello
- comunicándonos mejor entre todo el equipo multidisciplinar que atiendo al paciente

ISABEL ROSA TRABALÓN FLORES
ENFERMERA CLÍNICA MEDITERRÁNEO. ALMERÍA

 
A las 7 de noviembre de 2010, 0:53 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Esta claro que una comunicación positiva puede hacer cambiar a la población, pero creo que es fundamental tener en cuenta a quien va dirigida dicha comunicación, es decir, si se quiere hacer llegar a un grupo grande de publico ó es una comunicación personal tipo consulta de crónicos ó a nivel hospitalario enfermera-paciente pues es tan importante:
la forma ; es el ejemplo de las campañas de trafico ,lo que se pretende es disminuir a toda costa el numero de accidentes en la carretera y se ha comprobado que cuanto más cruda es la campaña más efecto logra en el publico.
aquello que decimos; nuestro lenguaje debe ser adaptado a nuestro receptor es la única garantía de adhesión a la conducta, debemos usar mucho feedback será la forma de que nos quede claro a nosotros si el receptor ha captado nuestro mensaje, esto en una comunicación individual , en el caso de campañas publicitarias; lo que intentan es clarificar mucho , por ejemplo: el mensaje es una única palabra a la vez que sale un coche de marca x, esto dejaría claro que la palabra en cuestión define dicho producto
a quien ; Un buen comunicador puede hacer cambiar perfectamente un comportamiento de un paciente si sabe transmitir bien y sabe comunicar sus objetivos y las ventajas que puede alcanzar dicho paciente al llevar a cabo aquellas conductas saludables que queremos que realice, también es fundamental apoyarnos en aquellos instrumentos que tengamos a nuestro alcance para hacer llegar mejor y mas claramente el mensaje ,de esta manera conseguiremos por parte del espectador/ paciente que la conducta se repita porque la asuma como suya, es el caso de aquellas campañas que usan a personajes famosos para lograr adhesión al producto/ conducta, es el caso por ejemplo de “danacol” producto que defiende la bajada de colesterol, que en algunos de sus anuncios ha sacado a Manolo escobar, precisamente porque es un personaje muy querido en su mayoría por publico de mas de 50 años que generalmente son los que salvo excepciones tienen este valor alto y se ven muy reflejados en esa situación.
Como vemos se solapan perfectamente estos tres puntos pues sabiendo una buenas técnicas de comunicación y llevándolas a cabo de forma efectiva se logran cambios muy positivos en la población uniéndose a esto la satisfacción del profesional.

 
A las 7 de noviembre de 2010, 0:54 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Esta claro que una comunicación positiva puede hacer cambiar a la población, pero creo que es fundamental tener en cuenta a quien va dirigida dicha comunicación, es decir, si se quiere hacer llegar a un grupo grande de publico ó es una comunicación personal tipo consulta de crónicos ó a nivel hospitalario enfermera-paciente pues es tan importante:
la forma ; es el ejemplo de las campañas de trafico ,lo que se pretende es disminuir a toda costa el numero de accidentes en la carretera y se ha comprobado que cuanto más cruda es la campaña más efecto logra en el publico.
aquello que decimos; nuestro lenguaje debe ser adaptado a nuestro receptor es la única garantía de adhesión a la conducta, debemos usar mucho feedback será la forma de que nos quede claro a nosotros si el receptor ha captado nuestro mensaje, esto en una comunicación individual , en el caso de campañas publicitarias; lo que intentan es clarificar mucho , por ejemplo: el mensaje es una única palabra a la vez que sale un coche de marca x, esto dejaría claro que la palabra en cuestión define dicho producto
a quien ; Un buen comunicador puede hacer cambiar perfectamente un comportamiento de un paciente si sabe transmitir bien y sabe comunicar sus objetivos y las ventajas que puede alcanzar dicho paciente al llevar a cabo aquellas conductas saludables que queremos que realice, también es fundamental apoyarnos en aquellos instrumentos que tengamos a nuestro alcance para hacer llegar mejor y mas claramente el mensaje ,de esta manera conseguiremos por parte del espectador/ paciente que la conducta se repita porque la asuma como suya, es el caso de aquellas campañas que usan a personajes famosos para lograr adhesión al producto/ conducta, es el caso por ejemplo de “danacol” producto que defiende la bajada de colesterol, que en algunos de sus anuncios ha sacado a Manolo escobar, precisamente porque es un personaje muy querido en su mayoría por publico de mas de 50 años que generalmente son los que salvo excepciones tienen este valor alto y se ven muy reflejados en esa situación.
Como vemos se solapan perfectamente estos tres puntos pues sabiendo una buenas técnicas de comunicación y llevándolas a cabo de forma efectiva se logran cambios muy positivos en la población uniéndose a esto la satisfacción del profesional.
M angeles maqueda martinez
Enfermera; CHTORRECARDENAS

 
A las 9 de noviembre de 2010, 13:04 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Poder crear un cambio de actitud positiva en la población lo puede, que lo haga es diferente.

Primeramente como han nombrado anteriormente creo que lo más importante es en que ámbito se va a llevar a cabo la comunicación sanitaria: a nivel de enfermero/a – usuario (también puede llevarse a cabo por diferentes profesionales sanitarios), o bien, a nivel de masas.

Desde mi punto de vista, la comunicación sanitaria que se lleva a nivel de enfermero/a – usuario es más eficaz puesto que todo se puede clarificar, así como se reúnen los requisitos del modelo de las cinco W con plena certeza, en cambio en la comunicación de masas quizás no esté bien diseñada sobre a quién va dirigida, como,…, es decir, es más fácil un incumplimiento del modelo de las cinco W.

Pero con ello no quiero decir en ningún momento que no sea eficaz sino que comparado con la comunicación sanitaria a nivel enfermero/a – usuario puede resultar menos eficaz pero todo depende el planteamiento y como sea la comunicación.

Por ejemplo,
Tema: Relaciones sexuales seguras.

Objetivo. Reducir las ITS y las ETS en la población X en un %, en un plazo de Z tiempo.

A nivel enfermero/a - usuario sería lo más adecuado, pero quizás la dificultad que nos encontraríamos seria el uso o no de los Servicios Sanitarios por la población X, mientras con una comunicación de masas es más fácil que llegase esta INFORMACIÓN, aunque quizás no podamos facilitarles los medios para las relaciones seguras. Por ello, defiendo como en casi todo un método mixto puesto que como decía Aristóteles: en el término medio esta la virtud.

En conclusión, la comunicación sanitaria puede generar conductas de actitud positivas pero habría que valorar la eficacia de la comunicación sanitaria que se lleva a cabo.

Pablo Román López
Enfermero
Facultad de Ciencias de la Salud –
Universidad de Almería

 
A las 10 de noviembre de 2010, 13:22 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La comunicación en salud no seria efectiva, en mi opinión, si no hubiera un cambio en la actitud de nuestro paciente o a nivel de la población. Los profesionales de la salud tenemos que tener una buena formación en comunicación y saber transmitir a nuestros pacientes lo que queremos conseguir de ellos, por ejemplo, seguir una buena dieta, que hagan ejercicio físico, que tengan una buena adherencia al tto...etc y a nivel de la población con campañas publicitarias que surjan efecto en ella(comunicación de masas).

Pero ¿qué pasa si no cambiamos la actitud de la población? Tendremos también que preguntarnos si nuestra comunicación es buena, si sabemos transmitir al paciente realmente lo que queremos. Esta tarea de conseguir la actitud positiva es una tarea difícil, aunque con esfuerzo y con conocimientos adecuados para ello esta se puede conseguir.

Aquí pongo el link:
http://books.google.es/books?id=yya5lzouA5EC&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=false
sobre un libro escrito por Amando Martín –Zurro, “Atención primaria, conceptos ,organización y practica clínica” donde en uno de sus capítulos (pag.583) da consejos sobre como en la consulta de enfermería conseguir cambiar actitudes del paciente.

 
A las 10 de noviembre de 2010, 13:36 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La comunicación en salud no seria efectiva, en mi opinión, si no hubiera un cambio en la actitud de nuestro paciente o a nivel de la población. Los profesionales de la salud tenemos que tener una buena formación en comunicación y saber transmitir a nuestros pacientes lo que queremos conseguir de ellos, por ejemplo, seguir una buena dieta, que hagan ejercicio físico, que tengan una buena adherencia al tto...etc y a nivel de la población con campañas publicitarias que surjan efecto en ella(comunicación de masas).

Pero ¿qué pasa si no cambiamos la actitud de la población? Tendremos también que preguntarnos si nuestra comunicación es buena, si sabemos transmitir al paciente realmente lo que queremos. Esta tarea de conseguir la actitud positiva es una tarea difícil, aunque con esfuerzo y con conocimientos adecuados para ello esta se puede conseguir.

Aquí pongo el link:
http://books.google.es/books?id=yya5lzouA5EC&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=false
sobre un libro escrito por Amando Martín –Zurro, “Atención primaria, conceptos ,organización y practica clínica” donde en uno de sus capítulos (pag.583) da consejos sobre como en la consulta de enfermería conseguir cambiar actitudes del paciente.

Carmen Mª Arcos Garcia
Enfermera.
Residencia Virgen de la Esperanza.

 
A las 11 de noviembre de 2010, 19:54 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La comunicación en salud es una herramienta de gran ayuda para cambios de conducta positivos de la población.

Ya que la relación enfermero/a –paciente o relaciones interpersonales en el ámbito de la salud debe estar enfocada no solo en el cuidado de las posibles dolencias sino en la promoción y prevención de futuros problemas de salud, para ello debe ser imprescindible tener unas buenas habilidades sociales.

De ello depende no solo cambios de conducta sino que el profesional sanitario se sienta satisfecho con su trabajo.

Las habilidades sociales se adquieren con la práctica y dado que a diario los enfermeros estamos en continuo contacto con los pacientes, es más sencillo desarrollarlos.

Los enfermeros/as que somos quienes tratamos con los usuarios y tenemos que fomentar la comunicación de masas con los recursos que tenemos a mano sin que conlleven un gran gasto, como por ejemplo los carteles es algo alcanzable hoy en día, hay dificultad en acertar con la población diana, por lo que se suelen ser de temas de gran relevancia que afecte a gran número de personas.

Por último comentar que se sabe que en los momentos en que los pacientes acaban de tener problemas de salud graves, en estos momentos suelen estar más receptivos a un cambio de conductas y es aquí sin lugar a dudas un momento que no se debe dejar pasar ya que como colectivo profesional nos debemos a los ciudadanos.

Mª del mar Palanca Cruz
Enfermera
Facultad de Cienciencias de la Salud
Universidad de Almería

 
A las 16 de noviembre de 2010, 21:52 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Según la OMS:
La comunicación para la salud es una estrategia clave destinada a informar a la
población sobre aspectos concernientes a la salud y a mantener cuestiones
sanitarias importantes en la agenda pública. El uso de los medios informativos y
los multimedia, además de otras innovaciones tecnológicas para difundir
información sobre salud entre la población, aumenta la concienciación sobre
aspectos específicos de la salud individual y colectiva y sobre la importancia de
la salud en el desarrollo.

La comunicación para la salud está dirigida a mejorar el estado de salud de los
individuos y las poblaciones. Buena parte de la cultura moderna se trasmite a través de
los medios informativos y los multimedia, lo cual tiene implicaciones tanto positivas
como negativas para la salud. Las investigaciones han demostrado que programas de
promoción de la salud, basados en la teoría pueden poner la salud en la agenda pública,
reforzar los mensajes sanitarios, estimular a las personas para que busquen más
información, y en algunos casos, dar lugar a estilos de vida saludables.

Referencia: adaptado de Comunicación, Educación y Participación: Un marco y Guía de
Actuación, OMS (AMPRO/PAHO), Washington, 1996.


Opinión; Si analizamos documento anterior acerca de la comunicación en salud, se deduce que el objetivo es crear cambios de actitud positivos en la población a la que se dirigen las comunicaciones .
Otra bien distinta es que ciertos sectores, empresas o colectivos hagan uso demagogo de dichas comunicaciones, con otros objetivos o intereses(en su mayoría económicos),que se alejan del objetivo principal anteriormente descrito.

María del Mar Díaz Cortés
Enfermera C.H."Torrecárdenas"

 
A las 18 de noviembre de 2010, 13:25 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Por supuesto que estoy deacuerdo en que la comunicación en salud puede probocar un cambio de actitud positiva en la población ya que si mantenemos una comunicación con el usuario sencilla, fluida, clara, basada en el respeto y en la confianza para que así ellos puedan confiar en lo que les transmitimos.

Opino que así muchas de nuestras recomendaciones, consejos...puedan llegar a tener sus frutos en los pacientes, y que la comunicación en salud para que haya un cambio de actitud positiva no sólo consiste en hablar el profesional y el usuario escuchar, sino que los profeionales también debemos mostrarle nuestra empatía y que sea consciente de que siempre podemos escucharles y así favorecemos su autocuidado y mediante esta realción de comunicaicón lo hacemos activo en el proceso e comunicaión y así éste podrá darse cuenta de si sus conductas de vida son saludables o no y así poder moificarlas y conseguir una actitud positiva.


Por último creo que para brindarle al usuario todo lo anteriormente dicho, el profesional sanitario ha de estar muy bien formado en habilidades de comunicación, humanización del cuidado y todo ello requiere de muchos años de experiencia junto con la formación continuada para así poder ayudar al usuario y lograr que cambie su conducta y lograr una actitdu positiva.

 
A las 18 de noviembre de 2010, 13:27 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Por supuesto que estoy deacuerdo en que la comunicación en salud puede probocar un cambio de actitud positiva en la población ya que si mantenemos una comunicación con el usuario sencilla, fluida, clara, basada en el respeto y en la confianza para que así ellos puedan confiar en lo que les transmitimos.

Opino que así muchas de nuestras recomendaciones, consejos...puedan llegar a tener sus frutos en los pacientes, y que la comunicación en salud para que haya un cambio de actitud positiva no sólo consiste en hablar el profesional y el usuario escuchar, sino que los profeionales también debemos mostrarle nuestra empatía y que sea consciente de que siempre podemos escucharles y así favorecemos su autocuidado y mediante esta realción de comunicaicón lo hacemos activo en el proceso e comunicaión y así éste podrá darse cuenta de si sus conductas de vida son saludables o no y así poder moificarlas y conseguir una actitud positiva.


Por último creo que para brindarle al usuario todo lo anteriormente dicho, el profesional sanitario ha de estar muy bien formado en habilidades de comunicación, humanización del cuidado y todo ello requiere de muchos años de experiencia junto con la formación continuada para así poder ayudar al usuario y lograr que cambie su conducta y lograr una actitdu positiva.


RAQUEL RAMÓN GARCÍA
ENFERMERA
1º MÁSTER DE CIENCIAS DE LA ENFERMERÍA
FACULTAD DE LA SALUD (UAL)

 
A las 19 de noviembre de 2010, 15:36 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La comunicacion en salud puede influir tanto positivamente (cuando se realiza de forma individual) como negativamente (cuando en vez de comunicarnos solamente informamos).

En nuestra sociedad actual, se le llama vulgarmente a todo comunicacion y he de decir que algunas veces lo unico que se da es "información".

Los cambios de actitud vienen muchas veces influenciados por insistencia o amenaza. Tal ejemplo lo tenemos cuando un paciente no sigue su adherencia al tratamiento precrito, en este caso lo único que hemos realizado ha sido información al paciente o simplemente insistirle en la toma de sus medicamentos.

Desde mi punto de vista la comunicación si influye en los cambios de actictud pero no solamente positivos, esta comunicación debe de ir acompañada de practicos y buenos habitos de vida saludable para que el cambio de actictud llegue a contemplarse.

Pienso que la mayoria de veces nuestra comunicación con los pacientes no es del todo satisfactoria, puesto que, no empatizamos con el paciente desde todos los filtros qiue se deberian realizar, es asi, que aqui sería un claro ejemplo de actictud negativa ante los paciente. Estos pueden llegar a obtener una idea errones de su proceso de salud.

ANTONIA RUBIO HERNÁNDEZ.
ENFERMERA.
1º MASTER DE CIENCIAS DE LA ENFERMERÍA.

 
A las 5 de diciembre de 2010, 13:16 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Desde que nacemos estamos comunicandonos con el exterior: lloramos, reimos, nos enfadamos, volvemos a llorar, volvemos a reir.
Están importante la comunicación que si no les decimos a los demás como nos sentimos o queremos que hagan las cosas para encontrarnos mejor, nadie es lo va adivinar.

Comunicarse es más importante que la propia salud, ya que si no te comunicas nadie sabe lo que te pasa, si no comunicas lo importante que es la salud nadie, que no muestra interes no lo sabra.

El ser humano debe comunicar sea cual sea el tema, y que tema mas importante que cuidar la salud de los demás y contarles las cosas que pueden hacer para mejorarse y no ponerse peor y prevenir,.

La comunicacion es la herramienta principal de los humanos y lo que nos diferencia de los animales ... asique APLIQUEMOS ESTA HERRAMIENTA PARA LA PREVENCION Y CUIDADO DE LO QUE NOS SALVA EN ESTA VIDA: TENER UNA BUENA SALUD.

saludos a todos los que creemos en cambiar uno mismo y comunicarse con lo demas, para cambiar la sociedad.

 
A las 7 de diciembre de 2010, 12:32 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Los medios de comunicación crean una influencia positiva en la sociedad en cuanto a campañas se refiere como es el caso de las campañas de tráfico en las cuales se muestra el lado más trágico tras haber consumido alcohol, no abrocharse el cinturón de seguridad, etc. dichas campañas muestran los accidentes de tráfico que ocurren a diario, la cantidad de personas que resultan heridas incluso que fallecen, desde este punto de vista la información influye positivamente pues la sociedad ve las consecuencias y se conciencia más, aunque también debemos de tener cuidado con dichas campañas pues muchas veces frivolizamos e inmunizamos sin obtener el resultado deseado.
Otras tantas campañas que han influido e influyen en la salud de nuestra sociedad juvenil son las campañas contra la drogadicción, tabaquismo, embarazos no deseados, el uso del preservativo etc. y otras más centradas en nuestro mayores como la de combatir el calor y el uso racional del medicamento.
Además de las campañas ciertas actividades como los deportes, influyen en nuestros jóvenes pues los deportistas son iconos adolescentes que muchos siguen, así pues si dicho deporte está recibiendo mucha atención por los medios de comunicación y gana popularidad socialmente, hace más probable que el adolescente quiera practicar dicho deporte y parecerse a su estrella por lo que el fomento de la actividad física se estará consiguiendo.
Otro caso de influencia publicitaria son los zumos de frutas y la fruta natural que anuncian en los espacios publicitarios de televisión, así como los guisantes gigante verde, promocionan el consumo de verduras, la leche y otra multitud de productos.
Bajo mi punto de vista los medios de comunicación nos influye en nuestro comportamiento y en nuestros hábitos unas veces negativamente y otras tantas positivamente como es el caso que he expuesto anteriormente.


Laura Hernández García
1º Máster Ciencias de Enfermería

 
A las 13 de diciembre de 2010, 0:51 , Anonymous Anónimo ha dicho...

La difusión de información a través de los medios de comunicación tiene como objetivo la educación para la salud, estrategia que va a ayudar al desarrollo de conductas de salud que prevenga problemas de salud. Los objetivos básicos de una promoción positiva son: conductas positivas que favorezcan la salud, cambios para modificar comportamientos, el autocontrol y el autocuidado y capacitar a los individuos para tomar decisiones en el proceso de salud.

Pero volviendo al planteamiento de la pregunta y por la información que he encontrado, el cambio de actitud va a influir desde la persona que transmite la información, el medio en el que se haga, el tipo de información que se dé,… mientras que algunos estudios si obtienen conclusiones de cambios positivos otros no pueden llegar a ellas. El que no se llegue a esas conclusiones se debe a que por un lado a la intervención de una serie de factores, y por otro, que para que se produzca y se mantenga ese cambio se debe de reforzar cada cierto tiempo para que ese cambio siga siendo positivo.

Por lo que pienso que una campaña para promover la salud produciendo un cambio de actitud positivo, no solo debe de estructurarse y plantearse de manera adecuada sino que debe de reforzarse cada cierto tiempo, esto determinará que sea satisfactoria o no.

ENCARNACIÓN MUÑOZ ÁLVAREZ
ENFERMERA
1ºMASTER CIENCIAS DE LA ENFERMERÍA
UNIVERSIDAD DE ALMERÍA

 
A las 30 de diciembre de 2010, 19:40 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Por supuesto, la comunicación en salud es esencial en la relación del paciente no sólo en el cumplimiento de su tratamiento, sino lo que es más importante en la promoción y prevención de las distintas patologías que potencialmente puedan sufrir en su estado de salud.
La enfermería en mi opinión debe ser una pieza clave en la promoción y prevención de enfermedades aportando las habilidades necesarias y conocimientos que le ayude al paciente a desarrollar por sí mismo un estado óptimo de salud adecuado a su edad y patología si la sufriese.
El paciente debe de consciente que dependiendo de la conducta y hábitos que adquiera podrá adquirir y sufrir ciertas patologías, por ejemplo el sedentarismo y la alimentación están haciendo hoy en día una población más obesa y pacientes con problemas cardiovasculares. En mi opinión, la enfermería está siendo clave para que la población recapacite y cambie de una forma positiva sus hábitos, con folletos informativos y con consultas individuales en los centros de salud donde la información que adquieren les fortalece en conocimientos y habilidades para promocionar de una manera u otra la salud.
La salud es la meta de cualquier personal sanitario, conseguir el mayor bienestar para el paciente.
Aránzazu Peláez Valdivieso
1º Máster Ciencias en Enfermería

 
A las 22 de marzo de 2011, 13:34 , Anonymous Mª Del Pilar Segura Sánchez ha dicho...

Sin duda, una comunicación llevada a cabo desde cualquier ámbito del mundo sanitario hacia la población, siempre y cuando cumpla una serie de requisitos como responsabilidad, transparencia,empatia, y datos reales puede conducir a una reflexión y cambio de conducta hacia unas actitudes positivas.

Por ejemplo, enfermero- paciente, llevando una buena comunicación y la confianza del paciente en la profesionalidad y formación cualificada del enfermero, puede llegar a conseguir el objetivo del profesional, ya que el unico fin, como ya sabe el paciente, es la mejoria de la calidad de vida y salud de la población.

MªDel Pilar Segura Sánchez.
1º Master ciencias de Enfermeria.

 
A las 18 de noviembre de 2011, 16:25 , Anonymous Anónimo ha dicho...

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A las 19 de noviembre de 2011, 17:29 , Anonymous Anónimo ha dicho...

pienso que sí, porque ocasiona cambios en los estilos de vida insaludables.

 
A las 19 de noviembre de 2011, 17:44 , Anonymous Anónimo ha dicho...

“Comunicar” es “hacer a otro partícipe de lo que uno tiene”; la etimología proviene del latín comunicare, “intercambiar, compartir, poner en común” (RAE).

La “comunicación para la salud” está dirigida a mejorar el estado de salud de los individuos y las poblaciones. Con la misma se pone la salud en la agenda pública, se refuerzan los mensajes sanitarios, se estimula a las personas para que busquen más información y se fomentan estilos de vida saludables (OPS, 1998).
Y, de acuerdo con la OMS, la comunicación en salud abarca el estudio y el uso de estrategias de comunicación para informar e influenciar decisiones individuales y comunitarias que mejoren la salud.
CONTINUA EN SIGUIENTE COMENTARIO…:

 
A las 19 de noviembre de 2011, 17:45 , Anonymous Anónimo ha dicho...

(CONTINUACIÓN DEL ANTERIOR)
Por tanto, por definición, la comunicación en salud ocasiona cambios de actitudes positivas en la población al reforzar, fomentar y estimular conductas y estilos de vida saludables.
Para obtener dichos cambios de actitudes, debemos de tener en cuenta que toda buena comunicación que busque este objetivo debe incluir:
- promoción y prevención de la salud,
- administración de recursos,
- atención sanitaria y,
- la mejoría de la calidad de vida de las personas dentro de sus comunidades.
Para ello, la comunicación en salud debe ser exacta –sin errores-, brindar las ventajas,comparativas.. basada en la evidencia, de alcance, en la que prime la repetición, el oportunismo y la comprensión y adaptándose al nivel cultural.

A modo de resumen pues, si se pone en práctica lo que se entiende como una “buena” comunicación en salud, conseguiremos cambios de actitudes y conductas en la población y modificar estilos de vida; lo podemos observar a diario, por ejemplo, en los distintos medios de comunicación con campañas de la DGT, FAD.. las cuales también nos brindan datos estadísticos donde podemos percatarnos de los cambios de conductas favorables que se producen en la población con respecto a la conducción, consumo de drogas.. a lo largo de sus campañas.

Bibliografía:
- http://www.portalcomunicacion.com/obregon/pdf/Mosquera_2003.pdf
- Real Academia Española, RAE.
- http://www.razonypalabra.org.mx/libros/libros/comyedusalud.pdf
- http://www.slideshare.net/rchoquel/comunicacion-en-salud-presentation

ALMUDENA ALFEREZ MALDONADO
1ºMáster en Ciencias de la Enfermería, UAL.

 
A las 26 de noviembre de 2011, 10:54 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Depende de quién y cómo se trate el tema puede lograrse ese cambio de actitud positiva en la población, o todo lo contrario, alejar al público del mensaje que se quiera transmitir.

Las campañas educativas para la promoción de la salud en ambitos muy diferentes como las charlas escolares, cursillos formativos para la prevención de siniestros laborales, seguridad vial... contribuyen a crear un clima positivo hacia el abandono de los malos hábitos y costumbres (abandono de tabaco, alcohol, usar métodos anticonceptivos, utilizar protección homologada para prevenir accidentes laborales,uso del cinturón de seguridad,...)

Para lograr ese propósito tanto el emisor como el recepor han de cumplir unos mínimos que ayuden a "retener" la idea fundamental de la información a exponer. El emisor debiera ser una persona que no se aleje de la realidad (si te dirijes a un grupo de escolares, sería conveniente que el que expusiera no fuera demasiado mayor para no causar "rechazo", adaptar el lenguaje al estatus social del grupo de trabajo (hablar en lenguaje coloquial, sin tecnicismos...), no alargar en demasía la charla ( la gente suele retener mentalmente poco a partir de una hora y puede hacerse pesado)...

De hecho es una de las actividades de enfermería que estaría incluida en la labor docente. Desde enfermería comunitaria se reserva un espacio al fomento de la promoción de la salud, a través de una serie de habilidades comunicativas con las que hacer reflexionar a la persona sobre sus conductas para que las modifique hacia un entorno más saludable. Los resultados puede que no se aprecien a simple vista, pero a la larga una gran parte de la población acaba reflexionando, y puede incluso optar por un cambio de rumbo en su vida, a partir de aquí todo queda en sus manos, ellos deciden.

Arián Alarcón Márquez
1º Master en Ciencias de la Enfermería, ual.

 
A las 27 de noviembre de 2011, 20:07 , Anonymous Anónimo ha dicho...

El hombre por naturaleza es un ser SOCIAL, y la herramienta indispensable para poder sociabilizarse y crear redes y lazos de unión entre humanos es la COMUNICACIÓN.

Sin comunicación una persona se encuentra aislada, fuera de onda y de contexto, en situación de desventaja, es una de las capacidades/oportunidades que se le brindan a los hombres y sin ella no se puede entender la vida. Es una necesidad própiamente HUMANA muy IMPORTANTE que debe ser satisfecha, y que a su vez tiene múltiples usos y utilidades.

En todo proceso de comunicación hay un emisor (que emite el mensaje), un receptor (que recibe el mensaje), un canal (que es la vía por la cual transmitimos la información), un código (que debe ser entendido por ambas parte) y un contexto (en el que se desarrollo todo y nos ayuda a comprender). Además puede existir bidireccionalidad, en la cual el emisor además de enviar también recibe mensajes, y el receptor a parte de recibir, también emite.

La comunicación, entendida como tal, puede servir como método para influir sobre una persona o un grupo de personas. El emisor puede provocar una acción "X" en el receptor según los intereses que tenga el primero.

De ésta forma, centrándonos ya en materia de salud, podríamos decir que es una herramienta NDISPENSABLE que favorece las actitudes positivas en salud de las personas.

Mediante la comunicación sanitaria el emisor puede influir sobre el receptor, haciendo que éste último se conciencie de diversos temas relacionados con la salud y cambie diversos comportamientos que estaba "haciendo mal". Gracias a la comunicación sanitaria se puede intervenir con prevención y promoción de la salud, ejecutar políticas sanitarias y poner en práctica programas de educación para la salud.

No obstante, dependiendo del público al que vaya destinado el mensaje que emitimos (pueden ser niños, jóvenes, mayores, profesionales, un colectivo en concreto, etc), el codigo y el lenguaje debe ser adecuado, para asegurarnos una total comprensión y garantizar que nuestro mensaje es entendido y no cae en "saco roto".

Es así como podremos provocar actitudes positivas en salud en la población, cuidando bien sobre todo el contenido del mensaje, el código, el contexto y el canal. Intentando que sean óptimos.

FRANCISCO MANUEL ARTERO GARCI-VARELA
1º Master en Ciencias de la Enfermería

 
A las 1 de diciembre de 2011, 1:40 , Blogger Véctor ha dicho...

Hola, buenas noches. Ésta es mi primera intervención, y si he de ser sincero, no me he leído todas las aportaciones, pero algunas sí. Os felicito a todos por esta sorda labor de preocuparse por lo que a otros solo les desvela en vísperas electorales.
El tema del foro, de entrada, es muy curioso; habla de "crear un cambio de actitud positiva en la población" a partir de la comunicación. Es decir, se da por sentado, de entrada, que la población ya mantiene una actitud negativa.
Habría que matizar demasiado, y no me quiero hacer pesado. Pero en líneas generales, antes de responder a esa pregunta es necesario saber dos cosas:
a) ¿A qué población nos referimos?
b) ¿De qué tipo de Comunicación hablamos?
Y puesto que el ultimo eslabón de este largo proceso es la persona que está enferma, yo añadiría una tercera pregunta:
c) ¿Qué tipo de enfermedad?
Y una cuarta:
d) ¿Qué soporte cultural, social, económico y familiar tiene esa persona?
A la hora de tocar estos temas, los que algo sabemos, debemos aportar visiones expertas de la realidad y alejarnos de los tópicos, porque, de lo contrario, nuestra opinión tendrá el mismo valor que la de los legos que se permiten opinar en programas televisivos populares, o incluso en informativos de cierto prestigio.
Ya termino, recordando la primera cuestión: ¿a qué población nos referimos?.

 
A las 22 de diciembre de 2011, 22:54 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Un cambio de actitud positiva en la población, es trabajar en áreas de promoción de la salud, prevención de la enfermedad….siendo estas a su vez áreas de la comunicación en salud, podemos decir, que si es posible ese cambio de actitud persiguiendo como objetivo final un cambio de conducta
La comunicación de salud se define como “el arte y la técnica de informar, influir y motivar audiencias a nivel individual, institucional y público acerca de asuntos de salud importantes”. Podemos influir en la prevención de la enfermedad, en políticas de cuidados de salud, aumento de calidad y salud de los individuos dentro de la comunidad.
A la hora de intentar cambios de hábitos en los pacientes se utilizan modelos que se mueven en el plano cognitivo, conductual y emocional.

MARIA LOPEZ CANO
1º Curso Máster Ciencias de la Enfermería

 
A las 27 de diciembre de 2011, 23:50 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En mi opinión, cuando hablamos de comunicación en salud podemos referirnos a la llegada de nuestro mensaje a la población, pero este mensaje puede acabar en un cambio de actitud positivo, en uno negativo o, simplemente, causar indiferencia en nuestro receptor. Como han comentado otros compañeros, creo que es muy importante la predisposición del receptor por tener en cuenta el mensaje.
Sin embargo, creo que la comunicación en salud es fundamental para motivar esos cambios de actitud y para concienciar a la población sobre las problemáticas en materia de salud y promover hábitos saludables.

FRANCISCO LUIS MONTES GALDEANO
1º MÁSTER CIENCIAS DE LA ENFERMERÍA, UAL

 
A las 30 de diciembre de 2011, 13:16 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Mi concepción, no me permite pensar que la comunicación sanitaria no genera ningún cambio positivo en la población, reconozco que el cambio no es al 100% , pero no por ello no vamos a dejar de comunicar los conocimientos en salud.
Me quedo con la siguiente frase:

“ No por saber que es una utopía, vamos a dejar de luchar y pensar en ella”.

Por lo tanto a pesar de que actúan una infinidad de obstáculos a la comunicación o recepción del mensaje, si vamos aprendiendo esos errores, nos iremos acercando más al tanto por ciento deseado.

ESTER MATEO AGUILAR
1º Máster Ciencias de la Enfermería. UAL.

 
A las 30 de diciembre de 2011, 16:46 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Personalmente estoy de acuerdo con el enunciado. Creo que una buena comunicación en salud puede hacer que la población cambie su concepción sobre su propio porceso de salud o enfermedad.
No solo me refiero al impacto mediático de los medios para cambiar la actitud del paciente, sino del cambio por parte de los propios profesionales sanitarios.
Y es que en ellos recae el papel proncipal para conseguir una mejora en la salud de la población. Deben ser capaces de escuchar al paciente, de abandonar el trato paternalista, y prestar atención a las verdaderas preocupaciones y problemas del paciente, ya que éste es quien mejor conoce su estado de salud.
Cuando hablamos de comunicación, nos imaginamos a los políticos encargados de la sanidad pública debatiendo sobre programas y políticas sanitarias, que llegan a la población mediante los medios de comunicación y sus campañas.

No debemos restarle importancia a este método de comunicación, como tampoco debemos olvidar la importancia de la relación interpersonal entre profesional y paciente, en mi opinión la forma de comunicación que debería convertirse en la más fuerte y capaz de cambiar la percepción y actitud de la población en lo que respecta a la salud.

Mª del Mar Sáez Aramburo

1º Curso Máster en CC de la Enfermería. Ual.

 
A las 3 de enero de 2012, 23:48 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Me imagino que cuando nos planteamos un cambio de actitud positiva de la población, debe de ir seguido de un cambio de comportamiento porque si no, nuestros esfuerzos son inútiles si no van orientados a este objetivo.
Creo que puede existir un cambio de actitud, siempre y cuando la comunicación sea la adecuada y se apliquen las técnicas de comunicación correctas. Para este propósito, tanto los profesionales sanitarios como las instituciones deben de estar preparados y formados en esta materia y deben de saber aplicarlas a la población con la que estamos trabajando. Entonces es, cuando conseguiremos comportamientos y actitudes positivas en estilos de vida y hábitos de vida saludables.
Creo que la comunicación es un aspecto fundamental en nuestra labor profesional y que deberíamos de estar más preparados porque, nuestra labor asistencial dependen de la relación interpersonal entre dos personas, paciente y profesional.

Mª Dolores Ruiz Fernández
1º Máster en Ciencias de la Enfermería

 
A las 25 de enero de 2012, 1:04 , Anonymous Anónimo ha dicho...

REPITO, NO SE GRABÓ ANTERIORMENTE Y ACABO DE DARME CUENTA

Mi opinión es que la comunicación sanitaria puede provocar cambio de actitudes y comportamientos en la población, pero eso no implica que siempre se lleguen a producir.

Considero que la comunicación debe ser rigurosa y adecuada en todos sus aspectos, que el emisor utilice un lenguaje apropiado a su interlocutor, que se elija un canal adecuado, que el profesional encargado de esta labor esté preparado tanto en técnicas de comunicación y que la información que de sea fiable y que el receptor lo entienda como tal, ya que esto influirá positivamente en el mismo ( confianza en la persona que le informa y fiabilidad de la información recibida)

Respecto al receptor del mensaje considero que para que se produzca el cambio de actitud es necesario que esté predispuesto a ello y que que tenga incentivos para cambiar sus actitudes respecto a cambiar su comportamiento para realizar cambios en lo que concierne a la salud.

En resumen, creo que si, siempre que se den todos los factores que hacen que la comunicación sea adecuada y que por ambas partes ( emisor y receptor) se den las condiciones para que esto sea posible y considero que no está fácil como pueda parecer, ya que hay muchos factores implicados, como la voluntad, la percepción de precisar cambiar o no su actitud, la motivación, la fiablidad que da a la información, etc.

Ante esto se me ocurre el ejemplo del tabaquismo en el personal sanitario, tiene la información sanitaria adecuada, en algunos casos ha recibido ayuda de la unidad especializada y a pesar de ello continúa fumando ( sin intención de ofender a nadie, me pongo yo misma como ejemplo)

Ana Fregenal López
!º MASTER EN CIENCIAS DE LA ENFERMERÍA.

 
A las 10 de abril de 2012, 10:40 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Comunicar es uno de los comportamientos humannoos mas importantes. Es un mecanismo complejo que permite a los individuos establecer, mantener y mejorar sus contactos humanos. Es, por tanto, un porceso multidimensional muy importane. el profesional debe adquirir la habilidad de ayudar su paciente a poder hablar de sus problemas y encontrar la forma de afrontarlos. el profesional debe ser cociente de que su percepcion personal, sus valores y su cultura influyen en la manera en que encamina la informacion respecto al mundo que le rodea.

Para conseguir un cambio de catitud debemos indicar el resultado que se espera con un verbo que excprese una accion observable, concretar las circustancias en las que quiere conseguir el objetivo, definiendolo de forma clara, concreta y precisa para que el paciente pueda ver si lo ha conseguido o no.
el objetivo debe estar personalizado pro el paciente, este debe estar motivado y los objetivos siempre deben ser operables.

Tecnicas de comunicación y relación de ayuda en Ciencias de la Salud (Luis Cibanal Juan)

Isabel Lopez Martín.
Master Ciencias de Enfermeria.
1er año.

 
A las 10 de abril de 2012, 10:55 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En mi opinión, creo que la comunicación en salud es indispensable para lograr que los mensajes lleguen al receptor, lo normal es que estos mensajes alcancen un efecto positivo que es lo que nos interesa. Sin embargo sÍ es un mensaje poco adecuado, poco preparado o de poca calidad, el efecto puede ser contrario. Con esto me gustaría decir que la comunicación en general pero muy específicamente la sanitaria debe ser absolutamente revisada y no puede estar en manos de “cualquiera” y es que en este sentido en muchas ocasiones en mi trabajo me encuentro con usuarios que acceden en busca de información que resulta ser cuanto menos poco fiable (no siempre) pero que para el termina siendo la “real” conllevando una gran dificultad posterior para el cambio.
No hay que olvidar que la comunicación en salud es fundamental para promover la prevención, cambios de actitud y en general concienciar a la población sobre una situación especial y con todo ello lograr mejorar los hábitos saludables.
Una buena comunicación sanitaria, sin duda, en el momento, con las formas adecuadas, y dirigidas a la población apropiada en mi opinión siempre es positiva para cambiar actitudes o para conseguir una actitud positiva en temas sanitarios, de hecho es quizá uno de los mejores instrumentos del que disponemos los profesionales sanitarios para ejercer realmente uno de nuestras principales funciones que es la PREVENCIÓN.
Mª Teresa Alzate Narváez
1º Año Máster de Enfermería UAL

 
A las 10 de abril de 2012, 11:35 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Rotundamente afirmativo. Considero que la salud y la comunicación son dos ciencias que deben ir como un ente indivisible, ya que se retroalimentan, más la última de la primera, por ser necesario comunicar para dar buenos cuidados en términos de salud. No imagino ninguna situación en mi ámbito de trabajo en el que no utilice la comunicación en todos sus tipos (verbal y no verbal) para intentar conseguir un objetivo en el paciente que estoy cuidando. Si mencionamos que esa comunicación puede ser efectiva si se realiza atendiendo a unas pautas concretas y mencionadas en numerosas investigaciones recientes, puede llegar a provocar un cambio de conducta y actitudes en nuestro receptor, en este caso, paciente que atendemos.

Definiendo conceptos, podemos mencionar que la comunicación en salud es un proceso planificado encaminado a motivar a las personas a adoptar nuevas actitudes, comportamientos y a utilizar los servicios existentes. Se desarrolla sobre la base de las inquietudes de los individuos, las necesidades que se perciben, las creencias y las prácticas culturales, y promueve el diálogo, el intercambio de información y una mayor comprensión entre los actores sociales.(1)

Hablando de comunicación con la población en su colectivo, un ejemplo que me viene a la cabeza es la educación para la salud, una de las tareas a desempeñar por enfermeros y enfermeras en su trabajo habitual, aunque a veces se encuentra limitada por nuestra formación pregrado ya que las habilidades comunicativas requieren de un proceso de aprendizaje complejo y de experiencia para saber cómo utilizarlas y en qué situaciones son más adecuadas unas de otras, pero puede servir para conseguir el cambio hacia la actitud positiva en términos de la prevención de salud. En esta competencia de enfermería entran en juego las habilidades comunicativas y las actitudes que toma el interlocutor, pero también en el trabajo con la comunidad es importante la comunicación participativa, con plena equidad de los interlocutores.

(1)Guibert Reyes Wilfredo, Grau Abalo Jorge, Prendes Labrada Marianela de la C. Cómo hacer más efectiva la educación en salud en la atención primaria?. Rev Cubana Med Gen Integr [revista en la Internet]. 1999 Abr [citado 2012 Abr 10] ; 15(2): 176-183. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21251999000200010&lng=es.

AUTOR:

LUIS JESÚS MARTÍN GONZÁLEZ
1º Máster en Ciencias de la Enfermería (UAL) 11/13
Enfermero

 
A las 22 de diciembre de 2012, 2:52 , Anonymous Matías Correa Casado ha dicho...

¿Piensas que la comunicación en salud puede crear un cambio de actitud positiva en la población?

La comunicación en campañas de salud, lo que pretende es aumentar los conocimientos de la población sobre un determinado tema. Pero, ¿con ello conseguimos cambiar de actitud, que no de hábitos, o cambiar de conductas? Tener conocimientos no es suficiente para cambiar conductas. Para ello es necesario interactuar con la población, preguntar para no presuponer y retro alimentarnos de sus experiencias. Conviene reforzar aquellas actitudes positivas en pro de la salud.
Por mucho que las personas sepan de algo, no quiere decir que vayan a cambiar su conducta.
Para producir cambios de conducta, es necesario cuidar el tipo de comunicación, mantener una comunicación efectiva, y al mismo tiempo realizar una intervención social y política. Si estamos haciendo por ejemplo un estudio sobre la escoliosis en niños, la intervención social es que además de investigar las causas, exista por ejemplo taquillas para q los niños no lleven tanto pesó, o que tengan mesas y sillas adecuadas.

 
A las 4 de enero de 2013, 20:53 , Anonymous Alicia Muñoz Bono ha dicho...

El fin último de la comunicación en salud es conseguir un cambio de actitud positiva en la poblacióny así mejorar su calidad de vida y bienestar.


Pero para que dicho fin se cumpla con éxito es preciso cumplir con una serie de premisas o principios. Fishbein, M. citado por la Organización Panamericana de la Salud (2001) resumió las variables subyacentes en la adopción de conductas enriquecedoras de la salud. De acuerdo con Fishbein para que una persona lleve a cabo cierta conducta, una o más de las siguientes cosas deben ser ciertas:
1. La persona debe haberse formado una fuerte intención positiva (o haber adquirido un compromiso) de ejecutar tal conducta;
2. No existen restricciones ambientales que imposibiliten la realización de tal conducta;
3. La persona tiene las habilidades necesarias para ejecutar la conducta;
4. La persona cree que las ventajas (beneficios, resultados positivos anticipados) resultantes de la ejecución de tal conducta son mayores que las desventajas (costo, resultados negativos anticipados).
5. Las personas tienen buena actitud hacia la conducta preventiva;
6. La persona percibe más presión social (normativa) para ejecutar la conducta que para no ejecutarla; La persona percibe que la ejecución de la conducta es más consistente que inconsistente con su auto-imagen;
7. La reacción emocional de la persona hacia la ejecución de la conducta es más positiva que negativa;
8. La persona percibe que tiene la capacidad para ejecutar la conducta bajo diversas condiciones. (1)


1. Ríos Hernández I. Comunicación en salud:conceptos y modelos teóricos. Perspectivas de la comunicación. 4.2011.p.123-140.

 
A las 13 de enero de 2013, 21:07 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Pues pienso que ese es el objetivo, finalidad, que se propone, por lo cual debería de ser así, pero no sólo consiste en emitir un mensaje, depende por supuesto primero de que el sujeto quiera que se produzca ese cambio de actitud y sea receptivo a tal cambio. Hablo de sujeto porque el cambio a nivel poblacional dependerá de cada uno de los sujetos y aunque sí se puede hacer una visión general, puede estar sesgada según los intereses. Por otra parte no dudo que tenga los medios y la capacidad para realizar tal cambio, y elaborar mensajes provistos de una buena información y adecuados a los receptores. Sobre todo lo que quiero recalcar porque me parece sumamente importante es que ante cualquier cambio que se quiera realizar, el trabajo es de todos, por tanto cuentan todas las partes implicadas para que el cambio sea efectivo.

Jiménez Rivas, Sara
1ºMáster Ciencias de la Enfermería, UAL

 
A las 16 de enero de 2013, 9:21 , Anonymous Tamara Matarín ha dicho...

Desde mi punto de vista sí creo que la comunicación puede llevar un cambio de actitud, siempre y cuando sea UNA BUENA comunicación. A la hora de interactuar con el paciente, de querer darle una información en salud, para que esta sea captada y comprendida por la persona que tenemos delante vamos a tener en cuenta hacer una buena comunicación, la cual conlleva una retroalimentación, una empatía, una autenticidad, etc. Como personal sanitario que somos debemos conocer estas pautas. No basta con decirle y decirle, debemos asegurarnos que la persona ha comprendido y ha entendido lo que le estamos diciendo, debemos hablarle claro, siempre tenemos que ponernos a su nivel, para poder comunicarnos bien, ser empáticos y entenderlo y hacer que nos entienda, resolver las dudas, ayudar en todo lo que sea necesario, proporcionar los materiales que sean necesarios para que pueda haber un cambio de actitud positiva. El paciente predispuesto y bien informado, hará ese cambio, al que no le interese, por mucho que nos intentemos comunicar con él, no lo hará. Esto también lo tenemos que tener en cuenta, la predisposición del paciente es muy importante.
Y por último, la comunicación a nivel poblacional, es una comunicación difícil, esta se puede realizar ya sea en centros sanitarios como por los medios de comunicación. A la hora de hacerlo en los centros sanitarios, suele ser grupos que están predispuestos, por ejemplo a dejar el hábito tabáquico, se les informa, se les da los materiales necesarios, hay una relación cercana y de ayuda, suelen ser personas que quieren cambiar y concienciadas. Después, a través de los medios de comunicación, es una tarea laboriosa para poder hacer llegar bien ese mensaje que se transmite, mediante estudios y campañas publicitarias que pretende calar hondo para que haya un cambio de actitud positiva, pero como comentan algunos de mis compañeros, es algo más difícil que se produzca el cambio, porque ya tiene que ser a conciencia de cada una de las personas, por muy buena que sea la campaña.

TAMARA Mª MATARÍN JIMÉNEZ
1º DE MASTER EN CIENCIAS DE LA ENFERMERÍA

 
A las 10 de febrero de 2013, 19:45 , Anonymous Mª Ángeles Rodríguez Pérez ha dicho...

Cuando realizamos campañas en salud pretendemos concienciar a la población de conductas positivas de salud, con el fin de que las lleven a cabo.

El problema radica en que la información no es lo más importante a la hora de cambiar una conducta, lo más importante es la predisposición que tenga la persona en llevarla a cabo. Una persona puede estar muy informada de lo malo que es el tabaco, pero si no quiere (si no está predispuesta a dejar el hábito), siempre encontrará algún argumento para seguir con él, para que en su balanza de lo bueno/malo que le aporta el tabaco esté equilibrado o pese más sus valores (por ejemplo: satisfacción).

Lo que si es cierto, es que actualmente contamos con información más agresiva, que intenta ASUSTAR a la población, poner lo peor que te puede acontecer si continuas con una conducta no saludable, para que en cierto modo, el miedo sea el que predisponga a un cambio de actitud, que junto con la información que nos ofertan que realicemos un cambio de actitud positiva, un cambio hacia la salud en pos a la enfermedad.

 
A las 10 de febrero de 2013, 19:47 , Anonymous Mª Ángeles Rodríguez Pérez ha dicho...

Cuando realizamos campañas en salud pretendemos concienciar a la población de conductas positivas de salud, con el fin de que las lleven a cabo.

El problema radica en que la información no es lo más importante a la hora de cambiar una conducta, lo más importante es la predisposición que tenga la persona en llevarla a cabo. Una persona puede estar muy informada de lo malo que es el tabaco, pero si no quiere (si no está predispuesta a dejar el hábito), siempre encontrará algún argumento para seguir con él, para que en su balanza de lo bueno/malo que le aporta el tabaco esté equilibrado o pese más sus valores (por ejemplo: satisfacción).

Lo que si es cierto, es que actualmente contamos con información más agresiva, que intenta ASUSTAR a la población, poner lo peor que te puede acontecer si continuas con una conducta no saludable, para que en cierto modo, el miedo sea el que predisponga a un cambio de actitud, que junto con la información que nos ofertan que realicemos un cambio de actitud positiva, un cambio hacia la salud en pos a la enfermedad.

RODRÍGUEZ PÉREZ, MARÍA DE LOS ÁNGELES
1º MASTER CIENCIAS DE LA ENFERMERIA. UAL

 
A las 1 de marzo de 2013, 0:14 , Blogger Beatriz López Padilla ha dicho...

La comunicación en salud puede ejercer una influencia positiva en la población siempre y cuando se trate de una comunicación EFECTIVA; para ello debe ser:

-Una información que tenga exactitud, esto implica que no contenga errores y tenga una amplia base científica.
-Disponible, que sea accesible y apropiada.
-Comparativa, tanto con ventajas como con inconvenientes.
-Segura, basada en fuentes fiables.
-Repetitiva para aumentar su difusión y evitar que la población omita datos.
-Comprensible, adaptada diferentes niveles y formatos según la población que la solicite.
-Basada en la EVIDENCIA.
-De un alto alcance, para que llegue a un nº mayor de público
-Oportunista, aprovechando el momento más oportuno en el que la población esté más receptiva.

Si esta comunicación se transmite con esta efectividad se puede producir un aumento de conocimientos que puede desencadenar un cambio de actitudes ( no sólo hace referencia al cambio de hábitos, sino a la manera de verlo de la sociedad) que concluya en un cambio de conductas. Ya que tener conocimientos no es suficiente para cambiar las conductas (McQuail D., 1997) hay por tanto que conocer la opinión del sujeto para poder persuadirle.

En conclusión, es necesario tener una comunicación efectiva como se ha indicado con anterioridad y realizar una intervención social y política que haga hincapié en las distintas áreas de intervención: Comunicación interpersonal, de masas y corporativa sanitaria según el alcance que se quiera obtener.

Beatriz López Padilla
1º Máster en ciencias de la enfermería.

 

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